lunes, 11 de octubre de 2021

SERIE PASEOS, PARQUES Y JARDINES DE MADRID LV: PARQUE DEL OESTE (1ª zancada, de 4), de la plaza de Moncloa al 1808, la Historia.

De tanta tradición es para Madrid la DEHESA DE LA VILLA como lo es el PARQUE DEL OESTE y su entorno, pues ya antes de crearse como tal, sus tierras actuales formaban parte de los diferentes territorios que rodeaban Madrid. Desde el original Campo de San Antonio que pertenecía al Real Sitio de la Florida lindante con la propia citada Dehesa de Amaniel se comenzó a construir como parte inseparable del Ensanche de Madrid, entre los arroyos de San Bernardino y la antigua cuesta de Areneros (hoy calle del Marques de Urquijo), y desde la calle de San Bernardino (actual Princesa) hasta el paseo de San Antonio (actual de la Florida), sus terrenos fueron expropiados en 1873 por la I República y entregados al municipio para la realización de un parque público. En 1985 obtuvo la catalogación de la Comunidad de Madrid como Parque Histórico. Tras las sucesivas ampliaciones, comprende otros espacios diferenciados como son el PARQUE DE LA TINAJA, la ROSALEDA, los JARDINES DEL TEMPLO DE DEBOD, la FUENTE DE LA SALUD, el Templete, etc. Es custodio de la Historia de la capital y esconde anécdotas, monumentos y singularidades que lo convierten, casi, en un museo que vamos a recorrer por etapas, comenzando por ésta en la que además de asentar su origen, veremos el de la plaza de la Moncloa y recorreremos la singular calle de Francisco y Jacinto Alcántara, cargada de elementos propios y que concluye en el 1808 y Goya.



En 1893, el ingeniero agrónomo Celedonio Rodrigáñez y Vallejo (Soto de Cameros, La Rioja, 02/04/1860 – El Escorial, Madrid, 30/06/1913; para leer su biografía recomiendo Real Academia de la Historia), director de Jardines y Plantíos del Ayuntamiento de Madrid, mandó comenzar las obras para crear un parque sobre lo que eran las tierras de San Antonio. Dicen que la idea nació en una conversación con la Regente María Cristina y que su inspiración corresponde al PARQUE DE EL CAPRICHO creado por la duquesa de Osuna, pero el caso es que su origen se sitúa en el aprovechamiento del desnivel de las laderas que bajaban hacia el Manzanares desde el recién creado barrio de Argüelles, dotándole así de un espacio de expansión. A Rodrigáñez ya lo conocimos cuando hablamos del Parque del Museo de Ciencias Naturales, pero también es autor de la gruta émula de los restos de Atapuerca situada en El Retiro, por otro lado, el único gran parque que existía hasta entonces en la capital.

En linea con lo que ocurría en Europa con parques como el de Buttes-Chaumont en París o el Battersea Park en Londrés, pretendía éste ser un parque urbano modernista de estilo inglés dotado de senderos, fuentes, quioscos, monumentos, etc. La primera fase contó con 37 hectáreas en las que se dio trabajo sólo a desempleados para así paliar las grandes necesidades de la población. Se inauguró en 1905. Al año siguiente con el impulso del alcalde Alberto Aguilera, se añadieron 3 hectáreas más de escombreras junto al paseo del Pintor Rosales sin llegar al cerro del Príncipe Pío, lo que se prolongó hasta 1914, ya jubilado Rodrigáñez. Le sustituyó Cecilio Rodríguez (Valladolid, 1865 – Madrid, 14/10/1953), que a partir de 1940 comenzaría la reconstrucción de los destrozos producidos por la guerra del 36 y que establecerían los límites actuales. No podemos obviar la importancia de este paisajista que, aunque heredero del cargo, no desmerece en absoluto y hasta tiene unos jardines a su nombre, figurando como autor en numerosas actuaciones en Madrid, cuya biografía podemos conocer también pinchando el enlace de la Real Academia de la Historia

Aunque muy posterior a la creación del PARQUE DEL OESTE, situémonos en el Arco del Triunfo de Moncloa para entender que no es casualidad su ubicación. La entrada en Madrid desde la A6, antigua radial N-I "de Burgos", se hace a la vista de la Casa de Campo y los montes de El Pardo, la Ciudad Universitaria y la Dehesa de la Villa, y llega hasta el inicio del Parque del Oeste junto a una gran plaza que es el espacio que forma el actual Cuartel General del Ejército del Aire con los edificios de viviendas militares y la actual sede del distrito Moncloa-Aravaca, observados desde arriba por el Faro de Moncloa como vemos en la foto superior, de todo ello hablamos en un artículo al respecto (ver aquí). Esta gran plaza, se ubica sobre parte de los terrenos de los condes de la Monclova, nombre del que fue derivando al actual, recibiendo el nombre de plaza de Cánovas del Castillo en un principio, durante el período republicano se denominó como plaza de los Mártires de Madrid y entre las dos dichas (1890-1930) y a partir de 1980, se le devolvió el nombre de Moncloa, si bien al inicio del franquismo fue la plaza de los Caídos por España oficialmente aunque popularmente siguió con el nombre que la conocemos. La remodelación de los años 50 se debe al arquitecto Luis Guitérrez Soto y el edificio redondo de la actual Junta de Distrito, es proyecto de Manuel Herrero de Palacios ganado en el concurso titulado "Caídos por Dios y por España", de ahí su estructura de ladrillos en forma de cruces en las fachadas exteriores (hay quien afirma que se hizo para "cristianar" el ladrillo cuyo origen todos sabemos que es musulmán) y su gran cúpula, actual entrada, que debía contener una gran cruz colgada obra del escultor Rafael Aburto pero que se quedó en el intento pues el proyecto tardó en ejecutarse años por falta de financiación y finalmente se acabó como se pudo, suprimiendo ciertos detalles que ya estaban obsoletos con la nueva Europa en la que España quería integrarse; la idea era trazar una línea imaginaria entre el Valle de Cuelgamuros (cuyo estilo es muy similar) y dicha Cruz a través del Arco del Triunfo. Éste consta de dos ascensores interiores en cada "pata" que llevan a un gran salón superior cerrado desde hace años y, al igual que todo el conjunto, en casi total abandono pues se ha convertido en "una patata caliente" debido a su significación pues fue erigido para conmemorar la victoria franquista, según proyecto del arquitecto Modesto López Otero y Pascual Bravo (que os sonarán de la Ciudad Universitaria), contiene frisos alegóricos de Moisés de Huertas, las claves representado victorias de Ortells, y la cuadriga en la parte superior con una Minerva obra de Arregui. A su deterioro se une el uso como botellódromo del espacio en su base, que es accesible.

En 1887 Alfonso XII pone la primera piedra de la futura Cárcel Modelo de Madrid, según proyecto de Jeremías Bentham ejecutada por los arquitectos Tomás Aranguren y Eduardo Adaro, a instancias del Ministro de Gobernación Francisco Romero Robledo. Con sus 43.000 m2 reunió diversas cárceles que había en la ciudad, contaba con un patio para ejecuciones y una estructura de galerías en torno a un nudo central. Fue derruida tras la guerra de 1936-39 durante la que funcionó como cárcel política también, debido a su deterioro tras los numerosos bombardeos al encontrarse en el frente de batalla. Sobre el solar se realizaría un proyecto según los criterios que Gutiérrez Soto expresaría: "ha de marcar el camino de una arquitectura estatal netamente española, expresión exacta del sentimiento espiritual y político de la nación" y que Giménez Caballero en 1944 definiría así "encuadramiento, jerarquización, ennoblecimiento, falangización de la masa roja ladrillar" (recogidos de la revista Didáctica Geográfica nº 2 de 1997, ver aquí). Como nota humorística, el pueblo de Madrid denominó el actual Cuartel General (entonces Ministerio) del Ejército del Aire como el "monasterio del aire" en referencia a su similitud arquitectónica con el Monasterio de El Escorial. Se comenzó a construir en 1943 y se ocupó en 1954 aunque aún no estaba acabado. 

En esas misma década de los 50 se construiría el resto de edificios del entorno que conforma la plaza. Enfrente de la entrada y delante de los soportales y túnel que hay en el edificio de viviendas, encontramos de esa época también, el monumento a los "Héroes del Puls Ultra" idea de Gutierrez Soto y el escultor Rafael Sanz Rodríguez en conmemoración del viaje que hicieron a primeros de 1926 Ramón Franco, Julio Ruiz de Alda, Juan Manuel Durán y el mecánico Pablo Rada cruzando desde Palos de la Frontera hasta Montevideo pasando por Las Palmas de Gran Canaria, Cabo Verde, Fernando Noronha, Pernambuco y Río de Janeiro, cuando la aviación era otra cosa, un gran monolito labrado con inscripciones y figuras alegóricas, sobre el que se posa un águila que recuerda al que lucía el ejército alemán.

