Las Fiestas de San Isidro que se celebran el 15 de mayo de cada año en Madrid, identifican al patrón de la ciudad como ejerciente de una actividad tan necesaria como mítica y cargada de un aura especial, la agricultura. No es el único homenaje que se hace a esta actividad en estatuas, monumentos y diversos recuerdos por la capital, según hemos ido viendo en este blog, todos hemos de confesar que procedemos de gente que labraba la tierra para conseguir el alimento en los tiempos que no había tanto supermercado y tienda del ramo, en las que el producto venía de los alrededores y no en avión, con sus ciclos de cosechas naturales. Hoy no es imposible ni raro ver que un niño se sorprende cuando ve sacar de la tierra unas patatas que luego se las va a comer fritas o guisadas, al igual podemos decir de los filetes, la leche, el pescado o los huevos, con anécdotas similares para los nacidos en una gran ciudad, como por ejemplo Madrid. Por eso los Huertos Urbanos y/o en los Colegios, juegan tan importante función de socialización y educación natural. Lo explico para entender la importancia que da el nombre completo al Santo: San Isidro Labrador, apellido que lo identifica para que no lo confundamos con cualquier otro San Isidro que pudiera aparecer por ahí. En este blog ya hemos recorrido muchos lugares de Madrid que llevan su su nombre, vamos a repasar los enlaces que tenemos:






