miércoles, 30 de marzo de 2022

SERIE PASEOS, PARQUES Y JARDINES DE MADRID LXXVI: EL PASAPORTE DE LOS MUSEOS DEL METRO DE MADRID, 2ª ZANCADA.

 



Exposición de trenes históricos 

Dentro de la asombrosa estación de Chamartín se ha dedicado una planta a un pequeño museo de trenes históricos. Y digo asombrosa porque su concepción lo es, distribuida en diferentes niveles donde se cruzan perpendicularmente diferentes líneas de metro y un carril para vehículos a motor, ¡una carretera!, que fue usada en su momento. Pero esto es parte de la estación y nosotros hemos venido a ver el Museo.


jueves, 24 de marzo de 2022

SERIE PASEOS, PARQUES Y JARDINES DE MADRID LXXV: EL PASAPORTE DE LOS MUSEOS DEL METRO DE MADRID, 1ª ZANCADA.

 


Este caminante que os escribe, le daba vueltas al coco para ver cómo hacer algo acerca del Metro de Madrid; por eso, por cada estación que pasaba y tenía algo que mostrar, le sacaba una foto, acumulando estatuas, azulejos, exposiciones, perspectivas, dibujos, murales... Ya había visitado espacios singulares y algún museo, cuando en febrero de 2022, el Metro sacó un Pasaporte precisamente sobre los Museos del Metro de Madrid y otros puntos especiales o significativos ¡qué gran sorpresa! Bueno, pues como yo, miles de madrileños y algún turista hemos pensado lo mismo y si antes podías visitar estos lugares sin más que ir, ahora, a efectos de la consecución del mencionado pasaporte, hay que pedir cita para luego obtener un sello que demuestre que has estado, algo parecido a lo del Camino de Santiago, pero más urbano. Miles de pasaportes en dos semanas ¡han desbordado las previsiones! En cuanto a las reservas para las visitas, sólo decir que POR FAVOR, SI NO VAS A IR ANULA TU RESERVA PARA QUE OTRA PERSONA PUEDA OPTAR A ELLA.

jueves, 17 de marzo de 2022

SERIE PASEOS, PARQUES Y JARDINES DE MADRID LXXIV: EL REAL SITIO DE LA FLORIDA Y LA PUERTA DE SAN VICENTE.

 

La actual glorieta de San Vicente con la Puerta del mismo nombre en el centro, era más o menos el acceso que había al REAL SITIO DE LA FLORIDA, creado por Carlos IV, desde el cual salía de Palacio para dirigirse hasta El Pardo o a donde él quisiera que para eso era Rey, acompañado por su cara esposa doña María Luisa de Parma, la cual fue la verdadera instigadora de la creación de un pasillo por donde circular sin tener que para a cada paso y asomarse a saludar al pueblo que la vitoreaba, ¡encima! La puerta no ha estado siempre donde la vemos, hubo un tiempo que se situaba más cerca de la actual estación. Enfrente mirando al Río se ubicó en su momento el Asilo de las Lavanderas, institución benéfica promovida en 1871 por la reina María Victoria dal Pozzo della Cisterna, esposa de Amadeo I de Saboya conocida como "la Rosa de Turín"; atendido por las Hijas de la Caridad tenía un marcado carácter benéfico pues permitía a las mujeres que iban a lavar al río, dejar a sus hijos allí mientras ellas hacían su tarea y, además, contaba con seis camas para atender a las enfermas; se mantuvo en servicio hasta 1936 cuando debido a su situación cercana al frente de guerra acabaría destruido, aunque en 1946 se refundó como Casa de Caridad entre el Paseo Imperial y el de Pontones y permaneció hasta el inicio de los 70 del siglo pasado, reconvirtiéndose dos décadas después a servicios municipales.

miércoles, 9 de marzo de 2022

SERIE PASEOS, PARQUES Y JARDINES DE MADRID LXXIII: DE LOS JARDINES DE FERRAZ A LOS JARDINES DE LARRA... SIN MIRAR A LA PLAZA DE ESPAÑA (y 2ª Zancada).


