domingo, 28 de marzo de 2021

SERIE PARQUES Y JARDINES DE MADRID XXXV: EL PASILLO VERDE FERROVIARIO, "AMANECER EN MÉNDEZ ÁLVARO" (2 de 2)

 


Junto a esta máquina a la entrada del Museo Ferroviario acabamos la primera parte de nuestro recorrido y ahora comenzamos la segunda que nos llevará hasta Atocha siguiendo la ruta del viejo y nuevo trazado pero, como siempre, con "flecos".




El 30 de marzo de 1880 los reyes Alfonso XII y María Cristina presidieron la inauguración de la estación de Delicias, primera estación monumental madrileña, que se celebró con la asistencia de numerosas personalidades y autoridades. Cinco trenes con sus locomotoras engalanadas con banderas y trofeos, hicieron su entrada a golpe de humareda, mientras la banda musical de ingenieros se volvía tarumba tocando lo mejor de su repertorio. En 1984 se creó el Museo Ferroviario, creo que podemos dedicar el comienzo a su visita, pero eso sí, os dejo la web para que consultéis días y horarios antes de ir: museodelferrocarril.org. También podéis hacer una visita virtual y recorrer sus exposiciones fijas y/o temporales, ver vídeos, conocer la historia del edificio, visitar vagones especiales, etc. Merece la pena.



Tomamos por la izquierda de la estación de cercanías de Delicias, donde un pequeño jardín sin nombre nos introduce en la calle Ramirez de Pardo (de esta familia hay un padre que tras su paso por Hacienda y otras responsabilidades de interés, acabó muriendo en la cárcel, tuvo dos hijos y uno de ellos siguió su carrera y el otro destacó en otros temas, ambos con mejor final, originarios de Zafra, no obstante lo negativo, dejaron contrapuesto recuerdo durante su coincidencia en el tiempo con Felipe II y Felipe III, el duque de Lerma y el Conde-Duque de Olivares), bien, pues dicha calle transcurre pegada a las vías del cercanías que a partir de aquí afloran a la superficie y así continúan hacia la estación de Atocha, conformando la CUÑA VERDE DEL FERROCARRIL. Al otro lado de dicha vía, está el espacio que antes ocupaba la estación de Delicias con sus diversas naves, quedando numerosos restos aún en pie y la sucesión de diversas zonas ajardinadas que nos conducirían, de haber ido por allí, hasta el PARQUE TIERNO GALVÁN, lo que podemos ver en el artículo correspondiente pinchando aquí.



Lo primero que nos encontramos es con la antigua fábrica de El Águila que actualmente es la sede de la Biblioteca y del Archivo Regionales de la Comunidad de Madrid. La antigua fábrica se levantó en 1914 realizada en estilo mudéjar con trazas de estilo anglosajón según proyecto del arquitecto Luis Sainz de los Terreros, dentro de las formas arquitectónicas industriales de los siglos XIX y principios del XX. Su ubicación cercana a la estación pretendía su uso para la distribución de mercancías y aún se pueden ver las vías que llegaban hasta sus almacenes. De su éxito nos hablan las continuas ampliaciones hasta 1935, la Guerra Civil trajo un período degenerativo tras el cual fue reconstruida y así estuvo hasta 1985 que se trasladó al exterior de Madrid, por la carretera A1 (la habréis visto al pasar, seguro, o no sois cerveceros), quedando en desuso el edificio que finalmente hacia 1990 más o menos, es declarado BIC en la categoría de Monumento. Sobre proyecto de Emilio Tuñón y Luis Mansilla en 1994, ser rehabilitan los edificios para albergar la Biblioteca Regional que lleva el nombre de Joaquín Leguina y el Archivo Regional, a partir del año 2002.

Actualmente se celebran ademas, exposiciones y actos culturales. Un poco más adelante nos encontramos con el Campus Repsol, un edifico moderno sede de la empresa de combustibles, que ha tenido a bien ceder terrenos para que sigamos nuestro camino junto a las tapias del ferrocarril. 