Más modernos son los monumentos instalados en la explanada ajardinada frente al propio edificio del Cuartel General. "Miradas del Horizonte II" del escultor canario Martín Chirino López (Las Palmas de Gran Canaria, 1925 - Madrid, 2019), se levantó en 2006 por el ministro de Defensa José Bono a petición de los familiares de los militares fallecidos del tristemente famoso Yack-42, ampliándose el homenaje a esos 62 y otros tantos más fallecidos en misiones militares españolas desde 1987, cuyos nombres constan en la peana que sostiene un mástil que se abre como una hélice que se deshace, realizado en acero forjado con evidentes connotaciones a la aviación. De Martín Chirino vimos su "Mediterránea" en el Museo al Aire Libre de Rubén Darío, en nuestros paseos por "la Castellana". Para conocer más sobre él, lo mejor es visitar la fundacionmartinchirino.


El "Monumento a las víctimas de la aviación militar española" está situado en un lateral de los jardines del Cuartel General. Su original data de 1918 y es obra del escultor y capitán de infantería Manuel Delgado Backenbruy, miembro de las Academias de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y Santa Isabel de Hungría de Sevilla, del cual solo se conserva la basamenta. Surgió la idea tras la muerte de la primera víctima aérea militar española, el Capitán Celestino Bayo Lucía, en 1912 y se financió por suscripción popular, perduró añadiéndose 42 nombres más hasta diez años después. Inaugurada en 1918 por Alfonso XIII en la plaza del marqués de Cerralbo, se trasladó al lateral del paseo de Moret en 1973. Se reinauguró con el viejo pedestal y las figuras alegóricas que tiene ahora obra del escultor y catedrático de Bellas Artes Luis Parés Parra, por Juan Carlos I en 1996.

Con motivo del 101 aniversario de la Aviación Española y jugando un poco con el nombre, en 2012 se instaló un C-101 en la explanada frente al Cuartel General, con asistencia del JME y la alcaldesa Botella. Este avión lo conocemos porque forma parte de la patrulla Aguila en las exhibiciones que realiza y traza la bandera con humo de colores en los desfiles del día de las FAS. Es de construcción totalmente española y ha sido en el que se han entrenado los pilotos españoles desde que se construyó el primero en 1977. En su base existe una placa conmemorativa donde se cuentan las características que tiene.

El intercambiador de Moncloa se abrió en 1995 con 14 dársenas y una treintena de líneas de autobuses que salían por la A6, unidos a las dos líneas de metro 3 y 6 que ya existían conectadas desde su construcción. Las nuevas lineas y ampliación de servicio de bus, obligaron a que el paseo de Moret se convirtiera en estación mientras se ampliaba el intercambiador, lo que se hizo a costa de la estación del metro de la línea 3 que fue movida para dejar hueco. La inauguración se produjo en 2008. Progresivamente se han ido incorporando líneas interciudades y de largo recorrido, así como la entrada de autobuses urbanos con cabecera en Moncloa, tal y como sucede en el intercambiado de la Avenida de América.


Y vamos ahora con un poquito de naturaleza, aparte de tanta piedra y asfalto como existe en esta gran plaza. En la explanada frente al Cuartel General, se alinean Aligustres del Japón, aportando color y dejando ver la inmensa fachada del edificio; salvo en una determinada zona donde los cipreses acompañan al Monumento a las Víctimas de la Aviación Española. A la izquierda una fila de Magnolios delimitan la zona de aparcamientos restringidos de los edificios de oficinas que cubren a su vez, otros Aligustres del Japón. En la acera de enfrente del Cuartel General, apenas unas Piceas ofrecen sombra a los edificios de viviendas separados de la acera por pequeños jardines con césped y arbustos. Tan solo en el lateral con el paseo de Moret podemos encontrar, además de los Aligustres del Japón, otras especies como el Olmo de Siberia, Acacia del Japón, falsas Acacias, algún Magnoglio, Cedro llorón, etc. algo parecido a lo que podemos encontrar en la calle opuesta de Romero Robledo. Sin embargo en la trasera calle Martín de los Heros, no hay arbolado ninguno. Se acompaña de rosales, flores de temporada y diversos arbustos el jardín en la explanada frontal.

