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sábado, 13 de junio de 2026

PASEOS POR LOS PARQUES Y JARDINES DE MADRID CCXXXV: LA CALLE DE ARTURO SORIA, TRAMO 1º: LA PROLONGACIÓN.




"Donde no puede vivir un árbol, 
como ocurre en la mayoría de las calles de Madrid, 
no deben vivir las personas." 
Arturo Soria.

La calle de Arturo Soria acaba en la M11 frente a Fuente De La Mora, tras 6 km que recorren el distrito de Ciudad Lineal de sur a norte, comenzando en el cruce con la calle de Alcalá, plaza de Ciudad Lineal, y se caracteriza por contar con un bulevar ajardinado prácticamente continuo de principio a fin que, en muchos puntos es posible pasear, y cuenta con los laterales, en buena medida también ajardinados y dotados de pistas de juego, áreas infantiles, bancos, pequeños estanciales, etc. El nombre de la vía hace honor al autor del proyecto de la Ciudad Lineal de Madrid, un urbanista, periodista, empresario, inventor... y varias cosas más que fue Arturo Soria y Mata (Madrid, 15/12/1844 - Madrid, 06/11/1920), cuyo único tramo construido del proyecto original fue precisamente éste, a pesar de que su desarrollo sumaba más de 50 km desde Fuencarral girando según las agujas del reloj hacia Pozuelo pasando por el sur de un Madrid aún sobre el papel. La idea suponía 30.000 viviendas de casas bajas con huerto jardín propio y comunicación por tranvía con el centro de la ciudad, además de otra serie de comodidades inéditas hasta el momento. La capacidad de Arturo Soria prácticamente carecía de límites, aunque sus proyectos fracasaron ante una administración lenta, sorda e incapaz de reconocer al soñador y actor a la vez, que visionó, entre otras cosas, un gran desarrollo urbanístico, con estructura telefónica, comunicación por tranvías, etc. Además de contar con la oposición a veces de quien podía haberle impulsado pero prefirió no hacerlo. No obstante su proyecto de Ciudad echó a andar, pero la falta de medios ahogaron la Compañía Madrileña de Urbanización creada por él en 1894. Tras la Guerra Civil, el nuevo gobierno franquista trastocó todo el proyecto, si bien algunos recuerdos han perdurado, sobre todo, la estructura de la calle y algunos edificios. Vamos a verlos.

Iniciamos nuestro camino por el final, visitaremos el distrito de Ciudad Lineal a través de sus barrios, comenzando por el de Costillares donde, como vemos se trazó una prolongación de la antigua calle a partir de los años 60 del siglo pasado, cuando comenzaron a sustituirse la viejas casas bajas y/o Pinos, por edificios que en este caso fueron torres. Lo primero que vemos es el estanque en el bulevar central ante la gran rotonda que se abre bajo la M11 y que conecta con el moderno barrio de Sanchinarro, el cual visitamos aquí, fue justo ahí donde acabó la zancada en la que lo recorrimos. Desde aquí también abarcamos a ver el camino que bordea la M11 y la A1, con la pasarela que cruza la primera autovía citada hacia dicho barrio, dando a la calle de Dulce Chacón y sus altos edificios. Este estanque se corresponde con el resto que encontramos en la calle que vamos a recorrer, si bien es más moderno pues fue instalado en 1997, aunque hubo de ser desmontado en 2005 por las obras del Metro ML y vuelto a colocar dos años después. Consta de un vaso realizado en hormigón rodeado con bloques de granito, siendo sus extremos sur y norte redondeados y los otros dos rectos y oblicuos entre sí. De 50 cm de profundidad cuenta con cuatro chorros verticales en sentido longitudinal que alcanzan el metro y medio de altura, más otros dieciocho surtidores menores que echan el líquido hacia el centro ubicados en la parte más ancha. Además de constar con luces subacuáticas.

Costillares, y otras zonas más, eran parte de Chamartín de la Rosa (lo vimos aquí) antes de que dicha población se integrase en Madrid a mediados del siglo pasado. Prueba de ello son los Pinos piñoneros que se han conservado en los interbloques y zonas verdes. La calle principal por el lado oeste es la de Caleruega, que da un gran giro y es casi circular, como si quisiera abrazar al PARQUE DEL PINAR DE CHAMARTÍN que se articula entre edificios, arbolado con Olmos, Pinos, Cedros y otras variedades como Acacias, Adelfas, Higuera, etc., cuenta con zonas de juegos infantiles, áreas caninas, fuentes, pistas de juego, etc. distribuidas en su recinto y zonas anexas. De espectaculares sombras, con fuentes y bancos en abundancia, ofrece a los vecinos un área de descanso y frescor para el verano. Junto con las aves habituales como gorriones, mirto, cuco o picapino.

Al otro lado de la calle de Arturo Soria, la tónica es la misma con edificios y jardines interbloques, con dotación de zona de ejercicios para mayores, áreas infantiles, espacios de descanso, etc. En este caso, dejo la franja más cercana a la M11 para nuestra zancada por Manoteras. La principal calle en este lado, paralela a la de Arturo Soria, es la calle Jazmín. A poco de iniciar nuestro paseo, nos encontramos con la estación de Metro de Pinar de Chamartín, que cuenta con un pequeño área de descanso junto a su entrada. Sirve desde 2007 como terminal para las líneas 1 y 4 de Metro, incorporándose posteriormente la ML1 del llamado Metro Ligero, que va a Sanchinarro. En el vestíbulo se colocó el tranvía 477 tras su restauración, fue éste de uso en la línea Serrano - Puerta del Sol, aparecido en películas como "Doctor Zhivago" o "Las bicicletas son para el verano". Sin embargo, fue la línea 70 de tranvía (hoy autobús de la EMT de igual número) la que mantuvo el recorrido entre San Blas y plaza de Castilla por esta calle hasta 1972. Sirva como homenaje, también el mural en el interior de la estación, que nos evoca el antiguo Pinar.

