martes, 31 de agosto de 2021

SERIE PASEOS, PARQUES Y JARDINES EN MADRID LII: VALDEACEDERAS, UN PASEO POR EL TETUAN DE LOS JARDINES.


Nos encontramos en el barrio donde nació Tetuán de las Victorias como tal, actual distrito de Tetuán. Valdeacederas es el nombre que recibía la actual calle del Capitán Blanco Argibay, descendía desde la Carretera de Francia hacia la cuenca más baja, quizá agrupando a inmigrantes que trabajaban en las huertas junto a los arroyos que allí había, lejos de los Altos de Tetuán. Su importancia fue tal que cuando por fin se decidieron a llevar el metro dese Tetuán hasta Plaza Castilla, sesenta años después de su inauguración, dejaron una estación intermedia con el nombre de Valdeacederas. El caso es que la calle es una de las más comerciales, petada de pequeñas tiendas conserva aún algo de su tipismo de casas bajas en una remodelación continua, incluido su ensanche y un cierto arbolado en alcorques, lleva camino de ser un gran barrio moderno. Valdeacederas tiene sus límites desde la calle Pinos Alta hasta la calle Marqués de Viana y el PARQUE AGUSTÍN RODRIGUEZ SAHAGÚN completo (incluido el Camino del Chorrillo) junto con la calle Bravo Murillo y la de Sinesio Delgado, incluyendo un buen tramo del paseo más sinuoso de Madrid.



El Paseo de la Dirección es una calle singular que viene haciendo honor a su nombre desde la calle de Francos Rodríguez, al límite casi del barrio y del distrito, hasta la Avenida de Asturias, retorciéndose en curvas y giros a veces de hasta 90º. En Valdeacederas es límite del Parque Rodríguez Sahagún y ha significado el eje principal de la remodelación sufrida en los últimos años, de la cual estamos esperando sus frutos aún. Un cartel nos anuncia que hay terreno reservado para vivienda protegida, justo al lado de donde se está construyendo el "sky lane" de Madrid: dos torres super altas y modernas, una de oficinas y otra de viviendas, que ya anuncian los precios de sus pisos muy por encima de la media de lo que los habitantes del barrio, en general, pueden aspirar a adquirir con comodidad. Esto no solo cambia el semblante del barrio y sus orígenes ya comentados en el capítulo de entrada a esta serie sobre Tetuán, si no que da pie a "un palabro" que ha aparecido hace poco en nuestras vidas: la gentrificación.


Pero todas estas reformas ¿darán lugar a que se ajardine más el barrio?. Todos los años se producen incendios en el Parque Rodríguez Sahagún, pues existen una parcelas colindantes totalmente dejadas a su libre albedrío, pero también en los ojos del Canal de Isabel II que atraviesa el Parque hay incendios, esta vez provocados por la acumulación de basuras entre el Canal y el talud de tierra del Paseo de la Dirección. La dejadez de la administración municipal, permite que se sequen demasiados espacios que debieran ser verdes y frondosos. Esperemos que se produzca el ajardinamiento y cuidado de estas zonas, tanto... bueno, más aún... que el cuidado que se profesa al propio Parque, que en varios lugares da sensación de abandono, incluido el mirador que hay cerca de las futuras torres (ver foto arriba de este texto) y que hasta el día de hoy, solo tiene uso como botellódromo.





Sobre el Plan de remodelación del Paseo de la Dirección os dejo dos enlaces de Youtube sobre un reportaje elaborado en 2012, muy interesante. Y ya situados, vamos a iniciar nuestro paseo en la esquina de la calle Bravo Murillo con la calle del Capitán Blanco Argibay, paralela a la muy cercana de Pinos Alta, contando algo sobre el nombre: Ricardo Blanco Argibay nació en 1915 en Chamartín de la Rosa, lugar del que fue declarado hijo predilecto, fue presidente en algún grupo de acción católica y fue un militar que en el momento del golpe de 1936 se encontraba en Sevilla, incorporándose al bando rebelde; gravemente herido en el Cerro de los Ángeles, en cuanto se recuperó marchó con la legión al frente del Ebro, donde murió en la famosa batalla junto con miles de jóvenes más.

