sábado, 14 de mayo de 2022

SERIE PASEOS PARQUES Y JARDINES DE MADRID LXXXI: EL REAL JARDIN BOTÁNICO ALFONSO XIII.


EL REAL JARDIN BOTÁNICO ALFONSO XIII se planificó originalmente por expreso deseo de dicho rey dentro del proyecto de la CIUDAD UNIVERSITARIA (como vimos en la zancada correspondiente, aquí), su destino era dar servicio a la formación universitaria y su ubicación debía respetar una zona central reservada para tal fin, aunque por si o por no, el tema se fue retrasando con un proyecto adicional en 1992 que fracasó, hasta que finalmente comenzó a construirse entre la Facultad de Farmacia y la de Ciencias Biológicas, a partir de 1997 (sí, 70 años, pero oye...) gracias al fuerte impulso dado por el rector Gustavo Villapalos. Se inauguró en 2001, el diseño era del Ingeniero Agrónomo Fernando Gil-Albert y, usando preferentemente vegetación mediterránea sin despreciar ejemplares de otras partes, se ordenaba en torno a un gran paseo Central del que partían dos sendas laterales, rodeados de arbustos de la península y coníferas, articuladas como sendas botánicas; y dos paseos que forman sendos semicírculos con la glorieta central, en los que podremos apreciar un huerto, una rosaleda y una selección de plantas medicinales por un lado y por la otra, un bosque natural y el curso de agua que acaba en un pequeño lago con géiser central donde se presentan plantas acuáticas y helofíticas y fauna acuífera.


Cuenta con 50.000 m2 y más de 800 especies, dedicados a la divulgación, la docencia, la conservación y la investigación botánica y zoológica, entre las que destacan la Mimosa, Abeto de Cáucaso, Araucaria, Mahonia, Escobillón Rojo, falso Ciprés, Nogal, Calicanto, diversos tipos de Pino, Cotoneáster, Ciprés en diversas modalidades, Hebe, Sabinar, Serbal, Tuya, Retama, rosas en numerosas familias, Magnolio, Piceas, Fresno, Zumaque, Espino... etc. En conexión con los Museos existentes dentro de la cercana Facultad de Ciencias Biológicas, el de Anatomía Comparada de Vertebrados y el de Etnobotánica, desarrolla un programa denominado “Itinerario de la Biodiversidad” mediante visitas guiadas donde fluyen las explicaciones para el visitante. Según la web propia, dichas sesiones se realizan en grupos de 8 a 25 personas que así lo soliciten, pero nosotros vamos a "ir por libre", por si queréis intentarlo, aquí está la dirección web: www.ucm.es/jardinbotanico.

Entramos por el edificio que da a la Avenida Complutense, donde se encuentran las oficinas y el centro de exposiciones temporales. Este espacio circular con una cúpula transparente por techo, tiene en su centro un pequeño jardín interior donde encontramos una interesante escultura titulada "Mujer del macho cabrío" de la cual existen tres copias, ésta realizada en mármol, otra en el Museo de Cuenca realizada en escayola y otra en colección particular elaborada en bronce, todas datan de 1950, obras del imaginero Luis Marcos Pérez (Fuentelespino de Moya, Cuenca, 1896 - Madrid, 1983) que destacó por sus imágenes para actos religiosos de Semana Santa y otros motivos (ver biografía y obra pinchando aquí). Y a continuación entrando al jardín propiamente dicho, nos encontramos rodeados de Tilos a la vista del Paseo Central (número 1 del plano) y de los otros dos paseos (números 2 en el plano) que parten por cada lado realizando un recorrido en arco semicircular sobre la línea del paseo central. Un poco más abiertos y con el número 4 están los senderos.

La de la entrada no es la única escultura que nos encontramos. Nada más entrar vemos en un lateral la obra de Manuel Clemente Ochoa dedicada "A los guardabosques españoles en el 125 aniversario de la creación de la Guardería Forestal Nacional Suiza - Profor 2002" realizada en bronce. Clemente nació en Cascante, Navarra, en 1937; estudió Arte en Zaragoza y Barcelona y fue profesor en la Escuela Universitaria de La Laguna, Tenerife, hasta que se trasladó a Barcelona donde consiguió la Cátedra de expresión visual y plástica.

En uno de los senderos, paralelo casi a la avenida Complutense que transcurre a la derecha (número 4 del plano), se encuentra el Bosque de Ribera y la Senda Botánica que incluye indicaciones de las especies que podemos conocer. Este sendero nos llevará a través de una plazoleta llamada Rotonda Sur, donde podremos disfrutar con un aparente reloj de sol, pero no lo es. Si lo miras de cerca, más bien parece el sol y los planetas que giran a su alrededor, en cualquier caso, se trata de la estatua ganadora del I Premio en el Certamen de Escultura al Aire Libre, celebrado en 2003, elaborados en hierro y cerámica por Ana Gutiérrez y el taller experimental "Luna". Lo verás previo al bosque de Coníferas que rodea todo el perímetro del Jardín



También encontraremos un bosque de Pinos cerca del puente que atraviesa la Ría ya mediada su extensión, junto a una vistosa pradera donde destaca un pequeño conjunto de aros de metal (más o menos hacia el número 9 del plano).