El edifico fue diseñado por el arquitecto cordobés Rafael de La-Hoz Castanys (cuyo estudió arrastra la gran experiencia de modernidad inaugurada por su padre, ver proyectos en rafaeldelahoz.com), su extensión equivale a la del Monasterio de El Escorial y contiene un jardín interior de grande como un campo de futbol.


Continuamos por la calle Oriana junto a las vías. Hacia el número 23, en los locales comerciales del bajo nos encontramos el Templo de Shirdi Sai Baba, Sai Baba de Shirdi (1838-1918) es un santo venerado en India, pero cuya máxima es "un sólo Dios gobierna todo". "Alá Malik" es otra de sus frases repetidas, dedicó su vida conocida a partir de los 16 años a la realización personal y a la reconciliación entre el hinduismo y el islamismo.


Seguimos hasta donde podamos llegar andando junto a los nuevos edificios y cruzaremos para acercarnos hasta la Estación de Autobuses, donde fue trasladada la del Sur que funcionaba en la calle Palos de la Frontera y que ahora alberga el Centro Cultural y Social del barrio, como citamos en el primer artículo dedicado a esta serie del Pasillo Verde Ferroviario. Además de estación de autobuses coincide el metro y, por supuesto, la línea de cercanías que estamos siguiendo en busca de Atocha que, junto con las de Delicias, Pirámides y ésta de Méndez Alvaro, forman las únicas de esta ruta entre Príncipe Pío y Atocha. La estación tiene un acceso cercano a la M30, fue inaugurada en 1997 tras un largo proceso en el que tuvieron mucho que ver las discrepancias entre Comunidad y Ayuntamiento, a pesar de lo cual obtuvo el Premio de Infraestructuras Básicas y del Transporte del Ayuntamiento de Madrid ese año. Consta de tres plantas: superior de oficinas y vestíbulo de pasajeros; baja para entrada y salida de autobuses e inferior de aparcamiento público, además están las conexiones con Renfe y Metro. Frente a la puerta de entrada, unos jardines con una fuente. A la espalda del edificio por donde pasa elevada la vía del tren en otras direcciones que conectan con el exterior de la ciudad, comienza otra ruta ajardinada que algún día haremos.



El barrio de Méndez Alvaro es totalmente nuevo, procedente de terrenos propiedad de RENFE, así que a medidas que avancen los edificios, se irán creando espacios verdes que den calidad de vida a los habitantes del barrio, aquí os dejo unos cuantos ejemplos de cómo va creciendo la ciudad y de lo ya construido:


Y con esto llegamos a la PLAZA DEL AMANECER EN MÉNDEZ ALVARO, nombre sumamente evocador que acompaña al título de esta segunda parte del recorrido, allí va a desembocar la gran pasarela que cruza sobre las vías y terrenos baldíos de la vieja estación de Delicias, proveniente del otro lado junto a la entrada del Parque Tierno Galván, como dijimos al principio. Esta bonita plaza ajardinada es un remanso de paz donde hay juegos infantiles y una fresca fuente de ocho caños de chorro divergente y uno central en forma de surtidor, focos en el fondo y en los vasos, siendo el central trapezoidal con los extremos achatados, montada en 1980.


Pero hay que continuar. Y teniendo en cuenta que las vías se juntan con la entrada de tantas líneas a Atocha, vamos a desviarnos por la calle Comercio y pasar por el túnel bajo el Viaducto de la calle Comercio que destaca por tres motivos: ubicación, diseño y proceso constructivo; de los cuales podemos saber con más detalle en la página de Adif adifaltavelocidad.es/ficha_actualidad_00063.


