jueves, 30 de septiembre de 2021

SERIE PASEOS, PARQUES Y JARDINES DE MADRID LIV: VICÁLVARO, DEL CERRO ALMODÓVAR A VALDEBERNARDO.



Vamos a empezar nuestro paseo por el emblemático CERRO ALMODÓVAR, cuyo nombre parece ser de origen árabe y viene a significar algo así como "el redondo". Seguramente has pasado junto a él sin verlo, o si sí lo has visto, te hayas preguntado qué es esa formación que casi parece un trapecio invertido perfecto. No es un vestigio mágico de tenebrosas culturas, ni tiene leyendas que hablen de un tesoro oculto en su interior, tampoco se trata de una pista de aterrizaje para extraterrestres... entonces ¿qué es? pues simplemente una formación singular y característica de un tipo de paisaje, el resultado de la erosión sobre unas mesetas formadas por materiales débiles, que se van deshaciendo y dejan como recuerdo estos montículos. Similares son el Cerro de San Juan del Viso en Alcalá de Henares o el Cerro de los Ángeles, todos visibles desde la cúspide del de Almodóvar.


Pero sí tiene una larga historia. En su base se encontraron en 2008, restos de utensilios fabricados con piedra de sílex, es muy posible que artesanos se asentaran por allí para tallar las primeras hachas, cuchillos, etc. hace más de 30.000 años para surtir mercados y aldeas cercanas. También se han encontrado restos paleolíticos de la tortuga gigante Geochelone que vivió en el entorno de Madrid, insectos de la familia de los Heteroxerus, mamíferos como el Megacricentodon collongensis y el Lagopsis peñai, etc. o peculiaridades botánicas como la orquídea gigante Himantoglossum robertianum o la herbácea anual Geropogon hybridus. Y no lejos de allí, en 2011 unas obras para construir unas urbanizaciones descubrieron una necrópolis visigoda con 900 tumbas, indicio de la cercanía de una población importante. Se documenta la presencia del ser humano desde la época imperial romana. 

Este cerro se ubica en Vicálvaro, conocido como poblado desde 1392 y de él se obtiene el conocido sílex, además de calcedonia, resinita, ópalo blanco y calcita espática. En el siglo pasado la minera Tolsa se instaló en su base en la cual aún conserva una factoría que trata la sepiolita, ésta se usa para hacer las camas higiénicas de los gatos pero también se utiliza, sola o mezclada con otros elementos, como material flexible para hacer fibrocemento, recubrimientos, desodorantes, filtros de cigarrillo, etc., el agotamiento del filón de Almodóvar ha quedado compensado con otras extracciones cercanas. La sepiolita en el siglo XVI  se usaba en Madrid para hacer pipas de fumar y boquillas para el tabaco; en el siglo XVIII se mandaba para su uso a la Real Fábrica de Porcelanas de El Retiro. El 90% de toda la producción nacional de este material se produce aquí y de él, se exporta el 95% con preferencia a Europa Occidental. También el Cerro sirve como depósito de agua del Canal de Isabel II: desde hace más de diez años se pensó que para abastecer a las ampliaciones de Vallecas y las que vinieran, la única zona alta era ésta, a cambio el Canal iniciaría la reconversión en Parque Arqueológico de 15 hras. del entorno con conexión que llegaría hasta Barajas... pero los vecinos no se fiaban de la estabilidad de los terrenos por lo que plantearon sus dudas y protestas y comenzaron por su cuenta una replantación de árboles diversos. Hoy podemos ver la presencia de pequeños depósitos en construcciones que se levantan a lo largo de la base del Cerro con los pilotes que marcan el supuesto camino de los diferentes conductos, pero del parque arqueológico o acondicionamiento de los terrenos, nada de nada.