Respecto del sendero que discurre paralelo a la calle de José Antonio Neváis (número 4 del plano), al lado opuesto del citado anteriormente, nos encontramos con la zona de bosque de Coníferas que rodea el perímetro, el Mariposario y la correspondiente Senda Botánica, que sigue de este lado.

Volvemos a la llamada Avenida Central, un paseo acerado, para situarnos en la plaza que atraviesa en su recorrido (numero 3 del plano), amplia y dotada de un banco de piedra que bordea todo su perímetro, contiene el llamado Reloj Biogeológico que nos muestra los quince periodos en los que se divide la historia de nuestro planeta, incluyendo paneles explicativos y restos fósiles que ayudan a ilustrar las explicaciones que se ofrecen. Obviamente aquí se aprecia la colaboración con los otros dos museos citados.

En cuanto a los paseos que hacen semicírculo con el Central, en realidad es uno solo con suelo similar al Central (marcado con el número 2 en el plano) y reciben el nombre de la keniana Wangari Maathai en reconocimiento conjuntamente decidido con la Asociación de Mujeres por África, tras recibir el Premio Nobel por la Paz, el cual le fue otorgado por su importante labor por la defensa del Medio Ambiente, la Paz, la Democracia y el papel fundamental de la mujer en la sociedad. 

Uno de los semicírculos delimita la Zona Natural, que es un espacio dejado prácticamente a su libre albedrío para que así podemos contrastarlo con el resto de Jardín cuidado y de esta forma apreciar la labor humana. Contiene las denominadas Fagáceas (número 10 del plano), formando un bosque natural de arbustos y árboles que se caracterizan por ser propios del hemisferio norte, para que nos sea más fácil reconocerla, son géneros de esta familia los robles, las encinas, las hayas, los castaños, etc. 


El otro paseo semicircular, nos permite pasear entre el área reservada a las Frondosas y la zona donde encontraremos sucesivamente la Rosaleda, el Huerto y el área de la Tintóreas y Cosméticas (números 5, 6 y 8 respectivamente, en el plano). En la rosaleda se crían más de 100 variedades, el huerto se compone de plantas y árboles frutales que llegan hasta el mismo camino y la parte de las yerbas, se encuentra acotado en pequeños espacios de labor, tal y como ocurre en ciertas zonas agrícolas peninsulares.

Un elemento fundamental en cualquier Parque o Jardín es el agua. En este caso y teniendo en cuenta que por esta zona bajaba el arroyo Cantarranas es más necesario aún, no olvidemos que según vimos en la historia de la CIUDAD UNIVERSITARIA existía un gran desnivel en los terrenos, como se puede comprender y comprobar precisamente por el famoso Acueducto del Aire, obra del Ingeniero Torroba (ver aquí y siguiente zancada), hoy enterrado completamente y por entero bajo toneladas de tierra, sólo se aprecia lo que era la zona de paso que está integrada dentro del terreno del Palacio de la Zarzuela en una zona que no se incluye en las visitas al Palacio.


Volviendo a la ría, es un cauce artificial que termina en un pequeño lago, estanque o lámina de agua dotada de un géiser central (marcado con el número 7 del plano). La Ría cuenta con un puente que le da un ambiente bucólico al estar situado entre praderas y que ya hemos visto junto a la estatua de "los aros". En las orillas viven especies acuáticas que se multiplican al llegar al remanso de agua, también escurre el agua por un brazo que se incorpora desde un lateral pasando por debajo del Paseo de Wangari Maathai. Puede que nos encontremos con algún pato nadando o entre los juncos y otras plantas de ribera (con b, sí, que es cuando hablamos de la orilla de un río o mar, según diccionario de la RAE) que crean un propicio ambiente.

Justo a la entrada al remanso, hay dos pequeñas estatuas junto a la orilla de cuya expresión puede deducirse que sean un padre y un hijo disfrutando de un rato junto al agua, tal vez hasta pescando, pero también podría tratarse de dos amigos cogiendo ranas, por ejemplo. Ahí cada cual que haga de su imaginación la ley.

En el último tramo de la Avenida Central (número 1) llegando ya a la puerta que hay enfrente de la avenida de Gregorio del Amo, encontramos sucesivas jardineras elevadas sobre la cota del suelo que contienen especies típicas mediterráneas y particularmente de la península, acompañadas de placas identificativas y otra con un pequeño texto donde se habla de ellas, un guiño literario a la vez que demostrativo de que esa es su condición identitaria. Por ejemplo, en la foto vemos la Encina y el Acebo con textos citados en "el Quijote". 

Además, el Jardín está repleto de cartelería para ayudar a comprender lo que estás viendo. Anímate, es visitable en horario lectivo de forma libre y gratuita. También sirve de escenario desde hace años para espectáculos veraniegos en las llamadas "NOCHES DEL BOTANICO", que modifican un tanto el Jardín para dar cabida a escenario y sillas, por desgracia, también modifican lo que el paseante puede disfrutar.

La misma farola en diferentes épocas del año cubierta por vegetación.


@ 2022 by Santiago Navas Fernández




No hay comentarios:

Publicar un comentario