viernes, 18 de febrero de 2022

SERIE PASEOS, PARQUES Y JARDINES DE MADRID LXXI: LOS JARDINES DEL TEMPLO DE DEBOD Y SU ENTORNO.




Comenzamos esta Zancada contemplando sobre un gran monolito a Argüelles. De nombre completo Agustín José Argüelles Álvarez, conocido por su oratoria como "el Divino" (Ribadesella, Asturias, 28/08/1776 – Madrid, 26/08/1844), que fue un político liberal (de los liberales del XIX), de origen humilde y que murió pobre a pesar de ser Ministro, Presidente del Congreso, diputado en las Cortes de Cádiz y tutor de Isabel II y de su hermana, Luisa Fernanda. Podemos leer su interesante vida en Real Academia de la Historia




Su estatua descansa sobre un monolito de piedra que estuvo situado en diversos lugares, el último en la calle Princesa cruce con Quintana, donde un accidente de circulación lo descabalgó y hubo que reconstruirlo; lo cual motivó su traslado a lugar más tranquilo quedando donde lo vemos en 2011. Es obra en granito del escultor José Alcoberro y Almorós (Tyvenis, Tarragona, 1835 - Madrid, 1908), que ya conocemos por su aportación a la decoración de la Biblioteca Nacional con sendas representaciones de San Isidoro de Sevilla, Alonso Berruguete y Alfonso X el Sabio, erigida por instrucción del alcalde de Madrid Alberto Aguilera para celebrar la coronación de Alfonso XIII y dar nombre al nuevo barrio que hoy conocemos.



Enfrente está el Templo de Debod, perteneciente a la dinastía Ptolemaica y se construyó a partir de comienzos del siglo II a. C. por el rey de Meroe, Adjalamani, quien dedicó una capilla a los dioses Amón e Isis, decorándola con relieves. Sus sucesores añadieron nuevas estancias alrededor del núcleo original. Tras la integración de Egipto en el Imperio Romano, los emperadores Augusto, Tiberio y tal vez Adriano culminaron la construcción y decoración del Templo aunque para ellos ya no lo era tal y como fue concebido. Hasta que en el siglo VI d.C., tras la conversión de Nubia al cristianismo, el edificio fue cerrado y abandonado. En 1959 un grupo de expertos españoles contribuyó con su trabajo al desmontaje de los templos de Abu Simbel organizado por la ONU, pues si bien la primera presa de Assuán erigida en 1907 inundaba la zona por temporadas, con la levantada en 1960 la inmersión sería definitiva. En 1968 el gobierno egipcio por mano de su Presidente Nasser concedió al gobierno español, como compensación por su participación en la campaña internacional, este pequeño conjunto que fue desmontado y trasladado piedra a piedra a nuestro país. Finalmente inaugurado y abierto a visitas en 1972 siendo alcalde Gutierrez Mellado, ha pasado por diferentes estados de conservación, cerrándose puntualmente. En la trasera se ubica un estanque con surtidor de poca altura que pretende emular las aguas del Nilo mediante un movimiento provocado por las aguas que fluyen, en contraposición con el estanque que existe en la parte delantera, de aguas tranquilas a fin de que el Templo se refleje ofreciendo una vista tranquila al conjunto, aunque lo difícil es encontrar a ambos en otro estado que no sea seco. Se realizó en 1970 por parte del arquitecto municipal Manuel Herreros, del que ya hemos conocido más actuaciones en diversos puntos de Madrid.

