Empezamos donde acaba el Camino de los Vinateros, donde se cruza con la calle del Pico de los Artilleros y surge la estación de Metro homónima desde que a inicios de 1980 llegara la línea 9. El nombre recuerda al altozano donde se ubicó desde el siglo XIX y hasta 1927, un campo de prácticas militares donde acudían las tropas y cañones por la calle de Granada en el barrio de Pacífico, de la Real Maestranza y Artillería que visitamos aquí. Si buscáramos su pasado es muy probable que nos encontráramos con alguna de aquellas encomiendas pertenecientes a órdenes religioso militares, que gestionaban Comendadores de los que nombran varias plazas del Distrito. La urbanización del territorio en esta zona fue en torno a los años 60 y 70 del siglo XX.
Tomamos por dicha calle para llegar a la de Mario Cabré (torero, actor, poeta y presentador de televisión catalán conocido además, por su romance con Ava Gardner). Llegamos así al PARQUE VANDEL, cuyos poco más de 30.000 m2 están divididos en dos zonas diferenciadas y separadas por la calle de la Fuente Cantarrona, que ya hemos conocido en otros tramos. La primera parte contiene paseos centrales en torno a hileras de Cipreses y algunas zonas de césped, aunque la mayoría está un tanto dejado, contiene arbolado y arbustos que luego diremos. En su extremo este, junto a la calle citada, encontramos el primer vestigio del paso del antiguo ferrocarril que recorría toda esta explanada, en la línea de Arganda o del Tajuña. Ver foto de apertura de la presente Zancada.
La segunda zona del Parque, es mucho más frondosa y cuenta con áreas caninas y zonas de juegos infantiles. Además conserva un trozo de vía ubicado donde estuvo el apeadero de Pavones entre 1886 y 1969, este recuerdo que contó con la ayuda de los niños del Distrito, tenía una placa con el recorrido ferroviario y otra con el nombre del lugar sobre la pared de ladrillo, pero "los vándalos" pasaron por aquí con su incultura manifiesta dejando su huella. Al lado de un curioso estanque donde agrupaciones de surtidores se mezclan con plataformas de hormigón de formas cuadradas que sobresalen del agua, creando una especie de laberinto, y orillas de similar estilo.
Según la web municipal, este es el resumen de vegetación predominante con que cuentan ambos tramos del Parque:
Árboles: Almez, Pino piñonero, Castaño de indias, Arce real, Laurel cerezo, Espirea y Palo loro.
Macizos arbustivos: Lavanda, Romero y Espino de fuego.
De aquí bajamos hasta la calle de Laponia, donde hay una zona ajardinada con frondoso arbolado y áreas de juego. Muy cerca de la autovía. Subimos a la calle Luis de Hoyos Sainz, a través de alguno de los varios interbloques, buscando el paso a la plaza de Valdebernardo, rodeada de edificaciones y pasillos con jardines privados, árboles muy frondosos y algunos bancos donde hacer un alto. Algunos carteles nos advierten de que es terreno pertenece a la mancomunidad.
Al salir por el otro lado a la calle Templo, entendemos su nombre: allí se abre la puerta al recinto de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, conocida vulgarmente como la iglesia de los Mormones fue fundada en 1830 en Nueva York por John Smith. Y esta es su sede española.
Tomamos ahora para bajar hacia la calle del arroyo de Fontarrón, paralela a la M-40, los cuales se separan entre sí, por el PARQUE DEL ARROYO FONTARRON a través del cual transcurre un tramo del ANILLO VERDE CICLISTA. Esta calle es el final de Hacienda de Pavones, donde hoy se encuentra el polideportivo y piscina pública de Moratalaz, es donde se supone que se ubicó dicha Hacienda, un lugar donde nacían numerosos arroyuelos entre los que estaría el arroyo de Pavones que corría hacia Vallecas. La Hacienda, según recoge cierto cronista, debió recibir también los nombres de Palacio y de Valderribas con anterioridad. Pero ya lo veremos en el siguiente capítulo, nos centramos ahora en el Parque.
En sus casi 86.000 m2 cuenta con áreas infantiles y caninas, zonas más forestales y otras de paseo con arbolado frondoso, bancos y hasta el ramal del Anillo Ciclista, según la web municipal, presenta como vegetación predominante:
Ejemplares arbóreos: Pino piñonero, olmo de Siberia y común y álamo blanco.
Arbustos: Palo loro.
Macizos arbustivos: Espino de fuego, lavanda y enebro rastrero.
Además, en la cara frente a Vallecas, se suceden puentes abiertos al tráfico, como el de Pío Felipe en dos elementos elevados, cada uno en un sentido, y numerosas pasarelas incluida la del Anillo Verde, como unión entre ambos distritos.
En el cruce con la calle de la Fuente Carrantona, que cruza a Vallecas, hay una espectacular fuente sobre la zona central de la rotonda de base de 25 metros, realizada en ladrillo sobre la pradera de césped y dos vasos concéntricos, el interior tiene un surtidor central y tres a su alrededor, y el vaso exterior 16 surtidores menores en su circunferencia repartidos equitativamente. Así como focos subacuáticos estratégicamente distribuidos. Data del 2002. Y una pasarela cercana en forma circular en sus rampas de entrada y salida.
Poco más adelante nos encontramos la plaza del conde de Covatillas, donde confluye la calle de Encomienda de Palacios. Un espacio ajardinado en la acera de enfrente del Parque nada más pasar el referido puente de Felipe Pío, que marca el paso del Parque estilo forestal al estilo jardín de árboles de amplio porte.
Sin que nos falten los puentes peatonales hacia Vallecas, y con esto ya acabamos al alcanzar la plaza del Encuentro, donde ya estuvimos en un recorrido anterior. El jardín seguirá, como sigue el ramal de bicicletas, aunque con el nombre de PARQUE DARWIN.
@ 2026, by Santiago Navas Fernández





