Nada más salir, tomaremos unas escaleras a la derecha y bajamos la calle Téllez admirando las zonas ajardinadas hasta la calle Pedro Bosch, donde existen unas grandes pistas deportivas, no bajaremos más, pero recordad que estamos cerca de la Avenida de la Ciudad de Barcelona, por donde transcurre el recorrido de la San Silvestre Vallecana y del que podéis volver a ver en el artículo correspondiente, ver aquí, aunque aún no saldremos a ella, pues vamos a ver el PARQUE DE PACÍFICO, único público en un radio de un kilómetro y medio, que al final el Ayuntamiento ha reducido a su mínima expresión, construyendo en su espacio edificios para otros usos públicos. Por desgracia no se ha respetado, una vez más, la petición popular para conservar esta zona verde en los apretados barrios antiguos:



Y luego pasearemos por la PLAZA DE DAOIZ Y VELARDE y el Centro Cultural que lleva el mismo nombre. Como todo buen madrileño conocerá, Daoiz y Velarde es el nombre que reciben los leones que están a las puertas de las Cortes, aunque también fueron dos capitanes del ejército español que en 1808 se sublevaron contra la callada y consentida ocupación de las tropas francesas, se atrincheraron en el cuartel de Monteleón junto con más militares y civiles, y dispararon hasta las piedras de los mecheros para mantener la posición, pero un general francés de muy mal recuerdo, Murat, decidió que allí habría yesca hasta que no quedase ni un alma en pie, ni una piedra sobre otra... uno murió a bayonetazos, el otro de un disparo en el corazón y del cuartel sólo se conserva una puerta en el centro de la plaza del 2 de mayo, con un monumento a estos dos héroes (también en memoria del resto de caídos, claro). El cuartel se había levantado en 1807 por Godoy, donde estuvo el Palacio de los duques de Monteleón y Terranova en 1690. 


Hacia 1880 se construyeron los cuarteles con el nombre de Daoiz y Velarde sobre unos almacenes pertenecientes a la estación de Atocha en el lugar que estamos visitando, de ahí el nombre "de los docks" aunque su nombre es Cuarteles Daoiz y Velarde de Intendencia y Maestranza y Parque de Artillería; el Arco data de 1922 tal y como figura encima por la cara a la calle y se conserva como testimonio; en 1981 pasan al Ayuntamiento de Madrid, que comienza una reestructuración de donde se conserva algún edificio y dicho Arco de entrada declarado Monumento Nacional.


Tras pasar por la puerta encontramos una fuente de 36 chorros a nivel de suelo en un entramado de baldosas instalada en 2005 en una de las diversas remodelaciones habidas a partir de 1999, la primera de Rafael de La-Hoz Castanys (citado al principio del artículo, en el Campus Repsol). Además, encontramos una buena cantidad de edificios públicos como el Museo de Policía Municipal, la Biblioteca, el Polideportivo, el Centro Cultural, el Centro de Mayores, etc. Y estas dos placas que nos sirven para recordar una tragedia nacional sufrida en 2004 y otra que aún sigue vigente, por desgracia, aunque haya retrógrados del mundo de la política que quieran ocultar esta vergonzante realidad.


Y ahora subimos por la paralela a la calle Tellez y la Avenida Ciudad de Barcelona, que es también la calle Tellez, curiosamente; hasta el cruce con la calle Antonio de Nebrija, donde encontramos viejos edificios ferroviarios, uno de ellos el Museo de La Neo Mudéjar, centro de arte de vanguardia y residencia artística internacional, enclavado en un edificio de un claro estilo neomudéjar madrileño, el cual pertenecía como el resto a los almacenes de Atocha, llegando en su caso la vía hasta la misma puerta, ver en laneomudejar.com.


Desde aquí saldremos a la Avenida Ciudad de Barcelona y cruzaremos para ver la Real Basílica de Nuestra Señora de Atocha, sobre la que se cuenta que la imagen fue tallada por Nicomedes y la policromía se le debe a San Lucas (o sea, que es muy muy muy antigua y de ser así, la Virgen era negra), en 1523 pasa a la custodia de los Dominicos gracias a la influencia de Fray Juan Hurtado de Mendoza, confesor de Carlos V; dicen que desde Alfonso VII los monarcas visitan esta imagen y de ahí su fuerte vinculación con la Corona que ha pasado por toda la Familia Real, siendo las últimas infantas presentadas, las actuales hijas de Felipe VI y Leticia Ortiz. Felipe III instauró la "sabatina" consistente en cantar la salve con los frailes al finalizar la celebración de los sábados; es basílica desde 1863, el actual templo fue inaugurado en 1951, obra de Diego Méndez y en 1965 se erigió la Parroquia de Nuestra Señora de Atocha. El nombre puede proceder de Antioquía, o del griego Theotokos "Madre de Dios", o incluso derivarse de las "atochas", una especie de esparto. Pero de todo, lo que no nos podemos perder, son las cantigas de Alfonso X:

En la misma manzana pero a la parte de atrás nos encontramos con el Panteón de Hombres Ilustres. La edificación diseñada por Fernando Arbós en estilo medieval y arte bizantino, es muy característico por el color de sus paredes externas, los ventanales que lo inundan de luz y la torre campanile, fue levantado a finales del siglo XIX en el solar de la antigua Basílica de Ntra Sra de Atocha, anexo a su claustro, ordenado por la regente Maria Cristina de Habsburgo, con la idea de acoger a los hombres cuya huella en la historia tuvieran una especial relevancia. Se hallan aquí los mausoleos de Sagasta, Ríos Rosas, Cánovas, Eduardo Dato, Canalejas, Gutiérrez de la Concha, el marqués del Duero, etc. diseñados por  Mariano Benlliure, Pedro Estany, Agustín Querol, etc. siguiendo una tradición europea impuesta tras la Revolución Francesa. Otros famosos personajes fueron llevados a sus lugares de nacimiento. El edificio permaneció olvidado durante muchos años hasta que en los ochenta Patrimonio Nacional lo reabrió, mientras, en 1970, se había construido el Colegio en los terrenos anexos, dejando la torre aislada y no visitable. Por cierto, la entrada es gratis.


Al lado vemos la Fundación de la Real Fábrica de Tapices en la calle Fuenterrabía, también visitable pero con cita previa y siempre acompañados de una amable guía que nos enseñará los centenarios telares, cómo se elaboran los trabajos de esta Fábrica que está en activo y cuenta con una gran plantilla de artistas, así como las diferentes dependencias y el jardín donde se cultivan las plantas que producían los tintes usados para dar el color de los tejidos. En otros tiempos había un lugar para tomar algo. En 1721 Felipe V establece esta institución y la pone en manos de la familia Vandergoten, la prestigiosa manufactura adquiere talla hasta el día de hoy gracias a la aportación de dibujos de, entre otros, el propio Goya y, por supuesto, de sus manufactureros; su establecimiento en el actual sitio, que era la Huerta y Olivar de Atocha, se debe al crecimiento de la ciudad y se produce en 1889; en 2006 adquiere la calificación de BIC por la Comunidad de Madrid. La Fundación Rey Balduino otorgó a la Real Fábrica el "Premio al Patrimonio Belga en el Extranjero 2017" ¡ejem!... Actualmente también realiza trabajos de restauración y limpieza. Os dejo un enlace a un vídeo de la propia Fundación:


Aunque si de verdad queréis profundizar, la UNED ha realizado una detallada información que podéis ver pinchando en:


 
En la esquina que separa el Paseo de la Infanta Isabel con la Avenida de la Ciudad de Barcelona, comienza el jardín que contiene el MONUMENTO AL GENERAL VARA DEL REY Y A LOS HEROES DE CANEY, obra del pintor y escultor Julio González Pola inaugurado en 1915, aunque no aquí, muy cerca, pero la ampliación de calles lo trasladó a este emplazamiento. Joaquín Vara del Rey y Rubio (Ibiza, 1840 - Cuba, 1898) alcanzó el grado de Coronel en Filipinas, de regreso a la península y tras comenzar la guerra de Cuba, pidió el traslado allí y en unión de 500 soldados se hizo fuerte en La Caney contra el ejército norteamericano, fue herido y antes de morir traspasó el mando al Coronel Puñet para que organizará la retirada, el cuerpo del General fue rescatado por los norteamericanos, que le rindieron honores y actualmente sus restos descansan en el Panteón de los Héroes de Cuba y Filipinas del Cementerio de la Almudena de Madrid. 


