Moratalaz tiene muchas singularidades, desde tener casi el 100% de sus calles arboladas, pasando por "Muratalaz" y sus grafitis como el que encabeza esta zancada, hasta contar con una Hermandad Rociera propia desde 1990, pero ¿de dónde procede su nombre? Pues efectivamente, de hecho, se baraja la posibilidad de que el término Moratalaz proceda de la voz visigótica "murat", que significa "en altura" y la árabe "Alfaz", que significa campo sembrado. Y como tal, así se nombra "Morat Alfat" en un documento del siglo XIII sobre una escritura de compraventa otorgada por Orduño Pérez en favor del Maestre de la Orden de Calatrava. Y parece ser que en 1425 ya se usó el término actual en un litigio. Desde entonces, es citada como Dehesa de Moratalaz o Encomienda de Moratalaz. Una vez explicado, vamos a seguir con nuestra ruta para conocerlo mejor: si en el paseo anterior nos movimos por los barrios de Media Legua y Fontarrón, vamos ahora a los de Vinateros y Marroquina. Comenzamos desde la estación de Metro de Vinateros, donde dejamos nuestro primer paseo.
En la parte trasera del edificio del Centro Cultural Eduardo Chillida hay un coqueto jardín, que cuenta con un desnivel salvado con un muro de carga decorado con nuevas pinturas, bajo el título "el motor del barrio", que esconde los Locales de Ensayo. Así mismo cuenta con zonas de paseo bien arboladas, área de juegos infantiles, etc.
Enfrente continua la calle del arroyo Belincoso con otra amplia zona ajardinada que alcanza hasta la avenida del Doctor García Tapia. Cuenta con frondoso arbolado y caminos de cemento para acceder a sucesivas áreas infantiles, incluso con separación entre ellas mediante arbustos y/o vallas muy coloristas. Además, los bloques que lindan tienen una zona de paseo particular ajardinada con la arboleda habitual de Pinos, Falsos plátanos, etc. y como curiosidad, algunos frutales. Abierto para acceder los comercios que ocupan sus bajos.
En la entrada por del Camino de Vinateros a esa zona de bloques, se instaló una escultura conceptual o abstracta, realizada en 1981 por el escultor R. Sanz. Se tata de una plancha de acero, retorcida, con otro elemento en forma de cono piramidal encima. Seguimos subiendo por el Camino donde nos encontramos con un edificio de dos plantas realizado en cristal y acero, además de un pequeño huerto-jardín a la trasera. Se trata de la Escuela Superior de Diseño y el Semillero de Empresas de Moratalaz.
Y antes de llegar a la plaza del Corregidor Alonso de Tobar, nos metemos por un pasillo al que hace esquina una librería, por ejemplo. Se nos abre un amplísimo patio entre altos edificios, el cual cuenta con numerosos espacios de restauración y otros comercios, que está trazado por tres áreas iguales a diferentes alturas, unidas por escaleras, con salidas en los laterales. El ensayo arquitectónico de unas zonas vecinales comunes, choca contra la ocupación de locales de ocio que generan indirectamente ruido y otras molestias, al igual que ha pasado en otros puntos de Madrid. En todo caso, por la entrada dicha, encontramos un jardincillo donde se instaló una escultura en homenaje al presidente Adolfo Suárez en 2007, sustituyendo a una fuente que había, impulsado por algunos comerciantes y vecinos de La Lonja, que así se llama el espacio entre boques dicho.
A continuación, el Camino se cruza con la avenida de Moratalaz en la amplia plaza del Corregidor Alonso de Tobar, donde encontramos una fuente en la gran rotonda central, por supuesto sembrada de césped y flores de temporada, con algunos arbustos bajos. Siete caños ocupan el vaso de la fuente, acompañados con alguna luz interior subacuática.
Y a la izquierda nos encontramos con el PARQUE DE MORATALAZ, el más antiguo del distrito, inaugurado por el entonces alcalde de Madrid Carlos Arias Navarro en 1969 lindando con el Polígono Z, por eso también se le conoce como PARQUE Z. Hay zona de aparcamiento cercana junto a una terraza bar ubicada a la sombra del maduro arbolado. Siendo éste formado en todo el recinto por Pinos, Olmos, Falsos Plátanos, Ciruelo Rojo, Arces, Catalpa, Cedros, etc.
A poco de entrar nos encontramos con el estanque artificial de forma arriñonada y un mirador realizado en hormigón, al que se accede por unas escaleras. El agua mana en la zona superior y se derrama a través de cinco espacios sucesivos que salvan el desnivel, cuatro cascadas en total. Separados de los caminos de tierra por praderas de césped con el respaldo de algunos árboles y arbustos.
Del estanque adquiere su estilo la ría que, muy cercana, mana de unas rocas graníticas como las que rodean el lago dicho y derrama el agua por tres pequeños saltos hasta desaparecer bajo tierra. Cuenta con un puente de hormigón para salvarlo. Está rodeado de arbustos y arbolado muy desarrollado.