Su ubicación se personalizó a través de unos jardines cuya intención es poner el monumento en un entorno que evoque su lugar de origen. Así, éste se encuentra en el centro del Cerro del Príncipe Pío, mirando hacia la plaza de España, rodeado por dos amplios paseos de tierra y una lámina de agua en forma de estanque sin caños ni surtidores de chorro (salvo el de detrás), para realzar más su estilo desértico. Y alrededor se conformaron los JARDINES DEL TEMPLO DE DEBOD; como recibimiento desde su entrada frontal encontramos dos lineas de Cipreses. La orientación E-O permite adivinar al final de su instalación, el balcón que asomaría sobre el Manzanares y desde el que se puede apreciar el Palacio Real, la Casa de Campo y unos espléndidos atardeceres. A los lados, salvando los paseos de tierra, se encuentran los jardines propiamente dichos, con parterres y cesped distribuido entre caminos y plazas, Plátanos de sombra alineados y grupos de palmitos, palmeras y algunas crasas que, junto con la vegetación mediterránea sobre las dichas praderas, nos sitúan en el ambiente adecuado otorgando una atractiva vista sobre el conjunto. Como recuerdo de la reconstrucción ¡y no porque sobrasen piezas como en un mal mecano!, nos encontramos con un capitel en una plaza lateral, es una copia muy bien acabada de las diferentes que se hicieron para sustituir a las originales deterioradas.



Si desde aquí accediéramos al Paseo del Pintor Rosales, nos encontraríamos con una fuente singular muy parecida a la Fuente de Primavera que vimos en el PARQUE DEL OESTE, en el que se integran estos jardines. Elaborada en piedra con un vaso inferior y dos tazas superpuestas y coronadas por un piña a modo de surtidor de agua, fue instalada en 1990 y elaborada en los talleres municipales con la intención de otorgar un remate al Paseo en uno de sus extremos, sin que tenga conexión con ningún otro elemento cercano. A su lado está la terraza de un kiosko que casi oculta su presencia.


Según la web municipal, estas son las variedades que encontraremos en mayor medida en los citados Jardines del Templo:

Superficie: 58.512 m2

Árboles. Nº total de unidades arbóreas: 731
Plátano de sombra 33%
Pino piñonero 18%
Olmo de Siberia 8%
Ciruelo rojo 6%
Arbustos y Palmáceas. Nº total de unidades arbustivas: 280
Palma de Fortune 46%
Drácena indivisa 12%
Palmera canaria 5%
Macizos arbustivos. Superficie de macizos arbustivos: 4.023 m2
Pyracanthas 6%
Espirea de Vanhoutte 5%
Celinda 4%


Si bajamos por la trasera de donde se ubica el mirador, nos encontraremos con un talud salvado con escaleras y numerosas palmeras y algunas plantas crasas que se abren a un aparcamiento disuasorio y meseta que mira sobre la antigua estación del Norte, desde donde podremos apreciar sus cúpulas, las viejas construcciones y modernos edificios que han ido ganando el terreno para viviendas.


Sobre dicha explanada podemos encontrar el Templete. El que ahora vemos fue levantado en 1994, en sustitución del que hubo en el Parque en su momento que databa de 1923 y se encontraba junto a la entrada al Parque del Oeste por la calle del Pintor Rosales.


Y muy cera está el busto dedicado al Maestro Quiroga, conocido compositor de coplas, elaborado en bronce y situado sobre un basamento de roca, a sus pies una alegoría a la música en forma de muchacha alza sus manos hacia él. La figura fue levantada en 1999 por encargo de la Sociedad General de Autores al cumplirse los 100 años del nacimiento de Quiroga, realizada por el escultor Juan Haro Pérez. Manuel López-Quiroga Miguel (Sevilla, 30/01/1899 - Madrid, 13/12/1988) fue un compositor de coplas como La Parrala, María de la O, Ojos Verdes, la Zarzamora, el Tatuaje, etc. que se hizo acompañar de letristas de la talla de Antonio Quintero o Salvador de León, entre otros y cuyas obras se han interpretado por multitud de artistas, más de cinco mil canciones dan para mucho. Durante la Guerra Civil, el trío Quintero, León y Quiroga, compuso para ambos bandos.


Una vez visto esto, deberíamos avanzar hacia los Jardines de Ferraz, pero a la fecha de que escribo (octubre 2021) aún siguen "cerrados por obras", pues son de los entornos afectados por la remodelación de la plaza de España. Sin embargo, por cuestiones técnicas, vais a ver que lo publico a continuación... ¡es una larga historia esta de las fechas.





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@ 2021 by Santiago Navas Fernández

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