EL PRINCIPITO


Como un admirador más de EL PRINCIPITO, hace tiempo que inicié una colección de ejemplares, versiones e idiomas. A lo largo del mundo son numerosos los coleccionistas de esta obra. Alguno hay que tiene más de 3.500 ejemplares de diferentes ediciones de este libro que se editó por primera vez en 1943. Para más información, recomiendo la Enciclopedia Ilustrada de El Principito de Christophe Quillien, Lunwerg editores, que en España distribuye Planeta. 

Enciclopedia ilustrada
La admiración generalizada por El Principito ha provocado que existan tiendas especializadas, recuerdos de todo tipo, parques temáticos, exposiciones temporales, ... y un movimiento fan que se puede contactar a través de diferentes web. Pero lo más maravilloso es que se traduce a diferentes lenguas, desde las principales, hasta dialectos que apenas se hablan, por lo que también actúa como "notario" de su existencia, desarrollando una labor de conservación y divulgación fundamental.

Conseguir hacerme con una colección me ha permitido acumular también anécdotas interesantes. Como es el caso de lo que me ocurrió en Israel. Estábamos en Belén y le pedí a la guía que me ayudara a buscar en las tiendas un ejemplar y cuando se lo conté me dijo con un gran entusiasmo que ella también era coleccionista. En Marruecos no conseguía hacerme entender en un puesto de libros infantiles y juveniles, se ve que mi inglés era demasiado malo, tampoco lo conseguí en español, ni en francés; al final vino el guía y entonces si me lo ofrecieron, lo tenía ante mis ojos, pero yo hubiera jurado que aquello era Aladino y la lámpara maravillosa ¡cosas del idioma!.

Este es mi humilde álbum, donde además de las versiones en diferentes lenguas, conservo ediciones singulares:



Desde curiosidades como "La Principesa", una versión en la que se plantea femenina y animalista, pasado por versiones como El Principito y "el mar", "la Navidad", "el Bosque", o cuando "se pone corbata" o "un reencuentro" ficticio. También hay una versión mini, un libro que cabe en una sola mano, un obsequio.

Diferentes lenguas, algunas de ellas tan particulares como la versión Morse; la traducción a lengua Aurebesh, que es el Básico Galáctico que se usa en la Guerra de las Galaxias; el "espanglis", que es una mezcla entre inglés y español, no reconocido, pero que existir existe. O conmemorativos, como la citada Enciclopedia Ilustrada, las ediciones del 50 y 70 aniversario, un especial desplegable. Y una edición con dibujos realizados por Juan Bauty.

En cuanto a los idiomas, empecemos por casa: por supuesto está el castellano en varias versiones, a destacar una en edición de bolsillo que es el propio ejemplar base que me creó la afición. También lo tengo en Catalán, Gallego (llegado con dedicatoria desde Santiago de Compostela, regalo de mi amiga Cris) y Andaluz (que no existe reconocido como lengua, pero que es hablado por miles de personas). Y esperan su turno el resto de lenguas españolas. 

Del resto de Europa lo tengo en Portugués, Francés, Inglés, Italiano, Griego, Alemán, Polaco, Ruso cirílico, Croata, Húngaro, Albanés, Búlgaro, Ucraniano, Rumano, Escocés Gaélico, como más comunes. Y como más curiosos en Esperanto-Francés, Napolitano, Francés especular (llamado así porque hay que ponerlo frente al espejo para poderlo leer), Latín, Yidish (que es la fusión de alemán y hebreo que hablaban los judíos alemanes), una especie de dialecto derivado del Alemán que se habla en Suiza y el Romanche Grisón suizo (en Suiza se hablan varios idiomas, con preferencia del francés, pero en cada Cantón se usa otro adicional, además del inglés).

De África solo tengo en Egipcio, Zulú y uno en árabe marroquí. De Asia tengo en Hebreo y Árabe, ambos traídos de Israel, otro más en árabe emiratí de Djibuti, Turco, Chino, Japonés, Sanscrito (hablado en la India y Nepal), Persa, Coreano, Nepalí, Armenio y Hawaiano puro y Hawaiano Pidgin (que es una mezcla con el inglés). De la América hispanoparlante tengo ediciones, en concreto de México y de Venezuela de momento, pero también del resto del continente como en Brasileño, Maya Yucateca, Guaraní y Quechua.

Para conseguirlos cuento con la inestimable pasión de mi mujer, Yolanda, y de mi familia, pero también con la complicidad de buenas amistades que me han traído alguna especialidad de su tierra o de sus viajes, o simplemente que se han acordado cuando han visto alguna versión interesante. Así que muchas gracias a todos y todas las que habéis contribuido a formar esta colección, que aún debe seguir creciendo, por supuesto. Y al resto y para todos, espero que disfrutéis viéndolo.

Y cómo no, también guardo diferentes recuerdos como agenda, taza, muñecos, llavero, tarjetas desplegables, etc.

El coleccionismo de "Principitos" existe, es una afición bonita y sana. Así que ya sabéis, podemos compartir afición.



@ by Santiago Navas Fernández


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