El Parque está muy cuidado, cuenta con muchas zonas sombreadas, bancos, área infantil, área canina, pista de patinaje y espacios de Calistenia. Nuestro paseo nos lleva hacia un espacio abierto donde se han levantado sobre césped, una reproducción a escala real de los Toros de Guisando, incluidas las inscripciones en uno de los verracos o toros en 1990 ¿qué hilo une Moratalaz con El Tiemblo (Ávila) donde están ubicados los auténticos? Esas representaciones en piedra se calculan anteriores a la presencia del Imperio Romano y se especula con su significado militar, religioso o, simplemente, indicación de rutas. En el caso de los de Moratalaz es lícito y simpático que, con el debido cuidado, se suban los niños, cosa que no debe hacerse con los auténticos de El Tiemblo, pues ya son ancianas reliquias y han sufrido el maltrato del tiempo y de los incultos. Muy cerca de allí, un pequeño estanque en el suelo con bordes en ladrillo y forma trapezoidal, aparece en una parcela de césped con tres surtidores verticales.
Salimos a la avenida del doctor García Tapia, pero sin cruzarla, porque al otro lado se abre la CUÑA VERDE DE O'DONELL que visitaremos en otra ocasión. En nuestro camino encontramos la plaza del Corregidor Licenciado Antonio de Mena, un amplio espacio atravesado por las calles del barri, en cuyo centro nos queda el espectáculo de un magnífico Pino y un impresionante Magnolio.
En una de sus esquinas, prácticamente nace el PARQUE MARTALÁ - DIONISIO RIDRUEJO. Según la web municipal, cuenta en sus más de 33.000 m2, con vegetación predominante de:
Árboles: Plátano de sombra, Cerezo ciruelo, Pino piñonero y Olmo de Siberia.
Arbustos: Tuya oriental, Espino de fuego y Mahonia.
Macizos arbustivos: Adelfa, Durillo y Spirea.
El Parque tiene un recuerdo hacia la línea del tren de Arganda (el que pita más que anda) que pasaba por aquí en busca de Vicálvaro, y para ello encontramos una señal ferroviaria y un tramo de vía en su interior junto a un área infantil. Procedía de cerca del Retiro y aprovechaba una anterior línea minera de 1881, que fue reinaugurada en 1886 para este fin.
El Parque cuenta con varios áreas de juego, espacio para mascotas, instalaciones deportivas y también para mayores. En el centro del parque, a una cota inferior, encontramos un gran estanque con cuatro surtidores alineados que lanzan su chorro a varios metros de altura, alrededor del cual se extienden las praderas de césped en cuesta y algunas gradas en un lateral, que nos permiten acercarnos para sentir el frescor del agua, tan necesario en los días de más calor.
En la entrada al Parque por la calle Molina de Segura se ubica la placa dedicada a Dionisio Ridruejo (El Burgo de Osma, Soria, 12/10/1912 - Madrid, 29/06/1975). Fue un escritor y político perteneciente a la generación del 36. Apuntado temprano a la Falange de José Antonio, pasó la Guerra Civil como propagandista del bando golpista con una clara vocación por el totalitarismo; al acabar marchó con la División Azul y al regreso reprochó a Franco su distancia con el fascismo. Debido a sus críticas tuvo que exiliarse durante un tiempo, en el cual desarrolló una transformación ideológica hacia la socialdemocracia o liberalismo socializante. Dejó una gran cantidad de obras en prosa, poesía y teatro. Al otro lado del Parque está la sede de la Hermandad del Rocío de Moratalaz, calle Pico de los Artilleros. por donde tiraremos para llegar a nuestro último destino.
Paseamos entre bloques espaciados según el modelo implantado por Urbis. Y poco más adelante entramos en el PARQUE DEL TORITO, un nombre que se repite en el Mercado, Centro de Salud y Centro Cultural de la zona, y que a primeros del siglo XX aun era una Dehesa donde pastaban los toros procedentes de la Finca la Muñoza, antes de ser lidiados en la antigua plaza de Goya, ubicada donde hoy está el Palacio de los Deportes, avenida Felipe II. El Parque es pequeño, pero se complementa con las cercanas zonas verdes del Centro de Salud y del Cultural.
El caso es que estos edificios se situaron en el polígono H por ser el más centrado del barrio. A su espalda está la Parroquia de la Esperanza, obra de Fisac. El Mercado, levantado en 1970 con un gran ventanal y tejado a dos aguas, conserva como aparcamiento la zona de carga y descarga decorada con un mural muy castizo, mientras que las paredes externas del propio edificio conservan diferentes pinturas murales, algunas incluidas en el programa "Muraltalaz", en el que incluye la foto de portada que corresponde con "Home", en la fachada del Centro de Día Isaac Rabin, a la espalda del Centro de Salud.
En el entorno y de vuelta al Camino de Vinateros, encontramos dos jardincillos curiosamente adornados. Tras lo cual volvemos al camino para, en mi caso, tomar el metro en la estación de Artilleros. Fin de la Zancada.
@ 2026, by Santiago Navas Fernández





































