viernes, 13 de agosto de 2021

SERIE PASEOS, PARQUES Y JARDINES EN MADRID XLVIII: BELLASVISTAS Y BERRUGUETE, UN PASEO POR EL TETUAN DE LOS JARDINES.



BELLASVISTAS

La antigua Casa de Socorro de San José y Santa Adela se ubica en la esquina de la Avenida de Pablo Iglesias con la calle de la Reina Victoria (en referencia a la esposa de Alfonso XIII, la cual tuvo tanto que ver con la existencia de este lugar), en un extremo del distrito de Tetuán y, en concreto, del barrio de BellasVistas. Desde ahí vamos a partir en nuestro paseo. El edificio citado, configura actualmente el Hospital de la Cruz Roja junto con otros edificios cercanos y una ampliación que hay haciendo esquina con la calle Castillo Piñeiro; su interesante historia la conocimos en nuestro recorrido por "el canalillo" (ver aquí), a su lectura me remito. Por cierto, dicha calle lleva los apellidos del doctor Eduardo Castillo Piñeiro, albacea de la fundadora de la institución, doña Adela Balboa, que tiene su calle también perpendicular al mencionado. Dentro del viejo edificio, existen unos jardines muy coquetos donde tomar un respiro de paz. A su espalda comienza la calle del Doctor Federico Rubio y Galí (Puerto de Santa María, 1827- Madrid, 1902), médico notable cuya biografía podemos repasar aquí y sin relación directa con el Hospital, que hoy ya es uno más de la red de hospitales públicos aunque lo seguimos llamando de "la Cruz Roja".


Muy cerca hay otro edificio que también pertenece a la Cruz Roja, que cuenta con unos jardines que lo rodean, vallados por desgracia, en la esquina entre las calles Doctor Santero y Garellano, si se abrieran al público, sería un oasis en medio de un barrio "acosado" por el asfalto y los edificios altos, como los "Titanic" cuya trasera vemos, luego hablamos de ellos. El doctor Tomás Santero y Moreno (1817-1888) intervino decisivamente en una pandemia en Madrid, fue médico de Isabel II y de Alfonso XII asistiéndole hasta la muerte, catedrático y miembro de diversas organizaciones y academias médicas, como la Real Academia Nacional de Medicina en la que encontramos su biografía (pinchar en el enlace). En cuanto a Garellano, supongo que será por la batalla ganada en diciembre de 1503 dentro de la segunda guerra por la posesión de Nápoles, entre franceses y españoles. Cerca de ellas se encuentra la pequeña calle de Carlos Latorre (Toro, 1799 - Madrid, 1851), actor discípulo de Máiquez que a su vez fue profesor de declamación en el Conservatorio de otros como Julián Romea, su cuerpo descansa junto a Espronceda, Rosales y Larra.

De subir por la calle de la Reina Victoria encontraremos en la esquina con Cuatro Caminos (del número 2 al 20), unos edificios conocidos como "Titanic", construidos en los primeros años 20 con diseño de los arquitectos Julián Otamendi y Casto Fernández Shaw; sobrepasaban los 35 metros (más de 10 plantas) lo cual dio lugar a discusiones sobre la viabilidad de tales alturas pues "quitaban la vista de la sierra". Hasta la construcción del edificio de Telefónica en Gran Vía, fueron los rascacielos de Madrid. Su diseño imitaba los edificios de viviendas colectivas norte americanos, incluyendo diseños de fachada diferentes, calles en lugar de patios y jardines como símbolo de modernidad, dotados de los últimas propuestas urbanísticas.


Muy cerca de todo lo dicho se encontraban las cocheras de la EMT de Cuatro Caminos, con entrada por la calle Bravo Murillo y acceso a la calle de Garellano, lindantes también con la de Almansa. Eran unas naves que sirvieron para el almacenamiento de tranvías de las líneas que pasaban por Cuatro Caminos, sustituidos los últimos en 1951 cuando la empresa CMU cedió los trayectos a la EMT, que funcionaba como tal desde su fundación por el alcalde Alberto Alcocer en 1947. Tras diferentes vicisitudes, este espacio ha sido rematado con la construcción de viviendas y un gran espacio público que contiene algunos jardines y zona de juegos infantiles, pero lo cierto es que tiene tan poca vegetación que no puede evitar el aspecto agreste, una pena, porque el barrio carece de parques cercanos y esto hubiera sido (aún puede serlo) una oportunidad de crear un espacio verde y saludable para la vecindad. Por cierto, sobre Bravo Murillo no voy a hablar pues ya lo hice en su momento cuando visitamos su monumento junto al depósito 2 del Canal de Isabel II, pero os dejo el enlace a su muy interesante biografía, pincha en Real Academia de la Historia.