En 1974 se instaló el vértice geodésico en su cumbre que marca 726,802 metros sobre el nivel del mar. Constituye el gran mirador de miradores de Madrid pues desde allí podemos jugar a ubicar el Jarama y el lugar donde Sánchez Ferlosio situó la fatídica excursión juvenil; también vemos llegar los aviones a Barajas, con Paracuellos elevándose al fondo; los depósitos de la cementera Portland Valderribas simulan dos torres como las de un castillo sobre el horizonte; también las cuatro torres de la plaza de Castilla, con la sierra detrás, son visibles desde aquí; el cerro de los Ángeles, Coslada, La Gavia..., miremos hacia donde miremos, Madrid capital y provincia nos observan. El recuerdo del antiguo búnker que vigilaba la entrada a Madrid por la carretera de Valencia, nos habla de otro uso más reciente. La Escuela Artística de Vallecas creada en 1927, año culturalmente muy significativo, le dio la consideración como cerro de carácter testimonial, en su cúspide se planeó instalar el monumento "A los Pájaros" realizado en 1931-32 por Agustín Sánchez, como símbolo de libertad, la Guerra Civil interrumpiría el proyecto de lo que podría haber sido un gran hito mundial en el ambiente artístico madrileño (para saber más y ver la escultura, pincha aquí).

Como ya dijimos, la exigencia popular a través de la Asociación Vecinal La Colmena de Santa Eugenia y tras diversas plantaciones multitudinarias (es fácil distinguirlas) todo ha cambiado. La elección del Cerro Almodóvar como kilómetro 0 del futuro Bosque Metropolitano (proyecto que ya vimos aquí) marca un giro en su historia, teóricamente se abrirán caminos, carriles bici, zonas de juego y ocio, con arbolado, mesas, bancos... La propuesta habla de plantar 100.000 árboles en dos años, a base de especies que no incluyen el pino y valoran la encina. Este proyecto conectaría el Cerro con el PINAR DE SANTA EUGENIA formando un gran área regenerada de los terrenos usados por la antigua mina y su adecuación como parque (en ello colaborarían económicamente, las constructoras de las urbanizaciones que se van a crear, el Canal de Isabel II y el municipio). Para a continuación, acabar enlazando con el Parque Forestal de Valdebernardo a través de la SENDA BOTÁNICA que ya existe aunque, esté algo abandonada, junto a Faunia, y tras pasar por plazas, avenidas, paseos y zonas ajardinadas de Vicálvaro, unirse al PARQUE FORESTAL y la CUÑA VERDE DE VICÁLVARO, que con esto será uno de los distritos más verdes de Madrid.

Pues para adelantarnos a los acontecimientos, vamos a hacer dicha ruta y de paso conocer Vicálvaro. Pero dividiremos el paseo, pues hay mucho que andar, mucho que ver y mucho de lo que hablar. El objetivo es acabar de alguna forma, en la laguna de Ambroz, pues fue término municipal del antiguo pueblo de Vicálvaro, aunque ahora figure dentro del distrito de San Blas-Canillejas.


El PINAR DE SANTA EUGENIA es inmediato al Cerro, incluso hace como puerta para llegar a él. Su composición es de más de 4.000 árboles (antes de la Filomena) en sus 136.270 m2, que se distribuyen entre un 5% de Acacias y un 95% de Pinos donde en casi su totalidad son Carrasco. Una serie de caminos y senderos permiten a los paseantes disfrutar del lugar, o hacer deporte a los vecinos del barrio contiguo que lleva el nombre del pinar, al que llegan atravesando bajo la autovía A3 para acceder por la entrada de la rotonda junto al CEIP Ciudad de Valencia, en la calle del Cerro Almodóvar. Si seguimos andando, nos encontramos con las vías del tren y las vallas caídas/tiradas que separan los antiguos terrenos de la cantera que espera que la avenida de las Comunidades se prolongue. Y es por este lugar por el cual saldremos en dirección a la Senda Botánica sin perder de vista el parque zoológico.


Faunia es un parque zoológico y un jardín botánico recogido en 14 hectáreas, inaugurado en julio de 2001 bajo el nombre de Parque Biológico de Madrid según proyecto de Ricardo Novaro Bocco. Al año siguiente recibe el nombre por el que le conocemos, creado por el filólogo y escritor Fernando Beltrán. Cuenta con varios miles de animales de especies diferentes y el triple de plantas: más de mil especies, distribuidos por tres ecosistemas distintos, nueve áreas y dos pabellones temáticos, que participan a través de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA) en diferentes programas de cuidado de animales en cautividad, alguno liderado por la propia Entidad. Actualmente es miembro de Parques Reunidos, S.A. una empresa internacional dedicada al ocio, que nació en 1967 a partir del Parque de Atracciones de Madrid. Faunia cuenta con diferentes ofertas, rutas y actividades para disfrutar del conocimiento de la naturaleza. Su ubicación inicial estaba fuera de la ciudad, pero el crecimiento de ésta ha provocado que se quede cerca de las casas si bien, está rodeada de zonas verdes y unos montículos artificiales que aíslan a los animales de los inconvenientes del tráfico y el exceso de presencia humana.