Y, como el que no quiere la cosa sorprendidos por un puñado de Castaños de Indias a la espera que crezcan las nuevas plantaciones ubicadas tras la reforma de la plaza de España, llegamos a la Plaza de Oriente, cuyo nombre por extensión aplicado al Palacio Real, nace para indicar su situación respecto de éste, aunque hay quien opina que se debe al Gran Oriente Masónico de donde era miembro algún personaje con peso para decidir. Lo cierto y sabido es que el diseño de Palacio realizado por Juvara y su discípulo Sachetti, no gustó al nuevo soberano Carlos III procedente de los estilos napolitanos, así que se trajo a Sabatini para que lo cambiara todo, de hecho, sólo pudo aprovechar los cimientos y la idea de abrir una plaza como supletoria al Palacio (igual que se hizo con la plaza de San Marcial respecto al Cuartel de San Gil, según vimos en la primera Zancada de este paseo). Bueno, eso y lo de las cien estatuas cuyo destino veremos. Fue José Bonaparte, conocido despectivamente y sin razón aparente como Pepe Botella, el que ejecutó las expropiaciones de casas y su derribo para dar espacio a la plaza, lo cual le significó recibir un segundo sobrenombre: Pepe Plazuelas ¡otra cosa quizá no, pero guasa hay hasta para hacer Historia!. Además, José I "y único" de España, continuó expropiando y derribando templos y más casas pues quería conectar el Palacio Real con la Puerta del Sol, pero no le dio tiempo. No era suficiente, alguien decidió expropiar el Huerto de la Priora del Real Monasterio de la Encarnación, para ampliar la plaza de Oriente hasta lo que hoy es la calle de San Quintín. Y vamos con "las estatuas", el proyecto implicaba subirlas al alero del Palacio, pero como estaban realizadas en piedra caliza acumulaban un peso que podía poner en peligro la techumbre (cuentan que Isabel de Farnesio soñó que las figuras caían sobre su familia y le dijo a su hijo que nones), así que se distribuyeron y hoy podemos ver algunas en lo alto de su primitivo destino y otras a lo largo de los jardines del centro de la plaza, en particular las que corresponden a los "reyes godos" y otros que son los primeros "reyes cristianos" tras la mal llamada Reconquista, que reposan al cobijo de enormes Plátanos de Sombra; y aún así, con las sobrantes, adornaron el Retiro y algunos parques de otras ciudades españolas. Por cierto que fueron realizadas durante el reinado de Fernando VI por un numeroso grupo de escultores dirigidos por Juan Domingo Oliverio y Felipe de Castro.

viernes, 4 de marzo de 2022

LA REBELDIA DE UN HOMBRE BUENO

  


"La rebeldía de un hombre bueno" reúne trazos de novela negra, de experiencia, de vivencia personal, de respuesta vital, de inestabilidad, de sueños... en una sola historia, la de un empleado de banca que se siente defraudado por la vida, que siente la angustia de no haber llegado a conseguir lo que pretendía, que ha dejado por el camino mochilas que quería cargar y ahora las echa de menos.

Por eso, tras repasar mentalmente su vida, decide replantearse si debe seguir viviendo en el mismo lugar y trabajar en la misma situación. La historia nos presentará anécdotas, alguna de ellas real, pero también situaciones figuradas en un lugar que existe realmente, aunque no todo lo que se cuenta se puede encontrar, pues la fantasía del escritor ha añadido lo que era necesario para redondear las situaciones.

Un inspector a punto de jubilarse, amigo íntimo del protagonista, acabará por descubrirnos la trama. Y otro viejo amigo de Marcial, descubrirá casualmente los últimos años del héroe perdido pero nunca olvidado.