Un poco más adelante por la calle Jazmín mencionada, llegamos hasta el PARQUE DOCTOR FERNÁNDEZ CATALINA, creado en 2019 con 23.400 m2 entre la calle dicha y las de Dalia y Golfo de Salónica. Está dotado de área infantil, zona canina, pistas polideportivas y fuentes para beber, con dos grandes espacios y una cuesta pronunciada que desemboca casi en el cruce con la avenida de San Luis. Entre las especies vegetales destacan los Olmos, Pinos piñoneros y Moreras, además de arbustos como Enebro rastrero y Espino de Fuego. El doctor Fernández Catalina nació en 1893 en Madrid y trabajó como Jefe del Instituto Oftalmológico ubicado en la calle general Arrando esquina con Zurbano, pasaba los veranos en esta zona según parece, aunque el homenaje se debe a su gran labor en favor de los que carecían de recursos para tratarse; ya contaba con una calle pero la construcción de la M30 se la llevó, por cierto, que dicha obra cubrió el arroyo del Abroñigal en los años 70, consumando el desmembramiento de Chamartín de la Rosa.

Salimos al cruce de la calle Arturo Soria con la Avenida de San Luis, que marca un hito histórico, pues hasta aquí, todo el tramo que hemos recorrido, no pertenece al inicial diseño para la Ciudad Lineal, sino que se construyó en la década de los 70 dándole continuidad al diseño del urbanista. En su bulevar central se ubicaron 8 Monolitos de granito que contenían por ambos lados, emblemas históricos de la ciudad esmaltados sobre azulejos de Artesanía Talaverana, con escudos diversos y representaciones variadas, incluyendo uno de 1242 que al otro lado tiene el equivalente de 1842, en imagen claro. Se iluminan desde las farolas enfrente de cada monolito, aunque con el tiempo se han reducido a 4 debido a su escasa calidad y las obras del Metro (que deben de valer como pretexto para todo, según vimos en el Estanque y ahora aquí).

La Avenida de San Luis viene desde el otro lado de la M30, pero a nosotros lo que nos importa es que cuenta con un bulevar central ajardinado y lo podemos tomar si hemos recorrido el camino que citábamos, paralelo a la M11 y M30 que servía como separación a los edificios de la zona. Tiene un espacio verde bien trazado justo donde dicho camino acaba y comienza la avenida. 

Y si lo seguimos, nos encontraremos con zonas de descanso tan interesantes como la de la calle Yerma, que bien podía constituirse como Parque o Jardines de Yerma en honor al personaje creado por Federico García Lorca, consta de áreas infantiles, grandes Cedros, Plátanos de sombra, Ciruelos del Japón, etc.

Desde ahí podríamos bajar hacia la M30 para recuperar el camino junto a esta autovía, a través de la calle Serrano Galvache que cuenta así mismo, con una pasarela peatonal del igual nombre, para cruzar hacia la avenida de Burgos, por cierto en línea curva y que desemboca en la estación de Metro de Bambú. Recibe el nombre de Pasarela de La Paz.

No es la única pasarela que une esta calle, que además tiene un pequeño parque forestal que la separa de la M30, existen otras dos: una que llega hasta la avenida Pío XII junto a la carretera que las une y otra elevada que llega hasta la rotonda donde esta avenida se cruza con la de Burgos, al otro lado, claro.

Justo la primera de las citadas, va a dar frente al Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, integrado en el CSIC, obra ejecutada a partir de 1950 por los arquitectos Manuel Barbero Rebolledo, Gonzalo Echegaray Comba y el ingeniero Eduardo Torroja Miret, así como Fernando Casinello Pérez que colaboró en la decoración de la Capilla. Se trata de un conjunto de edificios muy particulares desde el punto de vista arquitectónico, que recibe el sobrenombre de Costillares (tal vez vaya por ahí lo del nombre del barrio) debido a la estructura con que cuentan. Pero como es un tema un tanto técnico, mejor lo dejamos para los más entendidos. En todo caso, sólo vemos parte de las estructuras entre el numeroso arbolado que destaca en sus jardines cerrados al público salvo la vista desde la valla. Dentro se encuentra, además de la interesante estructura del edificio, un estanque de planta trapezoidal con borde de granito y en la parte más ancha del estanque se asienta, a ras del agua, una escultura compuesta por tres anillos de hormigón de distintos tamaños que se entrelazan tangencialmente. En el fondo del vaso hay catorce platos circulares para el cultivo de grupos de nenúfares, según dice Monumenta Madrid en su web. Además, una escultura que recuerda lejanamente a un yunque, se alza sobre una plataforma, todo realizado en hormigón como para demostrar la versatilidad de este elemento. Paseando por su contorno, se pueden adivinar piscina, pistas deportivas, un salón redondo acristalado, etc. En fin, que si hay oportunidad, merece una visita.

Y con esto, damos por concluida nuestra visita que continuará en el segundo tramo, donde conoceremos el asentamiento de la Armada en una gran parcela.


@ 2026, by Santiago Navas Fernández