Con este significativo conjunto arquitectónico, nos introducimos en el PARQUE DEL OESTE. Como curiosidad contar que cuando se abrió al público en 1910 no se podía comer dentro y para sentarse era necesario alquilar las sillas a la entrada, en recuerdo de tal situación aún podemos admirar las garitas que conformaban las zonas de paso en la primitiva delimitación. En 1919 los mauristas de Ángel Osorio consiguieron que el Ayuntamiento hiciera unas bibliotecas públicas en los dos parques de la ciudad, Oeste y Retiro, donde los niños pudieran leer fácilmente, se trataba de unos templetes donde reposaban los volúmenes que un funcionario iba dando a petición y que se guardaban bajo un cierre metálico, a pesar del lema "Estos libros, que son de todos, a la custodia de todos se confían". La II República abrió las puertas a todos los ciudadanos sin distinción y sin premisas de uso y disfrute.

Una de las arterias principales que lo atraviesa es el antiguo paseo de coches, hoy paseo de Camoens, lugar conocido durante un tiempo por que por la noche iban parejas buscando intimidad, pero también fue lugar de prostitución. Podemos encontrar cerca del cruce con la calle de Francisco y Jacinto Alcántara, una placa en recuerdo de La Veneno, el personaje bajo el que latía un ser humano cuya realidad abrió los ojos a los españoles a la comprensión de una singularidad que, existiendo, se mantenía oculta; su presencia en el programa de moda de la televisión de entonces y bajo la naturalidad de su protagonista, ha permitido a otras personas como ella vivir sus sentimientos con total naturalidad.



Es en el cruce de las calles citadas donde se ubicó la Fuente de la Fama de Pedro Ribera entre 1911 y 1941. Con el tiempo, su lugar lo ocupó la Fuente homenaje al neoclásico arquitecto Juan de Villanueva. La idea de hacer algo en honor del citado, existía desde 1865 cuando se encargó una escultura a José Piquer, pero solo se había realizado un modelo en yeso tres años antes, que no llegó a fundirse, obra de Antonio Susillo. Volvió a hacerse un segundo intento en 1939 al celebrarse el segundo aniversario del nacimiento de Villanueva, pero no fue hasta 1943 cuando se convocó un concurso que acabó ganando el proyecto del arquitecto Víctor Dors Pérez-Peix (1909-1994) y el escultor Santiago Costa Vaqué (1895-1983), que se construyó entre 1946 y 1951 como remate a la cuesta que baja de plaza de España a la plaza de San Vicente, ocupando el centro. Cuando en 1994 se reconstruyó la puerta de San Vicente de Sabatini, la Fuente fue trasladada a su actual ubicación tal y como explica una placa en la misma plaza. Con sus 20 m de altura, el gracejo popular la bautizó como "fuente del lápiz" o "fuente del plátano" ¡cosas de gatos!


Hecha en piedra de granito, una amplia base lobulada se apoya sobre un jardín de césped y flores de temporada, del centro se levantan columnas jónicas que sostienen un gran plato en cuyo centro se elevan columnas corintias que a su vez mantienen un plato más pequeño sobre el que se levanta una estructura con una flor de lis a modo de surtidor. Se añaden ocho medallones circulares rodeando el basamento del templete inferior, alternando bajorrelieves e inscripciones relativas a dichos medallones. La fuente se ubica en el centro haciendo de rotonda para el tráfico de vehículos. El agua cae como una cortina desde un plato a otro y por fin a la base junto al suelo. Su espectacularidad merece que nos quedemos un ratito observándola antes de ascender por la calle a continuación.