La citada calle Almansa, al igual que otras muchas en Tetuán, están sometidas a un plan de ampliación para ganarle espacio al acerado, en algunos puntos se ocupan los alcorques dejados a propósito para árboles y existe algún banco, costumbre que se debería hacer racionalmente de continuo para oxigenar esta zona superpoblada. De hecho, y podemos presumir de ello, se dice que aquí se ubica la mayor colonia de inmigrantes dominicanos en Europa, sin duda alentados por los bajos alquileres en las viejas viviendas de los anteriores emigrantes españoles, cuyo recuerdo queda en las calles que llevan el nombre de lugares como Zamora, Tenerife, Coruña, la misma Castilla, etc. y quizá también la propia Almansa. A destacar también los nuevos espacios que se van abriendo como posibles nuevas plazas, por ejemplo en la esquina con la calle Pedro Barreda (foto sobre texto), que aún está por ver su aprovechamiento. 

Precisamente en la zona formada por dicha esquina y hasta las calles de Carlos Rubio (Córdoba, 1832 - Madrid, 1871: periodista muy significado políticamente que participó en la revolución de 1868 y destaco en el diario "La Iberia") y calle Tenerife, incluyendo la de Avelino Montero Ríos (Madrid 1875 - 1922; jurista hijo y hermano de juristas que ejercieron cargos políticos también, con una especial sensibilidad hacia la infancia impulsó los Tribunales y legislación específica sobre menores, ver biografía rápida aquí), la Constructora Benéfica impulsada por Concepción Arenal y apoyada por intelectuales, nobles, políticos y entidades públicas y privadas de la época, realizó su segunda construcción de casas baratas en 1883, que incluía una calle interior llamada de la Constructora Benéfica y que hoy conocemos como Garellano.

Hubo diversas edificaciones en la zona, como las 18 viviendas unifamiliares de dos plantas y patio trasero, a pagar en un plazo de 20 años. O las que se levantaron en 1918, 34 viviendas de dos plantas y jardincillo, en alquiler, a las que siguió un edificio de 8 viviendas también de alquiler. En todo caso, la Constructora no obtuvo los resultados esperados y las viviendas apenas fueron ocupadas. Pero continuó construyendo a pesar de todo, hoy muchas han desaparecido, pero podemos ver alguna más de las citadas en la peatonal calle Julián Zugazagoitia datadas en 1886 obra del arquitecto Arturo Calvo, que podemos ver en la foto superior. Calle dedicada al político y periodista vasco nacido en Bilbao en 1899 que fue director de El Socialista y ministro durante la guerra civil, entre otros cargos, fue detenido en el exilio en París al negarse a marchar ante la avalancha nazi, y de ahí conducido a Madrid donde murió ejecutado en 1940 (ver biografía en Real Academia de la Historia) tras un Consejo de Guerra.

En 1920, por legado de la marquesa de la Coquilla, se construyeron 50 viviendas en régimen de alquiler, que incluían dos escuelas, patios y servicios propios, dotadas de luz eléctrica y agua. La mayoría de las actuaciones citadas, aún se encuentran en uso, como vemos en las diferentes fotos de este artículo. La Constructora Benéfica ha seguido realizando su función hasta 1972, a pesar de que en 1903 paralizó su actividad, la recuperó al año siguiente. La marquesa citada era doña María de las Mercedes de Alcázar Nero y Vera de Aragón, fallecida en Madrid en 1916 y casada con el teniente coronel de Estado Mayor Juan Pérez del Pulgar, ambos de nobles familias de rancio abolengo; en 1693 el señorío de la Coquilla se convierte en marquesado por orden de Carlos II, procedente de la familia Vázquez Coronado originaria de Salamanca, formada por políticos, militares y, sobre todo, aventureros o conquistadores de la América transoceánica. De la mencionada marquesa, existe un cuadro pintado por Emilio Sala Francés en 1880, que podemos ver en la web del Museo del Prado aunque está cedido a otra institución.

