viernes, 14 de enero de 2022

SERIE PASEOS, PARQUES Y JARDINES DE MADRID LXIII: SANCHINARRO EN UNA ZANCADA.



Sanchinarro es un barrio dentro del barrio de Valdebebas perteneciente al distrito de Hortaleza, sus 400 hectáreas se ubican dentro del ficticio triángulo que forman la A1, M11 y M40, limitando con Alcobendas y los barrios de Las Tablas, Manoteras y Valdebebas (donde visitamos en diciembre pasado el PARQUE VALDEBEBAS - FELIPE VI en dos zancadas, ver aquí). Se trata de un barrio nuevo levantado a partir del 2000 por aplicación del PAU derivado del Plan de Ordenación Urbana de 1997. Cuenta con una línea de Metro Ligero que lo atraviesa (ML1), uniendo Las Tablas con Pinar de Chamartín. El origen de su nombre no está claro, el único referente es el apellido Chinarro, poco común pero cuya mayor presencia la encontramos en Ávila, Madrid, Toledo... lo que no parece es que exista un santo que se llame "San Chinarro". Bromas aparte, vamos a recorrer sus parques y para ello he decidido entrar con la ML1, desde su inicio hasta la parada María Tudor, os aseguro que ha merecido la pena, aparte de porque es un viaje muy agradable, porque me he visto sorprendido por un trayecto que se parece "al tren de la bruja" pero sin escobazos: un túnel que parece excavado en la piedra que va haciendo eses continuamente, tanto en el tramo bajo tierra como en superficie (en este caso para adaptar el recorrido a las numerosas y enormes rotondas).


Como todo barrio "nuevo", la arquitectura está pensada para que la vida no se limite a la de un barrio-dormitorio, si no que tenga posibilidades y alternativas. En primer lugar dotándola de amplias avenidas con gran visibilidad como son la de Niceto Alcalá Zamora (político y jurista que ocupó varios ministerios con Alfonso XIII y la Presidencia durante la II República de 1931 a 1936, cuya biografía vemos en Real Academia Historia), Francisco Pi y Margall (político e historiador que llegó a presidir el poder legislativo durante la I República, vemos su biografía en Real Academia Historia) o la del ingeniero Emilio Herrera (granadino ingeniero militar y aeroespacial, presidente de la II República en el exilio, cuya biografía podemos leer en Real Academia Historia), que dibujan el mapa junto con las calles dedicadas a la Princesa de Éboli (Ana Hurtado de Mendoza de la Cerda y de Silva y Álvarez de Toledo fue un personaje singular y de carácter sobre el que hay montones de historias que podemos conocer leyendo en Real Academia de la Historia), Isabel Clara Eugenia (infanta hija de Felipe II de la que hablamos en otro artículo de este blog, ver aquí, cuando visitamos los parques de Hortaleza pueblo), el Príncipe Carlos (hijo de Felipe II, cuya biografía se puede ver en Real Academia Historia), Ana de Austria (sobrina, cuarta esposa de Felipe II y madre de Felipe III cuya biografía podemos ver en Real Academia Historia), etc. y que trazan sobre el mapa manzanas cuadradas y perfectos semicírculos, espaciosos y ventilados con la sierra al fondo y las torres que identifican el norte de Madrid asomando tras cada tejado. A ellas se suman otras calles con nombres de pintores y reales personajes.

Salgo en la estación de María Tudor al PARQUE DE SANCHINARRO, que en realidad es todo el barrio, pero distingo con este nombre más específicamente al gran espacio verde que existe delimitado por la calle de María Tudor, llamada así en honor de la hija de Catalina de Aragón y el inglés Enrique VIII, al que sucedió, que fue reina consorte española al casar con Felipe II (a pesar de lo cual jamás pisó suelo nacional y eso que era Trastámara al 50%), fue regente de Inglaterra y Escocia donde se la conoció Bloody Mary ("María la sangrienta" ¿o qué os creías, qué había inventado ella el cóctel?), en fin, que si queréis saber más os recomiendo leer su biografía en Real Academia de la Historia.