Seguimos hacia el final de la ruta. Nos encontramos en la esquina de la entrada al parking de la estación de Atocha y de Cercanías en particular, con "los cabezones", nombre popular de las dos estatuas creadas por Antonio López y primeras que se exponen en un lugar público, que representan a su nieta en dos estados: la vigilia y el sueño, por lo que las tituló EL DÍA Y LA NOCHE, fueron instaladas en 2008 en la estación y en 2010 en su actual ubicación. Estaba trabajando en ellas el autor, cuando sucedieron los atentados de 2004, entonces sin cambiar el objeto, decidió que debía colocar algo que mitigara el dolor de las personas que por allí pasaran.


Y esto nos lleva al MONUMENTO A LAS VICTIMAS DEL 11M DE ATOCHA (también visitamos en otra ocasión el de El Pozo, ver aquí). Desde la superficie podemos ver un gran cilindro que se eleva sobre el suelo, por dentro de la estación se accede a su interior: 11 metros de alto y 9,5 metros de diámetro levantados con ladrillos transparentes guardan, labrados a láser, los nombres de las víctimas y los mensajes dejados por los ciudadanos, en su recuerdo; cada 11 de marzo adquiere un color azulado y el resto del tiempo la luz ilumina el interior del cubo y la sala inferior, visitable pero con horarios. Fue inaugurado el 11 de marzo de 2007 según proyecto del estudio de arquitectura F.A.M.. Por desgracia ha pasado por situaciones muy adversas: en 2009 se resquebrajó y en 2015 se cayó el techo por quinta vez, parece ser que debido a la falta de mantenimiento de lo cual debían encargarse el Ayuntamiento al 50% y Adif y Renfe con el 25% cada uno, pero según un informe de ese año, el municipio estuvo 6 años sin hacer su aportación y además la climatización no funcionaba por que se desconocían las claves del sistema de informático de encendido; en 2020 cierto partido político ha pedido la eliminación del Monumento por no ser digno. Así que hacerle una visita antes de que desaparezca.


Y antes de finalizar la visita, echar un vistazo al JARDÍN TROPICAL situado sobre las antiguas vías de la estación según proyecto del arquitecto Moneo encargado de convertir el antiguo anden central en un jardín de invierno, compuesto por plantas tropicales y subtropicales, protegido por la cúpula de cristal de la vieja estructura que crea un ambiente cálido, de hecho, se puede notar ese clima con solo pasear junto a él, podemos aprovechar para descansar en uno de los espacios que hay por allí. Se inauguró en el año 1992, de recuerdo en multitud de eventos, cuando se dio cabida al AVE, con más de 7.000 plantas de 260 especies procedentes de América, Ásia y Australia, en 4.000 m2 donde se acogen varios estanques incluido el de las tortugas (que ya no existen porque claro, todos los madrileños llevaban allí sus mascotas tortuguiles y la cosa estaba un poco disparatada; por no hablar de los peces). La temperatura oscila entre los 22 y 24º y la humedad entre el 60 y 70%. Podemos apreciar palmeras, cototeros, la pata de elefante, la costilla de adán, la planta fósil, la del tabaco y la del café, el árbol del caucho, de la caoba, del pan, etc.


En las rampas de subida-bajada peatonal, nos encontramos la estatua Homenaje al agente comercial, del escultor Francisco López Hernández (Madrid, 1932-2017) realizada en 1998, nos recuerda un poco a la estatua de Tierno Galván en el Parque homónimo, no en vano, pues se trata del mismo autor; dando la espalda al jardín, parece atento a sus papeles mientras va a acceder al AVE, como tantos agentes comerciales hacen por allí cada día. Desde aquí también podemos ver el pequeño homenaje a El viajero en el vestíbulo junto al Jardín y las escaleras, cuya peana sirve de asiento a tantos y como referencia de punto de encuentro, obra de Eduardo Úrculo en 1991, donde vemos quizá el equipaje del "hombre con sombrero" que  acompañó al escultor en sus obras tanto tiempo.



Y con esto, acabamos la ruta de hoy. Espero que la disfrutéis tanto como yo hice con la compañía de mis amigos José Luis y Goyo, que me ayudaron a comprender algunas de las cosas que vemos gracias a sus muchos conocimientos.


@ 2021, by Santiago Navas Fernández.



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