En la esquina del paseo del pintor Rosales con la mencionada calle Francisco y Jacinto Alcántara por la que hemos subido, cerca de una amplia zona de juegos infantiles rodeada de grandes árboles, césped bien cuidado, flores y arbustos, se leleva el Teleférico; construido por la empresa suiza Von-Roll, tardó meses en entrar en funcionamiento ante la protesta de varios vecinos porque "invadía su intimidad", desde 1969 funciona y desde el 2018 es de titularidad municipal que lo recuperó para integrarlo dentro de la EMT; su altura máxima es de 40 metros recorriendo casi 2,5 km desde la base en el Parque hasta la Casa de Campo en apenas 11 minutos, con 80 cabinas con capacidad cada una para 6 personas, espectaculares vistas, su utilidad es de ocio casi en exclusiva y al llegar podríamos encontrar (si la pandemia lo permite) una amplia zona de ocio e iniciar camino hacia el interior de la Casa de Campo; su apertura es limitada en días y horarios, conviene consultarlo antes de ir, aquí os dejo su web teleferico.emtmadrid.

Bajamos la citada calle de Francisco y Jacinto Alcántara, cuyos titulares son padre e hijo y los primeros directores sucesivamente de la Escuela de Artes Francisco Alcántara, Escuela de Cerámica de Madrid, fundada por él mismo en 1911. Crítico de arte, pintor y catedrático, se encuadra dentro de la línea de la Institución Libre de Enseñanza, ver su biografía en Real Academia de la Historia. Con el traslado a La Tinaja, en la antigua Escuela de Cerámica de los hermanos Zuloaga, y la construcción de nuevos edificios por los arquitectos municipales Luis Bellido y Leopoldo José Ulled, se consigue su consolidación al lograr un acuerdo entre el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes con el Ayuntamiento para que éste asuma el mecenazgo. Su actividad se reanudó tras la guerra civil bajo la dirección de Jacinto Alcántara, construyendo nuevos pabellones que formaron una U con el jardín diseñado por Javier Winthuysen en 1925 en el centro, donde se exponen trabajos cerámicos de los alumnos y las estatuas dedicadas a ambos directores; la del padre es obra del escultor Antonio Cruz Collado (del que hablaremos más adelante) realizada en 1950 en piedra caliza acompañado de un alumno y una pieza de cerámica, sin pedestal; y la del hijo es un busto en bronce sobre un pilar, realizada en 1971 por el escultor Enrique Pérez Comendador. 


Dentro del PARQUE DE LA TINAJA se encuentra el Busto de Carlos Moreno Graciani (Madrid 1900 - 1970), pintor acuarelista, ceramista y tercer director de la Escuela, elaborado por el escultor M. Álvarez en 1973 en piedra caliza con base de ladrillo y hormigón. Actualmente la Escuela de Cerámica de Madrid es de titularidad de la Comunidad y se ubica por frente a la Escuela municipal de Cerámica de la Moncloa. Desde lejos se puede ver asomar el antiguo horno en forma de gigantesca tinaja que da nombre a esta zona, hoy encerrada en unas instalaciones de la policía municipal, de las cuales vemos arriba fotos.

Al lado nos encontramos con el recuerdo de unos hechos históricos, veamos cómo se produjeron. El general francés Murat soñaba con que Napoleón le hiciera rey de España, para lo cual y ante el levantamiento del 2 de mayo, decidió actuar con la máxima contundencia y pacificar la nación para entregársela en bandeja al emperador. En la madrugada del día siguiente al alzamiento, mandó fusilar a 43 madrileños rebeldes en la montaña del Príncipe Pío (a la altura del teleférico más o menos) ordenando que sus cadáveres quedaran a la intemperie. Tras 9 días así, por fin pudieron enterrar los cuerpos de los que se convertirían en héroes del 3 de mayo junto con muchos otros, descansando en el cercano Cementerio de la Florida. Éste había sido creado por Carlos IV en 1796 para los servidores de Palacio que fallecieran dentro del recinto del Real Sitio de la Florida (no olvidemos la historia de la Colonia Manzanares en lo que hoy conocemos como San Pol y de la ermita de San Antonio de la Florida, ver aquí) y que ya contaba con unas 300 tumbas a esas fechas. Actualmente es el cementerio más antiguo de Madrid.