El Parque es una sucesión de paseos entre praderas verdes y cierto arbolado, con bancos y unas mesetas que hacen de mirador hacia distinto puntos, incluida la sierra y el barrio de La Tablas. Comienza en la cercanía de diferentes centros hospitalarios, como se ve en la foto de más arriba y continúa con un suave descenso hacia la parte más baja del barrio, la zona por donde buscará el antiguo cauce del arroyo de Valdebebas. Encontramos a lo largo de sus paseos Aligustres del Japón, Ciprés en diferentes variedades, Castaño de Indias, Cedro Llorón, Acacias de diferente apellido, Arces, Pinos... este parque tiene forma de hipódromo y a sus extremos se extienden los jardines, por abajo, que es por donde sigo, me encuentro con dos areas arboladas, una de ellas presume de la gran zona de juegos infantiles con un tobogán impresionante, cuya foto está sobre este texto.

Además hay que sumar la gran cantidad de jardines privados que la mayoría de edificios tienen. De los públicos decir que se asigna el genérico "parque de Sanchinarro" también a la franja verde que discúrrete entre las calles de la Infanta Catalina Micaela y de la del Príncipe Carlos, combinándolo con el de "parque de la torre". En realidad esta franja ofrece algunos paseos y bancos a la sombra de especies de árboles como las citadas anteriormente, se cruza con la linea en superficie del ML1 y cuenta con numerosas y sucesivas pistas de deportes y áreas infantiles, más que nada. Respecto de los titulares de dichas calles, apuntar que la Infanta Catalina Micaela era hija de Isabel de Valois y Felipe II, hermana de Felipe III, Isabel Clara Eugenia y otros... y esposa y madre de ciertos reyes en Saboya (por negativa a hacerlo de su hermana "¡jamás me casaré con un jorobado!" dicen que dijo la tal Isabel Clara Eugenia, pero Catalina lo debió ver más que aceptable pues al final tuvo 10 saboyanitos con el cheposo rey de Saboya), para conocer su biografía, ya sabéis, pincha en Real Academia de la Historia. Y del Príncipe Carlos, hermanastro de la anterior por parte de padre, que murió muy joven aquejado de males heredados de su bisabuela Juana I, os recomiendo la biografía de la Real Academia de la Historia, como ya puse más arriba.


Llegamos al PARQUE VICENTE BLASCO IBAÑEZ o PARQUE DE LA RÍA, llamado así por la presencia del arroyo de Valdebebas que transcurriría por ahí, de hecho, el camino detrás del propio parque recibe también éste nombre. Su presencia se ha aprovechado para crear una ría con estancamiento al final, con dos cascadas intermedias, que aporte frescura y atraiga a las aves acuáticas a su entorno como la que se aprecia en la primera foto del collage sobre este texto. El parque está dedicado al novelista y político valenciano Vicente Blasco Ibáñez, nacido en 1867 y fallecido en 1928 en Menton (Francia), de cuya biografía podemos conocer en Real Academia de la Historia. Como vemos en las fotos superiores, sólo hay agua al final del recorrido que debería hacer, se supone que el cauce continúa bajo la autovía, junto a los pasos que existen para peatones. Pero no lo vamos a comprobar porque seguimos adelante.



A partir de aquí el parque comienza a prestar su utilidad separando las viviendas de la ruidosa M40, creando un terreno elevado y ajardinado, donde dominan los pinos de replantación, los caminos ascendentes y, por desgracia y falta de mimo, las regueras que horadan el terreno y lo arrastran hacia la calle. Al otro lado de la autovía está Valdebebas y su Parque, que citamos al principio. Seguimos subiendo y nos encontramos con el Lugar del Guijarro, donde una gran hondonada en forma de círculo crea una inexplicable y casi perfecta depresión del terreno que, incluso, cuenta con una encementada calle para ascender desde la avenida de Niceto Alcalá Zamora.



