Seguro que si eres de Madrid, o lo conoces algo, cuando te hablan de los "Nuevos Ministerios" los ubicas mentalmente: "si, hombre, unos así grises, cuadriculados, que hay en el Paseo de la Castellana..." cerca de la estación de Renfe, del Metro, de AZCA y sus tiendas y empresas, etc. Pero en general es un lugar que no se visita y sin embargo tiene su encanto y hasta su secreto. Su aparente planta rectangular tiene cuatro fachadas, la que da a la plaza de San Juan de la Cruz está totalmente ocupada por dependencias mientras su opuesta, la que da a la calle Raimundo Fernández Villaverde sólo es edificio en parte, el resto es un muro con algunas ventanas que dan luz a otras dependencias como la Guardería y que es de una sola planta. El de la calle de Agustín de Betancourt está formado por aparcamientos y varios patios interiores, que alejan el edificio principal de la calzada salvo en un buen tramo antes de doblar la esquina la citada calle de Raimundo Fernández Villaverde, lo cual tiene un por qué y es parte del misterioso secreto del diseño del estos edificios que luego veremos. Mientras que la fachada de la Castellana se retranquea para dejar lugar a unos cuidados jardines donde se exponen recuerdos en torno al transporte, que son visitables y que están separados por una espectacular galería de soportales.