La cerámica que figura junto a la puerta es reproducción de los fusilamientos pintados por Goya en un cuadro titulado "El 3 de mayo en Madrid", realizada por el que fuera director de la Escuela de Cerámica Juan Manuel Sánchez Ríos. Dentro se encuentra una placa dedicada a la monja salesiana nacida en Francia conocida como Sor Marta (de nombre Ana Biget; Thoraise, 26/10/1748 - 29/03/1824) que a partir de 1809 auxilió a cientos de prisioneros heridos españoles en Besançon ayudando a sobrevivir a muchos de ellos con total entrega. Otro cuadro retrata el horror en la cara de los que recogen los cuerpos de los caídos pintado por Vicente Palmaroli González (1834-1896), titulado "Los desenterramientos de la Florida", este pintor español natural de Zarzalejo ocupó diferentes cargos como académico, pintó dicho cuadro para la Exposición Nacional de 1871 que fue comprado por Amadeo I de Saboya y regalado al municipio de Madrid; la cerámica fue realizada en la Escuela limítrofe por Cruz Iruelas en 1974. Otra placa en el interior del mausoleo enumera los 29 nombres contrastados, el resto hasta los 43 fusilados, no han podido ser identificados. Y junto al altar otra placa recuerda al general Espartero (1793-1879), uno de los presidentes de la sociedad de milicianos que hoy se ocupa del lugar, dos veces Presidente del Consejo y regente en la minoría de edad de Isabel II. El Cementerio cayó en el olvido y abandono hasta que en 1959 el arquitecto Vicente Baztán Pérez, conservador del Patrimonio Histórico Artístico Municipal, elaboró un proyecto para restaurar el lugar y construir una nueva capilla, que se estrenó significativamente el 2 de mayo del año siguiente, incluyendo una hornacina con una la imagen de la Inmaculada Concepción realizada en piedra caliza por el escultor Antonio Cruz Collado que tiene numerosas obras distribuidas por Madrid, premio Nacional de Bellas Artes en 1934, conservador del museo Cerralbo durante la Guerra Civil y director de la Escuela de Cerámica y de Artes y Oficios, cuya carrera se vio truncada por la represión tras la contienda, a pesar de lo cual, pudo seguir ejerciendo como escultor. Una nueva restauración en 1981 permitió la libre apertura al público otro 2 de mayo, impulsada por el alcalde Enrique Tierno Galván, pero hubo de restringirse debido a los actos vandálicos que sufrió el recinto. Con motivo del bicentenario, en 2008 ha sido de nuevo actualizada por el arquitecto Antonio Lopera Arazola.
Justo donde se acaba la calle, aparece la parte baja del PARQUE DEL OESTE, limitado por las vías del tren donde la Compañía Ferroviaria del Norte quiso hacerse con todos estos terrenos, pero no le fue posible por la protección que tenía el Cementerio. En primer término de este paseo nos encontramos la cerámica con el nombre de paseo de Adelardo Ortiz de Pinedo, dedicada al abogado, escritor y representante del Círculo Instructivo Obrero nacido en 1859, que fue colocada por la Real Congregación de la Buena Dicha y Víctimas del 2 de mayo de 1808 en 1917. Ahí mismo vemos estos cuatro bloques de cemento realizados en 1996 por el escultor y pintor Joaquín Vaquero Turcios, que en la cara que apunta hacia la ermita de San Antonio de la Florida, decorada por Goya, presenta las cuatro letras de su apellido; mientras que la trasera de cada una de ellas, contiene diferentes frases del pintor. Si trazamos una línea imaginaria desde el Cementerio, pasando por este monumento y la ermita citada, veríamos al otro lado del Manzanares la Quinta del Sordo si aún existiera, más o menos y si no lo vemos claro, al menos nos ilusionamos con que así es. Estos paneles figuran ahí desde que se construyó el corredor verde que separa el Parque de las vías del tren, lo cual es fácil adivinar porque varían totalmente del estilo paisajístico general, aunque sean parte del territorio del PARQUE DEL OESTE.


Podemos aprovechar para dar un paseo por esta zona cuajada de recuerdos ferroviarios, pues por hoy ya vamos a dar por finalizado nuestro paseo. Aún nos quedan los recuerdos de la Guerra Civil, la senda botánica, los numerosos monumentos y esculturas y otros lugares que conoceremos en los siguientes paseos.



P.D.- Te dejo aquí los enlaces al resto de artículos sobre el Parque del Oeste:

Para ver el artículo 2/4, 2ª zancada, "los restos del conflicto", pincha aquí.
Para ver el artículo 3/4, 3ª zancada, "la naturaleza", pincha aquí.
Para ver el artículo 4/4, 4ª zancada, "de monumentos y esculturas", pincha aquí.


@ 2021 by Santiago Navas Fernández

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