Desde tan alto, las vistas son impresionantes a un lado y otro, destaco también la ajardinada avenida del Ingeniero Emilio Herrera que desemboca por aquí. Y al fondo, admirar cómo se elevan las torres de la Castellana, el edificio Mirador y otros de la calle Dulce Chacón, sobre los que hablaremos más adelante. Pero el camino sigue, entre pinos repoblados a lo largo de la avenida de Niceto Alcalá Zamora, descendiendo a su encuentro y pronto esta cuña verde adquiere el nombre del político del siglo XX, cerca de donde es atravesado por el arroyo de Valdevivar, del cual hablamos en nuestra visita al Parque de Valdebebas citado (ver aquí).


Como simple referencia decir que por aquí encontramos el ANILLO VERDE CICLISTA, por la dicha avenida, cuyo kilómetro 0 está tan cerca que la primera área de descanso en el kilómetro 1,9 se encuentra a la vista, acaba de cruzar la A1 y recorre Sanchinarro en su primer tramo, por Hortaleza, dejando que un ramal gire hacia Valdebebas y otro hacia el interior del barrio. Para saber más de este Anillo singular, ver la zancada del blog pinchando aquí.



El mal llamado PARQUE ALCALA ZAMORA se completa con el skatepark y la zona central de la avenida que acumula zonas infantiles, paseos y bancos rodeados de especies arbóreas como las dichas y, además, algunos Almez, Perales, Tilos, etc. que enriquecen la nómina vegetal. Vamos a pararnos en el cruce con la avenida Pi y Margall para regresar hacia el interior del barrio.



Bajamos por ella (hay otro ramal bici que circula por el bulevar central de esta avenida) y nos encontramos con el edificio levantado entre 2001 y 2008, obra de la la premiada arquitecta Blanca Lleó Fernández (blancalleo.com) y el estudio de arquitectura de MVRDV, llamado "edificio Celosía" que merece la pena asomarse a conocerlo, dedicarle unos instantes a ver su trazado y juego de huecos y ventanas, algo que también podéis hacer en su página web. Se trata de 146 apartamentos-viviendas de carácter social, basados en una construcción realizada con "plantillas", de patio común y bien ventilados, que recibe la luz desde varios ángulos.


Pero lo más característico de este barrio es, tal vez, el emblemático "edificio Mirador", un núcleo de viviendas que se eleva como un cuadro multicolor de impresionantes figura abierto en el centro en un "agujero" (ver foto del encabezamiento), algo así como un donuts cuadrado, con perdón a los diseñadores, en la espectacular (por dimensiones y ajardinamiento) plaza del Alcalde Moreno Torres, desde la que se le pueda apreciar aún mejor. El edificio Mirador recibe el nombre del barrio y fue levantado entre 2001 y 2005 por el estudio de arquitectura de MVRDV y la premiada arquitecta Blanca Lleó Fernández (blancalleo.com), cuenta con 21 pisos y una espectacular figura, podría decirse que es una manzana de edificios que, una vez construidos sobre suelo, fue elevado verticalmente asentando por uno de sus lados, de forma que parece que el antiguo patio es ahora el impresionante espacio vacío que vemos, dejando asomar al fondo el horizonte. Se puede ver desde casi cualquier punto de Madrid. En cuanto a la plaza, impresionante y no visitable, cuenta con una gran cantidad de arbolado y arbustos entre los que podemos citar Cinamomo, Árbol de los farolitos,  y Perales (pero no de los que dan peras, sino de los ornamentales) así como rosales; el homenajeado José Moreno Torres (Madrid, 1/08/1900 – Torrelodones, 19/05/1983), conde de Santa Marta de Babío, además de alcalde de Madrid fue director general de Regiones Devastadas, entidad del Régimen surgida tras la guerra civil de 1936-39, dada su formación como ingeniero y militar participante del bando golpista; para conocer su biografía os recomiendo ver Real Academia de la Historia. Al otro lado está el Centro Cultural y Biblioteca Pública en un moderno edificio rodeado de jardines y arbolado, como no podía ser menos.