Algún plano dice que la SENDA BOTÁNICA está situada en un llamado Parque Forestal de Valderribas, pero lo cierto es que la Comunidad de Madrid ubica Faunia y la Senda Forestal, dentro del PARQUE FORESTAL DE VALDEBERNARDO, del que es titular. Por otro lado, Valderribas es un barrio de Vicálvaro que limita con la Gran Vía del Este a través de una especie de parque lineal inundado de calles peatonales y zonas ajardinadas que nos conduce en dirección a Coslada. El barrio de Valderribas tiene su origen en la fábrica que se estableció aquí en torno a 1925 y que fue ampliando sus instalaciones de tratamiento del cemento tipo Portland, la empresa Valderribas fue creada en 1923 por Fedrico Inzenga sobre "la huerta del tío Jacinto Andrade" y ampliada en 1950 con el Matadero Municipal. El nombre procede de la ubicación que tuvo la primera fábrica de ladrillos de este empresario en Vallecas. La fábrica obtuvo exenciones fiscales en la construcción de viviendas y servicios para sus empleados, pero la crisis de 1970 golpeó a la industrializada Vicálvaro.


En la Senda podemos encontrar multitud de variedades arbóreas y arbustivas: Encinas, Tilos, Roble, Olmo, Ciruelo de jardín, Avellanos, Chopo, Sabinas, Fresno, Rosa japonesa, Taras, Majuelo, Liquidámbar, Morera, Espantalobos, Retama, Arce, Jara, Retama, Alcornoque, Lavanda, Madroño... y alguna que otra sorpresa más que se mezcla en el camino, pero es mejor que lo recorráis plano en mano.


Tras dar toda la vuelta a Faunia, nos encontraremos en la plaza de los Tilos, un espacio junto al aparcamiento que cuenta con un paseo ajardinado y zona infantil, donde se agrupan indistintamente diferentes especies, de las que podemos disfrutar en un agradable recorrido a nuestro aire. Cruzamos enfrente hacia el PARQUE FORESTAL DE VALDEBERNARDO ZONA NORTE, de titularidad de la Comunidad Auntónoma de Madrid, por lo que cuenta con un vallado perimetral y horario de apertura, eso sí, hay zonas "ajardinoabandonadas" alrededor de dicho recinto que no incluimos en el paseo más que lo justo y necesario, pero que incomprensiblemente forman parcelas casi abandonadas.


No tiene pérdida, pero mejor con plano, éste que veis sobre el texto está en las diferentes entradas, algún grafitero sin arte pero con mala leche contra la profesión de grafitero, ha hecho "rayas" en alguno de ellos, así que aquí os dejo uno casi intacto. Vamos a recorrerlo juntos entrando por la entrada sur, la C en dicho mapa. Lo primero que nos encontramos a la derecha, son unas inmensas praderas con bancos para picnic, junto a la llamada Senda de los Tilos, fijaros en las singulares farolas que lo recorren por el centro, equilibradas en un alambre conectado a unas columnas metálicas a mi me sugieren un ferrocarril, o quizá esté imbuido por el espíritu del mítico tren de Arganda que en su día pasó por esta población, no digo que por aquí exactamente, si no por Vicálvaro que tiene una calle cercana al Parque dedicado a tan melancólico recuerdo.


Nos cruzamos más adelante con la Senda del Agua que tiene la configuración de un bulevar con el ajardinamiento correspondiente en el centro. El nombre mismo y el chorro de agua que se alza al cielo asomando entre los árboles, nos previenen del lago que nos vamos a encontrar. Se trata de la Reserva de Aves que hay en el propio Parque, donde podremos ver Gallinetas, Cisnes blancos y negros, Patos, etc. los cuales encuentran cobijo en una isleta que descansa sobre una zona de juncos, junto a pequeñas tortugas de agua. Una pasarela peatonal pasaba por encima de ambas, pero actualmente esta bloqueada, supongo que para mejorar la privacidad de los animalitos. No obstante, se puede dar la vuelta al estanque para verlos desde distintos ángulos. Tan solo un recordatorio: no hay que dar de comer pan u otros alimentos a los animales, no les hace bien, además, lo cuidadores les ponen el sustento suficiente e indicado para su mejor salud.