Salgamos ahora a la calle Bravo Murillo en la esquina con la de Juan Pantoja, encontramos la "Casa de Baños", de titularidad municipal, solo hay otra similar en Embajadores. Con separación de hombres y mujeres, ofrece el servicio de ducha por veinte minutos y un módico precio. Desde 2011 el viejo edificio aparece reformado para dar cabida a otros servicios municipales, su origen se sitúa en 1936. Las casas de baños fueron muy comunes a partir del siglo XIX, hasta entonces quien quería bañarse lo debía hacer en el río en el mejor de los casos, o en fuentes o lugares privados porque a Alfonso VI no le gustaba esa costumbre árabe de tanto lavarse, oponiéndose a los baños públicos que se situaban en el arroyo de San Pedro (hoy calle de Segovia). Con la llegada de la República y la Institución Libre de Enseñanza comienza a valorarse el aseo dentro de la propia vivienda, con el fin de que se hiciera más a menudo. Como curiosidad contaros que dentro de los baños de Tetuán se encuentra la estatua dedicada a "La mujer", obra del poeta y escultor Julio Alvarez, el cual tenía su estudio de trabajo en una vieja casa de dos alturas, que aún existe, en la esquina de las cercanas calles de Abel y de Beire, de ahí el seudónimo con el que también se le conoce: Abel Beire (ver aquí).

En la calle Abel (llamada así no por el primogénito de Eva y Adán, sino porque dicen que se trazó a primeros de siglo sobre unos terrenos que eran propiedad de un tal Pedro Abel) precisamente se ubica "la casa del pintor" o Villa Arán, una vivienda que emula el estilo neomudéjar realizada en 1912 por el arquitecto Eduardo Gambra en el arrabal de Alvarado, terrenos entonces despoblados, y reconstruido en 1939 por José María Rodríguez Garrido, para el pintor Marceliano Santa María, en cuya fachada figura una placa en recuerdo del artista colocada en 1966 por el Círculo de Bellas Artes de Madrid, del cual fue presidente honorario. Os recomiendo leer su biografía aquí.

Si siguiéramos bajando llegaríamos al PARQUE DE CARLOS PARÍS (que ya hemos visitado) situado junto a los ojos visibles del Puente de Amaniel que traslada el agua del Canal de Isabel II. La mayor curiosidad es que en la calle cortada (es decir, está asfaltada con sus bordillos y todo, pero no se puede circular porque han puesto unas grandes jardineras que impiden el paso a vehículos) por la que llegaríamos a dicho Parque, encontrarás unas rayas paralelas pintadas sobre el suelo, que representan por dónde pasaba el viejo "canalillo". Además hay que señalar como curiosidad, los solares que hay a su alrededor, alguno anuncia la próxima construcción de pisos, pero debe ser muy antiguo pues el solar es un jardín abandonado donde las espigas secas amenazan un buen susto en caso de incendio ¿nadie se ocupa de desbrozarlo?.

Pero no bajemos, que nos espera una sorpresa: ¡¡ un parque !! Si, por fin. En la esquina de las calles Tenerife y San Raimundo, por fin hay una zona verde, ajardinada, con bancos y zona infantil, no he encontrado su nombre pero bien podría ser "el oasis de BellasVistas". Bueno, pues antes de llegar a él, en la esquina opuesta de la calle Tenerife, esta vez con la de Carolinas (¿las islas, el pájaro, los dulces bilbaínos,...?), hay una zona de acerado de similar anchura y previo a dicho parque. Supongo que no sería mala idea intentar integrarlo en lo que ya existe y así conseguir un espacio mayor, mejor que una acera inmensa; para muestra ver fotos sobre el texto.

No os perdáis la cuña que forman las calles Zamora y Leñeros y la casa que las separa (esa calle era el viejo Camino de Leñeros, seguramente venía desde la Carretera de Francia o incluso desde Cuatro Caminos y se adentraba dentro de los bosques de la dehesa, me consta que existían leñadores que hacían dicho recorrido, mi padre cuando aún era muy joven, acompañaba al suyo en esos menesteres, hace poco menos de 100 años). Igualmente la "casa ajardinada" un poquito más abajo, en la calle San Raimundo (foto sobre este texto). Casi allí mismo, la calle Jerónima Llorente en sus números más bajos, tiene una zona arbolada y con jardines delante de un bloque de viviendas en cuyos bajos hay un "Hiper" en el mismo local donde estuvo el Cine Sorrento desde 1963 a 1971, sustituido por los salones de boda "Hiroshima" (¡no habrá ciudades en Japón...!). Algo que se repite en diferentes puntos de la calle Castilla, que cuenta con ensanche y algunos plazoletas que podrían mejorar con un sencillo arbolado. 

