Cuando hablamos y recorrimos LA CUÑA VERDE DE LATINA (ver aquí) acabamos cerca del PARQUE DE ALUCHE con advertencia expresa de que iríamos a conocerlo en un futuro no muy lejano y ese futuro es hoy. Empezamos en la estación de Metro de Aluche, al otro lado de la cual se encuentra el PARQUE DE LAS CRUCES, que recorrimos hace tiempo y podemos volver a ver pinchando aquí. Es una de las características de este blog, que saltando de un enlace a otro, te puedes recorrer Madrid.
La estación de Aluche tiene una larga historia. Actualmente es un intercambiador de transportes entre líneas de EMT urbanas e interurbanas (buses verdes), más el Cercanías que la une con Móstoles en lo que es la C6. La estación se inauguró en 1961 y ya por los años 80 se realizó el intercambiador con sucesivas ampliaciones socavando el terreno por debajo de las vías pero sin que la L5 de Metro se viera interrumpida. Actualmente, sorprende la cantidad de destinos de transporte que se cruzan. Además, se completó con locales comerciales en sus bajos y dos estructuras gemelas a cada lado de la estación sobre las explanadas junto a la avenida de los Poblados y la calle Ocaña respectivamente. Ambas Fuentes con esculturas simétricas, son obra de Arturo Alfaro (Valencia, 1928), realizadas en un haz de 23 tubos curvos de acero en disposición torsionada y divergente, llegando a alturas entre los 2,5 y 6,5 metros, que se anclan en una placa metálica bordeada en todo su perímetro por 62 surtidores verticales, de chorro nebuloso sobre un vaso o pilón de cemento de planta semicircular de 10 m de diámetro. Su idea es integrar el carácter cosmopolita de la zona mediante una analogía de metal.
El origen del nombre de Aluche parte del arroyo Luche, que transcurría por aquí y parece ser que por una mala interpretación de la grafía en los mapas, donde aparecía como "A Luche" o "A. Luche", transformó dicha denominación. El caso es que fluía por el actual Parque, por el barrio de Lucero (que vimos en la anterior zancada, aquí) y por el barrio de Puerta del Ángel (también conocido aquí) hasta desembocar en el Río Manzanares. Fue soterrado en los años 50 del siglo XX, aprovechando el desarrollo urbanístico de la zona. En 1973 se instaló un recuerdo homenaje a este arroyo en la calle Illescas, pero el reventón de una tubería, dio lugar al cambiar por otro monumento, en este caso dedicado a la Constitución Española, como vimos en nuestra Zancada recopilatoria de homenajes a la Carta Magna, elaborada del 6 de diciembre de 2025 (ver aquí).
Vamos ahora a disfrutar del Parque inaugurado en 1973, no sin olvidar decir que durante un tiempo mantuvo el nombre de Alcalde Carlos Arias Navarro, pero se cambió en 2016 por el actual referido al arroyo al que quiere recordar. Con una superficie de 143.788 m2 según la web municipal, cuenta con una nómina verde principalmente formada por:
Ejemplares arbóreos: Álamo plateado, pino piñonero, mimosa plateada y olmo de Siberia.
Arbustos: Bambú, junípero horizontal y laurel cerezo.
Macizos arbustivos: Pitosporo, espino de fuego y espirea.
A la que añado, por haberlo así testado, Ciprés, Cedro, Magnolios, Morera China, Álamos, algún Almendro y algún familiar de la Encina, Ginkgos, Acacias, Tilos, Carpas, Liquidámbar... Y en cuanto a voladores, destacar la siempre agradable presencia de los gorriones, la no tan agradable de Cotorras (aunque son muy vistosas, pero chillan demasiado), Palomas de diferentes familias, mirlos negros y algunos de los patos que pululan por la ría y estancamientos, etc. Por cierto que tanto el estanque norte como el sur, del que parte el canal, recrean el recorrido antiguo en un gran vaso artificial de piedra blanca; durante unos años se mantuvo seco dejando morir la vegetación alrededor de la ría y estropearse el paisaje verde en general.