Cerca de allí se encuentra la calle Oña con sus característicos edificios en forma de panal, ordenados por números de portal en torno a plazas interiores donde aparcan los vecinos (no sin cierto problema pues hay poco espacio), comunicadas entre sí tanto a nivel peatonal como vehicular; numeradas para tener una cierta organización. Estamos en la zona más antigua, la de Virgen del Cortijo, cuyos vecinos durante mucho tiempo se sintieron aislados, pero hoy cuentan con una estación de Cercanías de Renfe, la ML1 y varias líneas de la EMT, además de tener a la vista la zona hospitalaria que agrupa el Hospital Universitario HM de Sanchinarro, el Universitario de La Moraleja y el de Sanitas - La Moraleja. Tampoco existen ya las antiguas cementeras que molestaban con su ruido y suciedad, sustituidas por zonas industriales y oficinas que se levantan a un lado y otro de la vía del tren, con significativas torres que dan personalidad al barrio:


Alineadas a lo largo de la Avenida de Manoteras, semiparalela a Oña, o las que con nombres como Torre Australis, Torre Chamartín Merlín, edificio Panorama, Torre Ambar, Torre Gestesa, etc. encuentran su entrada por la calle Dulce Chacón, dedicada a la novelista y poeta extremeña que nos abandonó a los 49 años, poco después de publicar "La Voz Dormida", una de sus grandes obras, ver otras más en el enlace escritores.org. Edificaciones visibles también desde la M11 y la A1 y que casi llegan al final de esta vía que acaba en la estación de Fuente la Mora, primera estación del ML1 y única de Cercanías.


La actual avenida de Manoteras coincide con la vieja carretera de Fuencarral a Hortaleza que transcurría por valles, huertas y rodeada de oteros que le dan sentido al topónimo; alrededor del cual y en el entorno de camino de Alcobendas, se formó el primer asentamiento, con la Casa de Nazaret de la que hablamos a continuación. Sin embargo, el barrio de Manoteras se ubica al otro lado de la M11 (distrito de Hortaleza), donde a partir de los años 50 del siglo XX se levantarían edificaciones fruto del desarrollo de la ciudad. Para quien quiera profundizar, la web de la AAVV de Manoteras, ofrece información y enlaces que estudian dicha reciente historia, ver aquí. Algún día visitaremos los parques y jardines de ese otro barrio, hoy nos quedamos en Sanchinarro.

Es precisamente en el número 1 de la avenida de Manoteras donde encontramos el Centro Ocupacional Nazaret y en sus jardines, dos estatuas dignas de mención: "Mano", realizada en 1930 en cemento, no se sabe si podría ser parte de una obra más grande, que representa la mano de Dios, creadora de la vida, abierta, brotando de una roca en la cual aparecen en bajorrelieve las figuras Adán y Eva. Y otra más "Fuente de los leones", también de 1930, émula de la famosa homónima de la Alhambra de Granada, con 12 leones de piedra en círculo que soportan en sus lomos dos vasos superpuestos, en el superior un surtidor deja que vaya cayendo el agua lentamente hasta los pies de los leones que se encuentran dentro de otra taza sobre suelo, contando cada león con un surtidor en su boca que suma el caudal propio al conjunto. Ambas obras pertenecen, al igual que el Centro de Formación, a la Comunidad de Madrid, al ser la propietaria de la antigua Casa Nazaret-Fundación Luca de Tena, constituida en 1930 para dar albergue y asistencia a las huérfanas de periodistas, empleados y obreros de la Prensa, posteriormente fue trasladada a otras sedes, pues el primitivo edificio construido en "el camino de Alcobendas" (ver recorte de prensa en la página de la fundación, pincha aquí) fue víctima del enfrentamiento tras el golpe militar de 1936 y quedó bastante deteriorado, durante diho período bélico dejó de ejercer como tal casa. 

Sin duda podríamos recorrer el contorno del barrio paralelos a las autovías que lo circundan y cuyo ajardinamiento sirve de barrera al ruido, o adentrarnos en cada recoveco que los edificios dejan, visitar sus instalaciones deportivas incluido el campo de futbol de hierba natural, disfrutar de sus terrazas y bares, pero todo tiene un cierto final. Así que aprovechando la cercanía de la estación Fuente de la Mora, me adentro en la ML1 que me trasladará a mi lugar de origen, dando por concluida por hoy esta agradable ZANCADA. Espero que la disfrutéis.




@ 2022, by Santiago Navas Fernández