Subiendo por ésta última calle, llegaremos a la plaza del Poeta Lepoldo de Luis, Premio Nacional de las Letras y vecino del barrio, de cuya biografía os recomiendo para leer esta. La plaza tiene un cierto ajardinamiento y un aparcamiento público en su subsuelo, pero podría estar mucho mejor acondicionada (¡y limpia!, con un poquito de voluntad de sus ocupantes) dada la falta de zonas verdes. No podemos olvidarnos de Jerónima Llorente, actriz (Añover de Tajo, 1798 - Madrid, 1848) que a los 15 años debutó en el teatro del Príncipe, fue dirigida por el director del Teatro Español Grimaldi y alcanzó su máximo en la compañía de Julián Romea.


Desde allí se puede ver la cúpula de la iglesia de San Francisco de Sales (los salesianos de estrecho), segunda de Madrid más grande tras la de San Francisco el Grande, obra de Joaquín Saldaña y López inaugurada por Alfonso XIII en 1931, fue declarada BIC. Está restaurada tras la Guerra Civil y en el interior de la cúpula se añadió una pintura de Santiago Padrós donde se representa a la Virgen y a los apóstoles. Anexo a la iglesia se encuentra una residencia salesiana y un colegio que llegó a tener un cine dominical para menores. Alrededor de la entrada a la iglesia hay unos jardines que sirven de recibimiento, también los hay al otro lado del muro que da con el tramo peatonal de la calle Goiri (apellido vasco ¡vaya usted a saber en honor de quién se puso!), con algunos bancos que siempre están llenos de personas en busca de la tranquilidad de este pequeño oasis, señal inequívoca de las grandes necesidades de zonas verdes que tiene este viejo barrio. Antes de llegar hasta allí, nos desviamos por la calle Pamplona, una de las pocas arboladas de la zona tras su ampliación a base de derribar casas bajas (la mayoría de propiedad de los salesianos) cuya mediana está arbolada, hubiera sido ya de nota, poner además un pequeño arriate con algún arbusto.

También me gustaría que os asomarais a la calle Adrián Pulido que es una de las afectadas por dicho ensanche, la parte que ha quedado en pie salva el desnivel con unas escaleras en un callejón que es de todo menos bonito, mal contraste con la calle Pamplona y mal recuerdo para el general de galeones españoles nacido en Madrid en 1610 y fallecido en Veracruz en 1661 tras una azarosa vida de batallas navales, que fue retratado por Velázquez y su cuadro copiado para la National Gallery de Londres, según la biografía que nos deja la Real Academia de la Historia. No son las únicas escaleras que nos encontraremos por la zona que salvan desniveles, pero la mayoría están mal conservadas y son incómodas y sucias, incluso una que une Leñeros con Alejandro Rodríguez cuenta con una columna de cableado de luz.

Pero sigamos porque nos vamos a encontrar con la Colonia Bellas Vistas. Unas 60 casas don diseño del arquitecto Luis Larrainzar Vignau construidas entre 1925 y 1928 al amparo de las casas baratas, esta vez para clase media y que estaban alrededor de una calle con un bulevar ajardinado en el centro, dentro de una parcela cada una. En su momento hubo un portero con casa en el interior y dos colegios (Hermo y Cemo) uno frente a otro, el segundo exigía uniforme (yo fui al primero). Conserva casi todas las casas en sus diseños originales, muy pocas han sido reconstruidas; recientemente se consiguió que se aperturaran las puertas de la calle de Francos Rodríguez y de Leñeros, al menos a horas concretas, para que cualquiera pudiera pasar por ella, tras un conflicto vecinal. Cuando se construyeron eran únicas en la zona, estaban sobre una atalaya así que tenían unas bellas vistas. De hecho, diversas calles perpendiculares a la de Jerónima Llorente, acaban contra el talud de dicha Colonia, tales son: Paravicino (¿será en homenaje al monje trinitario y poeta del siglo de Oro?, es posible, por si acaso os dejo enlace a su biografía Real Academia de la Historia), Wad-Ras (en el viejo Tetuán de las Victorias existía una calle con este nombre, pero mucho más céntrica, posiblemente sea el premio de consolación y rememore el Tratado firmado en 1860 en Tetuán, precisamente, con el que se dio fin a la guerra de África), Oudrid (Cristóbal Oudrid, Badajoz, 1825 - Madrid. 1877; pianista, compositor y director de orquesta cuya biografía podemos conocer pinchando en Real Academia de la Historia), Joaquín Arjona (actor sevillano 1817, Madrid 1875; alumno de Carlos Latorre, su vida en el enlace Real Academia de la Historia), Sahagún (que lo mismo puede ser por la población homónima que por el difunto alcalde de Madrid... o ¡vaya a saber!) y Castillejos (sin duda en referencia a la Quinta que existió más arriba y que hoy da nombre a uno de los 6 barios de Tetuan); alguno de tales taludes son ideales para hacer jardines en vertical (hablamos de ellos en el artículo "Jardines singulares y secretos en el centro de Madrid").