Enfrente de la esquina con la calle Torrijos, hay una peatonal que tras un giro de noventa grados desemboca en Bravo Murillo, es la calle de Magdalena Díez sobre la cual, lo único que cabe decir es que sospecho sea llamada así en recuerdo de la propietaria de los terrenos cuando se le dio esta denominación en 1948, lo mismo  ocurre con otra calle del mismo nombre en el distrito de Fuencarral (según la web municipal). También por ella desembocamos en la Plaza de la Remonta sobre la que ya hablamos en el articulo introductorio al barrio de Tetuán. Su origen está en la Quinta de Castillejos, aunque el único vestigio cierto que queda es el arbolado que hoy figura junto a la Residencia de la Tercera Edad, detrás del escenario (lo vemos en las fotos debajo de este texto). 

Eso que podíamos denominar Parque de la Remonta, carece de nombre y se identifica como "parque infantil" por la zona de juegos que tiene. Cuenta además con varios Magnolios, falsos Plátanos, Ciruelos púrpura, algún Pino piñonero, algún Liquidambar... bancos, fuente y un espacio agradable en contraste con la sequía de la plaza, que sólo es aprovechaba por las terrazas de los numerosos bares, fuera de los soportales y el tráfico rodado de reparto, que tiene las baldosas levantadas por un error al diseñar el uso de este lugar. Hay un proyecto de remodelación integral de esta plaza, bueno dos (uno municipal, pero sin dotación económica, así que ya me dirás quién lo va a hacer; y otro de Más Madrid que implica todo Bravo Murillo y aledaños, pero que aún está por cuajar y discutir), en cualquier caso, no son inmediatos.


En uno de los accesos peatonales a la plaza que hay en la parte trasera, junto a la Comisaría de Policía en este caso, con el nombre de Pasaje de los Maestros Ladrilleros se alza la escultura que vemos sobre el texto. Realizada para valorar el trabajo efectuado en la remodelación de la plaza según diseño del arquitecto Álvaro Hernández; en 1998, el también arquitecto Josep María Adell Argilés remató este espacio bajo un edificio de viviendas de protección oficial con la estatua realizada por el arquitecto y escultor Juan Bordes Caballero; sobre un espacio preparado en ladrillo visto y con un fondo  hundido para dar sensación de profundidad, se instaló una figura humana enmarcada por cuatro laterales, todo realizado en acero corten como si fuera una reja en voladizo sobre el agujero del cosmos. Para reafirmar el significado, en cada uno de los cuatro lados figuran las siguientes palabras: proporción, simetría, modulación y conmesuración. Lo financió la Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas.



De seguir por Bravo Murillo, nos encontraremos con el espacio de la antigua Plaza de Toros de Tetuán, cuya altura superaba muchas de las casas de su entorno,  hablamos de ella en el capítulo introductorio a este distrito. Una placa en uno de los soportales que dan a la calle Ceuta que pasa por detrás, nos lo recuerda. Los que construyeron los modernos edificios que se ciernen a su alrededor dejaron ese espacio como de aparcamiento privado, pero problemas administrativos han obligado a clausurarlos y actualmente son de uso exclusivo para urgencias. Los jardines que se ven en la foto superior, son privados y apenas ofrecen una sombra o un lugar de descanso del agobiante tráfico de vehículos y personas en Bravo Murillo, una sugerencia a quien corresponda: conservando el uso de urgencias e incluso sumando un espacio de carga y descarga en dicha plaza, el resto podría dedicarse a crear un frondoso jardín, por ejemplo con el nombre de Jardín del Toro, un oasis en medio de tan concurrida calle.

 

Casi haciendo esquina comienza la calle Marqués de Viana con un pequeño y reducido jardín que incluye únicamente un área de juegos infantiles y tres  Cinamomos en los correspondientes alcorques cercanos, aunque la acera daría para mucho más; se encuentra en una de las puertas del remodelado Mercado Municipal de Tetuán. El origen de la calle es una vía pecuaria que descendía hacia los arroyos que circulaban por los terrenos bajos y su nombre, que lo recibió poco después de crearse el marquesado, corresponde al título nobiliario creado por Alfonso XII en 1875 a favor de Teobaldo Saavedra y Cueto (1839-1898) en agradecimiento por su labor en pro de la restauración monárquica en España; el II Marqués de Viana fue persona importante para el rey Alfonso XIII y totalmente despreciable para su esposa Victoria Eugenia, a pesar del enconado enfrentamiento reina-marqués, el rey lo elevó a Grandeza de España; ¡y lo que son las cosas! el III Marqués de Viana ostentaría entre otros, el XI Marqués de la Coquilla, título que vimos en unas casas del barrio de BellasVistas ¿recordáis?; el IV y actual marqués ya une el título a los apellidos Fitz-James Stuart. 


Tras esta pequeña lección de historia, comentar que hace poco se aprobó iniciar un estudio para hacer un bulevar en esta calle (ver noticia en eldiario.es/somos-tetuan). Nosotros nos vamos a desviar por la calle Hierbabuena que en el cruce con la calle Cuevas (no es difícil imaginar qué habría allí en otros tiempos para recibir tal nombre) nos deja una estampa tan curiosa como la que encabeza este texto: una casa baja, antigua, única, que queda tras el ensanche de la calle.


A Hierbabuena le sigue la calle Müller y en la esquina con la calle Azucenas nos encontramos con otro edificio histórico, sede del PSOE y que fue escuela nocturna y no religiosa en el barrio naciente, quizá la única cuando las Casas del Pueblo eran centros globales de actividad. Igual que la anterior, se ha quedado fuera de línea en el ensanche. Y así nos encontraremos varias casas bajas más, algunas admirablemente restauradas.


En la misma calle Azucenas, un poco más abajo, nos encontramos con la Parroquia de Nuestra Señora de las Victorias, de la que también tuvimos conocimiento en el artículo introductorio sobre Tetuán y su origen. Hoy día es una iglesia que cuenta con varias edificaciones adicionales que albergan diferentes servicios. Por un lateral transcurre la calle Fray Junípero Serra (1713-1784), franciscano mallorquín de origen humilde que destacó en los nuevos territorios americanos de Méjico, llegando a planificar la evangelización de Texas y la Alta California, su obra tuvo tanta transcendencia que aparte de su canonización en 2015 en Washington, es el único español que tiene una estatua en el Capitolio, ver amplia biografía en Real Academia de la Historia.


Justamente allí nos encontramos con lo que yo llamaría el PARQUE DE LAS AZUCENAS por la única razón de que está pegado a dicha calle y nombre oficial no he encontrado ninguno, más que el del fraile de la calle colindante o este y, la verdad, cuanto más corto más fácil recordarlo. Cuenta con un buen arbolado formado por Arce negundo, Fresno común y algún otro no tan común; también hay una zona de juegos infantiles, un arenero, bancos, parterres y flores. Seguimos nuestro camino para encontrarnos en el cruce de Fray Junípero Serra con Capitán Blanco Argibay y la calle de Sierra Bullones, con un espacio increíble de ensanchamiento que pide a gritos una actuación verde para dotar de algunos arbolitos y bancos lo que podría ser una bonita plaza.