Seguimos por la Senda del Agua y a mano derecha encontramos la Senda del Mercado, donde se abre una zona de deporte y otra zona infantil de gran tamaño, en el centro de ésta, se encuentra un árbol singular llamado Paulonia Imperial, originario de China y que se ha extendido por Europa y Norteamérica, de una altura que llega a los 20 m. Acercaros a verlo porque tiene unos frutos muy caprichosos.




No es el único árbol curioso que encontramos, el Naranjero de los Osages o Naranjo de Luisiana es originario de EEUU, caducifolio que alcanza entre los 10 o 15 metros y con un fruto NO COMESTIBLE que recuerda una naranja "con granos en la piel"; está pasando la zona infantil junto a la pista de juegos dicha. Seguimos bajado la senda un poco y llegamos al Laberinto, un tanto desangelado, pero un laberinto a fin de cuentas. Más abajo hay diversas pisas de deporte como futbol, patinaje, etc. y casi de vuelta, la rosaleda del JARDÍN DE LA PAZ desde donde se puede ver con claridad la Parroquia de Nuestra Señora de la Antigua asomando sobe el casco histórico.


Al lado de la rosaleda está la zona de "cultivos" tras la que encontramos la Senda los Cultivos, que nos lleva hasta la montaña del Mirador. Una elevación artificial sobre la que se anilla un paseo hecho de madera que a la vez que va subiendo, da acceso a pequeños caminos que conducen a bancos aterrazados. En la cúspide dos formaciones en madera imitan la quilla de un barco y la metáfora de un velamen al viento, aunque visto desde abajo, más bien parece una de las cabezas de la isla de Pascua. Desde el Mirador se alcanza a ver la sierra de Guadarrama, el Cerro Almodóvar y un montón de detalles cercanos y lejanos.


A los pies se abre una cuña donde se ubica un lago triangular y el escenario o Plaza del Mercado, donde se celebran actuaciones y espectáculos. Este pequeño estanque cuenta con una fuente en el centro y patos donde ellos quieren quedarse, claro. También existe un quiosco. Con esto ya se acabaría la visita a las 104 hectáreas que componen el PARQUE FORESTAL DE VALDEBERNARDO ZONA NORTE que incluye Faunia y la SENDA BOTÁNICA.


Si salimos por esa cuña de terreno, enfrente vemos otro Parque que podríamos pensar que es la continuación de éste, pero no, es de titularidad municipal, aunque su nombre no difiere mucho, es el PARQUE DE VALDEBERNARDO ESTE. Su composición según la web del ayuntamiento es la siguiente:

Superficie: 82.747  m²

Árboles.  total de unidades arbóreas: 810
Castaño de Indias 35%
Plátano de sombra 15%
Olmo de Siberia 11
Falsa Acacia 8%

Arbustos.  total de unidades arbustivas: 32
Junípero 50%
Gayomba 16%

Macizos arbustivos. Superficie de macizos arbustivos: 27.604  m²
Romero 33%
Jara pringosa 32%
Taray 24%

Es un parque de transición, en la parte alta cuenta con zona de juegos infantiles y dos plazas de bancos de piedra, más abajo pistas de deportes diversos entre las que destacan los frontones. Y en último término, la zona más baja, un gran espacio reservado para adiestramiento de perros y una zona forestal.


Estamos muy cerquita de la Casa de Cultura, donde se ubicó una exposición sobre el Bosque Metropolitano. Si queréis saber más de él, de su origen que no es del pasado reciente ni mucho menos, os recomiendo leer la entrada de este mismo blog que habla sobre el proyecto (ver enlace aquí), y en otras, si me habéis seguido, hallaréis referencias a cómo va creciendo el proyecto uniendo diferentes zonas verdes. Por hoy, ya es suficiente, os emplazo al próximo capítulo sobre Vicálvaro.



  @ 2021 by Santiago Navas Fernández

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