Y ya sólo nos quedaría acercarnos hasta la Biblioteca Manuel Vázquez construida por Isabel Huete en 2005 y que cuenta en la planta baja con un Conservatorio Musical y a la entrada la escultura "Palabras Pétreas" de la artista Esther Pizarro, diseñada como homenaje al poeta Leopoldo de Luis; ubicada en un primer momento en la plaza de su nombre, tuvo que ser trasladada aquí porque algunos visitantes de la plaza no sabían reconocer el mérito del monumento y lo confundían con un caballito de piedra u otras cosas de golpear. Al lado encontramos el Huerto del colegio Ignacio Zuloaga, donde los alumnos (y algunos progenitores) aprenden que las berenjenas y otras verduras, frutas, etc. no nacen y crecen en las estanterías del super.

Fuera de ruta, os invito a conocer lo que hay enfrente de la esquina de la calle Alejandro Rodríguez con la calle Juan Pradillo, ver foto arriba, porque es realmente curioso el aprovisionamiento inservible de un espacio que estando como esta ante la parada del autobús pareciera útil para esperarle, pero no es así, pues si te sientas no ves venir el servicio hasta que no está pasando de largo. Una sugerencia a quien corresponda ¿qué tal una pequeña zona con uno o dos arbolitos, algún seto y una fuente artística, por ejemplo dedicada al insigne doctor Federico Rubio y Galí, cuya calle es la que tenemos delante. Ya sé que esto no es el "Pasaje de la Luz" pero algo de alegría sí le daba al barrio tan escaso de monumentos. Y ya que estamos aquí, os animo a llegar hasta la calle Numancia, de composición más actual, cuenta con arbolado en las aceras y los edificios colindantes suelen tener jardines propios.

Y con esto ya habríamos recorrido el barrio de BellaVistas someramente, si se me permite el "palabro". Sí, ya se que no he nombrado algunos parques como los jardines que hay junto a la Biblioteca, o a la entrada de la Colonia Bellas Vistas o el de la calle Numancia, pero acordaros que en el artículo primero de esta serie de Tetuán ya os indiqué que habían sido objeto de otra ruta exclusiva para ellos. Y tampoco he detallado de dónde procede el nombre de muchas calles, bueno, no todo lo voy a poner yo ¿no? ¡a investigar!. En realidad, muchas de ellas son de una gran indefinición y suponen diversas posibilidades, así pues casi mejor dejarlo a la libre imaginación. Solo queda invitaros a conocer este vídeo hecho en el barrio de BellasVistas por su propia gente:


https://youtu.be/PdktYiPxNHU


BERRUGUETE

Lo pongo aquí para que nadie que siga la serie de Tetuán eche en falta el barrio, pero en realidad ya lo recorrimos en noviembre de 2020 cuando aprovechando el cierre perimetral por la Pandemia de la ZBS de Villaamil, cuya demarcación coincide milimétricamente con el barrio, dedicamos un artículo a conocerlo, lo podéis ver aquí. A pesar de haberse quedado dicha Zona sin Centro de Salud, sigue existiendo como tal, es por ello que no le cambio el nombre, para que nunca se olvide que hay una ZBS sin Centro de Salud, o sea, como un donuts que solo tuviera el agujero ¿no?.



Para ir al artículo primero sobre Tetuán, pincha aquí.
Para ir al recorrido por el barrio de Berruguete, pincha aquí.
Para ir al recorrido por el barrio de Valdeacederas, pincha aquí.
Para ir al recorrido por el barrio de Cuatro Caminos, pincha aquí.
Para ir al recorrido por el barrio de Castillejos, pincha aquí.
Para ir al recorrido por el barrio de Almenara-Ventilla, pincha aquí.

@ 2021, by Santiago Navas Fernández

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