jueves, 12 de noviembre de 2020

SERIE PARQUES Y JARDINES DE MADRID XXIII: LA SENDA REAL (Historia y tramo más urbano del municipio de Madrid hasta la M40)

 


La Senda Real, ruta GR-124, es el camino que desde hace varios siglos comunica el centro de Madrid con la sierra de Guadarrama. Dicho así, al pronto, casi 50 km de caminata en dos jornadas mínimo. Pero sólo os voy a dar referencia de 7 de ellos, cómodos y ligeros, que constituyen el tramo más urbano del municipio de Madrid, que a fin de cuentas, lo cuelo en esta serie de Parques y Jardines por las referencias que tiene hacia varios jardines y parques. El tramo en concreto, va desde Príncipe Pío hasta donde dobla la M30 antes de enfrentar la M40, junto a la calle Arroyo del Fresno, muy cerquita de la "Quinta 17 de octubre" (¡sí, hombre! la que fue residencia durante su exilio español de Juan Domingo Perón, de la cual hoy no queda nada, pues otro famoso compatriota suyo la compró ya hecha un solar y construyó chalés que seguro que vendió a buen precio). Vamos con un poquito de Historia para saber mejor por dónde nos movemos.


Entre 1399 y 1405, más o menos, Enrique III de Castilla (de los genuinos reyes españoles, los Trastámara) manda construir un pabellón de caza en el bosque de encinas de propiedad real en el monte de El Pardo, que era cazadero real desde Alfonso X y al que iba a cazar venados y, dicen, a su pariente doña María de Albornoz (cuentan que el rey ofreció al esposo de ésta, ser Maestre de Calatrava si se separaba de ella, pero eso a nuestros efectos, solo sirve para entretener el camino con chismorreos de varios siglos anteriores). El pabellón lo transformó Enrique IV en Castillo. Carlos I (primer Austria, aunque con esencias de Trastámara), por influencia de su hijo, que sería Felipe II, lo transformó en el prototipo de Alcázar castellano dotándole de cuatro torres en las esquinas, portón y un patio interior porticado en torno al cual giraba la vida de sus moradores; fue decorado al gusto de los Austria con cuadros de Sánchez Coello y Tiziano entre otros. A la llegada de los Borbones, el cambio apunta hacia el afrancesamiento (¡pues no haberlos votado, si no te gusta!), igual que en otros Palacios, Felipe V cambia los cuadros por tapices aduciendo que lo encontraba lúgubre. Convertido en residencia ocasional de diferentes reyes, en él murió Alfonso XII que lo habitó, al igual que su hijo Alfonso XIII. Durante la II República se usó como residencia para visitantes extranjeros. El dictador Franco lo ocupó como morada propia y desde la llegada de la Democracia pasó a ser Museo y residencia de dirigentes extranjeros.

Por tanto, el origen de la Senda Real es el camino que, desde el Alcázar Real, pretendía llegar hasta dicha residencia. El Alcázar original se quemó y fue sustituido por un Palacio que iría ampliándose con el tiempo. El camino descendía desde éste, buscando la vega del río Manzanares, a lo largo de la cual numerosos agricultores tenían sus explotaciones aprovechando la cercanía del agua y de la multitud de arroyos que bajaban hasta dicha cuenca. Las únicas referencias cartográficas se encuentran en el plano de Pedro Texeira de 1656, donde aparece marcado a partir de la actual Glorieta de San Vicente; y el plano dibujado por los franceses en 1808 cuando rodearon Madrid con aviesas intenciones.

Aprovechando la frondosidad, en tiempos de Fernando VI, se instaló un Parque Botánico en El Soto, que en 1866 daría lugar a la Escuela de Ingenieros Agrícolas, germen de la Ciudad Universitaria. El camino, como digo, atravesaba en su origen tierras de labor, por lo que podemos imaginar que los labriegos saldrían a saludar a los reyes cuando pasaran en sus carruajes y este parece ser el motivo por el cual María de Parma, esposa del frágil Carlos IV, le hizo comprar cuanto terreno pudo para aislar el camino y así no tener que asomarse la señora (se ve que le cogía frío a ella). Lo que a la postre daría lugar al Real Sitio de La Florida que comprendía lo que hoy es el Campo del Moro y Virgen del Puerto, avanzaba por la ribera del Manzanares y continuaba en dirección norte hasta El Pardo, como veremos con detalle más adelante.