La ría adornada con piedra del Guadarrama, baja sinuosa desde la calle Ocaña, paralela a Valmojado, por donde transcurre la vía ciclista que enlaza con el ANILLO VERDE CICLISTA que rodea Madrid y que recorrimos, pasando por aquí también hacia la Casa de Campo, según vimos aquí. Además la ría está atravesada por puentes de madera que le dan un aspecto más natural. Las cascadas son constantes y cuenta con algunos surtidores en altura para que el agua se mueva y cree esa sensación de arroyo en los dos estanques citados. Naturalmente, si retrocediéramos en el tiempo y como en otros lugares de Madrid, o de Carabanchel, pues esto fue de dichas poblaciones e incluso así siguió tras la integración de los años 50, nos encontraríamos un paisaje de huertas y arboledas.
La dotación de servicios también es muy amplia. Hay algunas construcciones integradas en el primer tramo, antiguos kioscos, que hoy hacen otras labores asociativas y sociales. Además del kiosco y bares en su laterales, cuenta con un Carrusel infantil. Áreas de columpios con nombre propio como "Los Pintores", "Velázquez", "Picasso"..., zonas de mayores, Calistenia, un área canina enorme, una amplia oferta de pistas deportivas con chanchas de baloncesto, pistas de chito o bolos, fulbito, etc. Una gran esplanada con escenario protegido por vallado que sirve a las fiestas del barrio y Auditorio. Numerosos bancos, mesas merenderos y alguna fuentes pero falla en lo que casi todos los parques públicos de Madrid: más baños públicos, así que o te meas contra un árbol o matojo de arbustos, o le pides el favor al del bar. Mal para la próstata.
Y, tras atravesar las calles de Illescas y Seseña, donde se ubican la mayoría de las pistas y el Auditorio, acaba el PARQUE DE ALUCHE ante a la CUÑA VERDE DE LATINA, frente a la calle de los Yébenes donde se sitúa otra gran zona canina, una pista de Calva y el enlace con el ANILLO VERDE CICLISTA mencionado, el cual, si lo seguimos sube una zona naturalizada para tomar una pista en espiral que cruza sobre la A5.
No puedo despedir esta zancada sin invitaros a conocer las zonas arboladas entre bloques que se esconden alrededor del Parque, algunas son privadas y están valladas, pero otras son públicas. Por ejemplo, la remodelación de la estación de Metro de Empalme implicó un cambio sobre el soterramiento de la línea hasta la estación de Campamento que se inauguró en 2017 por la concejal del distrito entonces (y amiga mía, presumo) Esther Gómez, al que se dio el nombre de PARQUE FÉLIX CORTÉS, en homenaje a un activista vecinal que desde la AAVV Aluche llevó una acción continúa y dedicada a su barrio. El lugar fue dotado con gran esplanada abierta sobre el soterramiento de Metro, zonas de juego infantiles, pérgolas, bancos, etc. donde abundan los Ciruelos del Japón, Cedros, Castaños de India, Olmos... y arbustos variados respetando el espacio central, techo del dicho túnel. Paralelo al inicio de este paseo en la calle Tembleque, se abre otro espacio para crear un jardín sobre el aparcamiento de residentes que ha aprovechado los frondosos árboles de las aceras para dar sombra a un lugar tranquilo y fresco, que se reproduce en plazoletas entre los bloques por los alrededores.
Precisamente esa calle de Tembleque se prolonga recta por la de Maqueda hasta los ya comentados JARDINES DE YOLANDA GONZÁLEZ MARTÍN, en la trasera de un conocido Supermercado, cuya marca no voy a publicitar, que cuenta con un buen número de árboles, algo amontonados, entre los que puedo nombrar Pino, Almez, Olmo, Tilos, etc. Al otro lado nos encontramos con la avenida del Padre Piquer y la estación de Metro de Campamento; pues en la esquina de dicha avenida con la A5, se levantó en 1999 por el Ayuntamiento de Madrid, dentro de una campaña de ornato general de plazas y cruces que ya vimos en otros paseos, la denominada Fuente del Padre Piquer consistente en una estructura circular de pilón pétreo, sobre el que se apoyan cuatro elementos escultóricos no figurativos que inspiran plantas acuáticas o setas invertidas, con diferentes alturas, de las que va cayendo el agua a través de lengüetas rebajadas sobre el contorno, que han sido tintadas en tono rosado para destacar el juego del agua. Muy cerca de aquí están las pistas de skate junto a la A5 y calle Pilar. Os animo a seguir recorriendo el barrio, aunque nuestro paseo de hoy culmina aquí, en Metro Campamento.
@ 2026, by Santiago Navas Fernández





















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