
Comenzamos este segundo tramo en el cruce de la avenida de San Luis con la calle Arturo Soria, donde en su tiempo concluía. Debido a las necesidades del tráfico y el particular diseño de ambas vías, se construyeron una serie de rotondas sucesivas y bulevares entre ellas, para facilitar el cruce de peatones por las anchas vías. En el centro una fuente circular casi a ras de suelo, entre césped y flores de temporada, no accesible, cuenta con un vaso de hormigón a profundidad de 50 cm y un surtidor central de 10 m de alto, rodeado de ocho nebulizadores y ocho chorros bajos divergentes. Alrededor del borde, otros veinticuatro surtidores de unos 3 m de altura lanzan en arcos parabólicos convergentes hacia el centro el agua. Cuenta con iluminación subacuática. Se realizó en el año 2000 sobre la isleta irregular central.