La Senda Real, con el tiempo, se prolongó para unir El Pardo con Colmenar Viejo, Tres Cantos y Manzanares el Real, hoy famoso por ser lugar de retiro obligado de políticos. En total recorre 47,5 km adaptados a las nuevas circunstancias, vericuetos y construcciones, tras un período de olvido.

Pero no creamos que las cosas ocurren por que sí. La construcción de la M30 en los años 80, hubiera supuesto la desaparición del sendero de no intervenir unos avispados voluntarios. Desde 1998, Ecologistas en Acción, Coordinadora Salvemos la Dehesa de la Villa, Plataforma Salvemos la Casa de Campo y diversos profesionales procedentes de diferentes instituciones, desde el Ministerio de Fomento hasta el Consorcio Urbanístico de la Ciudad Universitaria, iniciaron una serie de acciones para preservar este camino, tales como la marcha popular en octubre de dicho año por el sendero y que se consolidaría en sucesivos años en varias jornadas seguidas, a pesar de su inauguración oficial justo al año siguiente y la homologación recibida por la Real Federación de Montañismo.

El Plan General de Recuperación del Sendero Real se aprobó por el Ayuntamiento de Madrid en el año 2000. En 1990 la Asamblea de Madrid había instado a las instituciones a cuidar y fomentar el uso de dicho sendero, reconocido con el nombre de GR-124 según la homologación en la denominación de estos recorridos. La idea era poner en valor los lugares por los que transcurría y permitir un camino sin vehículos que llegara a la sierra de Guadarrama. En Manzanares el Real enlaza con el Camino de Santiago y con la GR-10 que atraviesa la Península desde la costa mediterránea hasta la atlántica en Portugal.

En dicho año 2000 la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad, financió la edición de un plano de la SENDA REAL cuya elaboración asigna a Ecologistas en Acción, por el cual recibe del Ayuntamiento el premio a la Mejor Iniciativa Ciudadana, pero nada más. Comienza el momento de adecuar el camino, construir los pasos que se cruzan con las grandes carreteras y de recuperar parte del ancho a la altura del Club Puerta de Hierra con el retranqueo de sus muros para dejar un espacio suficiente. Así mismo, Patrimonio Nacional actúa en el territorio que gestiona en El Pardo y los sucesivos municipios del recorrido acogen su construcción con entusiasmo. Algo más tardó el Consorcio Urbanístico de la Ciudad Universitaria en aportar su granito de arena para el establecimiento de su parte del recorrido, que no concluirá hasta 2009. En el 2007 se terminó el Anillo Verde Ciclista que usa una buena parte de este recorrido. 

En la reconstrucción de la Senda se planifica y realiza el alisado del camino, puentes y vegetación, predominando la más apropiada al clima, respetando las características de la zona y dotando en su caso, de elementos que eviten la erosión y den sombra, entre el camino y la carretera M30 se plantan trepadoras que separen visualmente uno de otro. Y se mantienen en los tramos originales, los plataneros que ya venían de años anteriores cuando aún el camino tenía su uso correspondiente, de hecho, cuando unos soñadores (Félix Sánchez, Juan García, Jesús Sánchez y Marcos Montes) empezaron a buscar indicios de la antigua Senda, se encontraron con varios de ellos alineados por San Antonio de la Florida, plantados en 1794 por el jardinero Pierre Boutelou (dice la leyenda que Goya pintaba a la sombra de ellos en la actual entrada al Parque de la Bombilla, ¡pero como no hay fotos que lo demuestren...!). Se ha intentado imitar el estilo existente en el mobiliario urbano como bancos o fuentes (inutilizadas, llevaros agua) y se han dotado paneles informativos, por desgracia, algunos de ellos vandalizados por grafiteros idiotas.

En la actualidad, el camino parte del intercambiador-estación de Príncipe Pío, en cuyo interior podemos ver unos paneles ilustrativos de cómo era el Madrid prehistórico en esa zona (ver sobre estas líneas), pues aquí se encontraron numerosos restos de animales, nunca de humanos, muy estudiados por el arqueólogo Casiano del Prado; entre tales restos está el del Hispanotherium Matritense, un rinoceronte único de esta zona (sobre los restos y estudios podemos encontrar y ver mucha información en el Museo de San Isidro de Madrid y además del panel citado, los que están en la estación de Carpetana, entre otros sitios). 

La actual glorieta de San Vicente con la Puerta del mismo nombre, era el acceso al REAL SITIO DE LA FLORIDA creado por Carlos IV, tal y como hemos contado, para dirigirse por él hasta El Pardo. Primero adquirió la Finca de la Huerta de dicho nombre al Arzobispo de Toledo, abarcaba desde la actual Plaza de España, la estación "del Norte" y hasta el PARQUE DE LA BOMBILLA (ver aquí) y tenía en su interior un Palacio más o menos donde está la antigua estación hoy, que desapareció (como la estación, pero con algún siglo de por medio); Godoy compró en 1792 la Finca de La Moncloa que tres años después regalaría al Rey a sabiendas de su interés por estas tierras, a cambio el monarca le entregó unos terrenos agrícolas en Aranjuez, y por último se hizo con la Huerta de Alba o del Duque de Sora, pues sufrió tanto cambio de dueños y modificó su terreno y denominación tantas veces, que ya uno se lía, el caso es que cuando falleció sin descendencia la XIII Duquesa de Alba, se hizo con dichos terrenos. Posteriormente se segregaría, hacia 1830, el Monte del Príncipe Pío a favor del infante don Carlos, que sería el origen en el siglo XIX, del barrio de Argüelles, promovido por la propia Corona. Y en 1868 desaparece el Real Sitio de la Florida como tal, pasando sus terrenos al Ministerio de Fomento. La Puerta que vemos actualmente es una reproducción de la de Sabatini de 1775, pues en 1892 fue desmontada para dejar paso al tráfico (¿?) y parte de sus materiales reciclados en otros destinos (omito el nombre del que tuvo la idea por razones obvias), en fin, ¡que hasta la regente María Cristina quiso recuperarla! pero no se pudo y el tiempo pasó hasta que en 1992 se aprobó su reconstrucción.


En dicha plaza se une la variante que llega a través de la CASA DE CAMPO desde El Lago, a través de la Puerta y el Puente del Rey (sobre estas líneas). Felipe II había ido adquiriendo, anónimamente, varios terrenos en esta zona que incluía la Casa de los Vargas y la Huerta de la Partida (ver fotos debajo de este texto), como casa de campo para él, y mandó construir una simple pasarela que salvase el río Manzanares. José I impulsó el túnel de Bonaparte que comunicaba bajo tierra el Palacio con la Casa de Campo, poco antes de dicho paso, y construyó la Puerta del Rey; Fernando VII en 1816, cuatro años después, encargó a Juan de Villanueva la ampliación del puente, que finalmente adquiriría su anchura actual durante la II República al declararse la Casa de Campo de uso público. 


La Huerta surtía de frutas y verduras a Palacio. En la parte de atrás de la Casa de los Vargas, Felipe II mandó construir un jardín renacentista. La fuente que hoy vemos ante ella ha pasado por Sol, Cuatro Caminos y nada tiene que ver con la muy parecida que hubo en la plaza de San Bernardo. El Lago se hizo con la intención de surtir de agua a las siete fuentes que se desarrollaron por el terreno y a la Huerta de la Partida, y se llevaron por un acueducto aún visible, mientras que el arroyo que la atravesaba llamado Meaques, está canalizado (ver fotos de ambos debajo del este texto). A destacar la Fuente de la Culebra diseñada por Sabatini, que también intervino en los cerramientos del perímetro de la Casa de Campo. Nunca llegó a ser Real Sitio pues carecía de un Palacio; con la construcción del Retiro, la nobleza se dirige hacía allí y solo tras la llegada de los Borbones se recupera esta zona que sigue ampliando sus terrenos. Durante la Guerra Civil, la Huerta de la Partida se abrió a la población de Madrid, donde además se cultivaban plantas medicinales. Con la construcción de la M30 se convierte en un lugar ruidoso y contaminado, las obras de Madrid Río lo han convertido en una sucesión de jardines muy agradables para el paseo.

Volvamos al punto de salida, desde allí tomaremos la acera del Paseo de la Florida hasta la Ermita de San Antonio (que no se me olvide citar Casa Mingo ¿eh?); a continuación y pasando la citada Ermita, nos adentramos en el PARQUE DE LA BOMBILLA (ver aquí) donde transcurre a través de un paseo central y completamente recto que desemboca en la PLAZA DE LA REPÚBLICA DE CHILE tras pasar por debajo del Puente de los Franceses (¿a qué no sabéis porqué se llama así? ¡pensad, pensad, que es lo que parece), aquí cruzaremos las grandes avenidas que sirven de entrada y salida a Madrid por los correspondientes semáforos, bajo la Carretera de Castilla; casi enfrente encontramos una especie de calle entre la parte trasera de unos edificios universitarios, el Colegio Mayor Marqués de la Ensenada, y la salida hacia la M30 de la Avenida de Valladolid, nos avisa un panel del Sendero Real, como veis en la foto, algo deteriorado por los tontos de turno:

Seguimos en paralelo con la M30 a la izquierda y a la derecha diferentes construcciones universitarias más, hasta divisar el Palacio de la Moncloa sobre su atalaya (no intentéis entrar, no es por ahí); 

Cruzamos con mucho cuidado la carretera porque es una entrada desde la autovía y seguimos hasta el Hospital Clínico Veterinario y el Museo Veterinario más adelante, salvaremos el cruce con la A6 pasando por debajo de ésta (está bien indicado), no es el único túnel, nos encontraremos con otro al final de nuestra jornada, ya veréis...

y subimos un poco para alcanzar la parte baja de la Ciudad Universitaria en su cruce con la calle Sinesio Delgado antigua Carretera de subida a la Dehesa de la Villa, aquí fue construida una pasarela que nos ofrece una visión panorámica muy interesante sobre la A6; al otro lado de dicha pasarela, recibimos el ramal de la Dehesa de la Villa, de 2 km de longitud y que baja siguiendo el trazado de la antigua carretera.

La variante de la DEHESA DE LA VILLA (ya hablamos en el artículo correspondiente a dicho Parque, ver aquí) llega hasta aquí por los terrenos de Puerta de Hierro, de cuyo club de golf veremos las tapias enladrilladas, también en esta zona se pueden apreciar claramente las trincheras construidas durante el luctuoso período de la Guerra Civil, y llega hasta la confluencia de la Avenida Complutense con la de Miraflores y la propia subida de la calle Sinesio Delgado, en la cual se sitúa la única construcción de la zona, el archivo del Instituto RTVE, que desvía el camino, por lo que debemos salir a la acera y cruzar los semáforos correspondientes para acabar de llegar arriba de la Dehesa, frente a la entrada del IES Virgen de La Paloma, donde se supone que esta Senda Real enlazaba con la Vereda de Carabineros que, como contamos, provenía de los Reales Sitios de El Retiro a enlazar con el camino a El Pardo. 

Pero sigamos la Senda Real, que continua pegado a las tapias de Puerta de Hierro, las que hubo que retranquear para poder hacer un sendero en condiciones, aunque la ampliación se quedó corta como veréis si os cruzáis con bicicletas (hay que estar atentos para dejar paso cortésmente unos y otros), también podemos ver el "Mojón Real" (sin chistes, por favor) que señalaba el camino y el punto kilométrico. 

Dejamos a la izquierda la Puerta de Hierro, encerrada en una isleta sin acceso peatonal, por lo que allí la comunidad de conejos vive a sus anchas, se les pude ver sentados al sol al amanecer y a la caída de la tarde.

Un poco más adelante y a continuación del Puente de San Fernando sobre el Río Manzanares, esta el centro Playa de Madrid (antes conocidísimo "Parque Sindical")

En ese punto más o menos, es donde se funden diferentes caminos alineados por el ANILLO VERDE CICLISTA que rodea Madrid, el cual se cruza a ambos lados del Manzanares y crea otras rutas dirección noroeste, pero también hay larguísimos pasos peatonales que cruzan sobre la A6 con maravillosas vistas, en especial los días de atascos. 

Poco más adelante llegamos a la calle de Arroyofresno, donde el Anillo Ciclista se vuelve hacia Madrid y por donde tomaremos también para salvar el cruce de la M30 con la M40 y la calle Cardenal Herrera Oria, aunque ya no continuaremos en pos del Sendero Real, porque nuestra jornada se acaba aquí, el resto es otra etapa que nos llevará hasta El Pardo, el Soto de Viñuelas, Tres Cantos, Colmenar Viejo y Manzanares el Real (y ya puestos, no olvidar que allí se enlaza con el Camino de Santiago y la GR-10 este-oeste de la Península). 


De regalo, pararemos en un pequeño PARQUE INFANTIL llamado curiosamente "PUERTA DE HIERRO" que nos encontramos sin esperarlo y, si queréis, podemos parar también en la Capilla del Puente, dedicada a Santo Domingo de la Calzada, construida en uno de los ojos que sostienen la carretera M30 que aquí gira y toma el nombre de Avenida de la Ilustración.


¿Y ahora cómo me vuelvo?...


@ 2020, by Santiago Navas Fernández

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