Precisamente abajo de esta calle de Sierra Bullones, nos encontramos con el final de la calle Veza y el inicio de la calle Plátano en cuya confluencia hay un parque sin nombre (lo llamaré Jardín del Plátano) con zona de juegos infantiles y un pequeño pipí-can situado malamente justo al lado, bancos y varios Liquidambar acompañados con algún Magnolio y unos tilos en la acera de enfrente que nos avisan de que estamos en una vaguada y ascendiendo nos encontraremos con la calle Pinos Alta. Si subiéramos por Müller que está al lado, encontraríamos un tramo de escaleras arbolado con Carpes. El caso es que esa o por cualquier otra, tenemos que subir, lo siento.


Precediendo a la Paroquia de San Ignacio de Loyola, en la calle Pinos Alta, nos encontramos con el JARDIN DE LUIS JAVIER BENAVIDES, un espacio aterrazado para salvar el desnivel del que hablábamos antes, que incluye rampas y escaleras. Y es sus diferentes tramos, como vemos, hay espacio para zonas infantiles y arbustos que reciben sombra de Aligustres del Japón, Árbol de los farolitos, Ciprés común, Cedros del Atlas, Liquidambar, falsas Acacias, algún Álamo blanco, etc., sin embargo, hay escasos bancos, claro que siempre queda el recurso de las jardineras que vemos para, como son planas, sentarnos en ellas aunque no tengamos respaldo. La iglesia está rodeada de arbolado incluyendo variedades como la Catalpa. Luis Javier Benavides fue uno de los abogados asesinados en el ataque de ultras de derecha contra el despacho de la calle Atocha en 1977, natural de Villacarrillo Jaén, educado en los Jesuitas y licenciado en derecho, ejercía su actividad asesorando a trabajadores y asociaciones vecinales cuando miembros de la Falange Española y Fuerza Nueva interrumpieron su vida; el solar de este Jardín albergaba anteriormente el local de la Asociación Vecinal de Valdeacederas (puedes leer la biografía en Real Academia de la Historia).


Bajamos por una rampa interior del parque hasta la calle Rosendo Conde esquina a la calle Francisca Conde, curiosa coincidencia de apellidos ¿serían hermanos? no lo puedo decir, solo que se trata como tantas veces de que los propietarios de los terrenos los cedieron y su nombre figura en el callejero. La de Rosendo nos llevará hasta nuestro siguiente destino, pero antes vamos a contar que es atravesada por la calle Clavelinas que sube desde la del Plátano y sigue hasta la de Pinos Alta, en ambos tramos, como vemos en las fotos siguientes, mediante unas escaleras con cierto ajardinamiento:


Esta solución para salvar desniveles se ha adoptado en muchas zonas del barrio, pero no en todas se ha planteado colocar unos arriates con plantas en ellas, lo que les daría mayor atractivo como vemos en las imágenes. Pero en casi ninguna se han previsto rampas, lo que es aún peor para quien tenga problemas de movilidad.


Como dije, bajamos por la calle Rosendo Conde y nos damos de bruces con la Iglesia del Redentor y el Colegio del Divino Corazón, una de las instituciones más antiguas por su presencia en el barrio, lo que hizo con la idea de servir a los niños pobres y las familias necesitadas, que eran casi todas. Si recordamos, en nuestros paseos por el distrito de Puente de Vallecas ocurría lo mismo, algunas instituciones religiosas fueron de las primeras o directamente las primeras y únicas durante mucho tiempo, que establecieron centros de formación para niños pobres desde primeros del siglo XX, pero sobre todo, tras la contienda civil en los barrios periféricos creados por la inmigración.


Y bajamos por la calle del Divino Redentor hasta el cruce con la calle del Plátano, enfrente de ésta sigue la calle del Arroyo, no hace falta explicar porque se llama así. Nos paramos un poco aquí para contemplar los muy crecidos Plátanos de sombra que cubren los pocos bancos que hay, junto con un espacio de juegos infantiles. La acera es muy ancha, así que sin duda se podría mejorar la dotación de jardines sin apenas esfuerzo, dando lugar a lo que podríamos llamar el Jardín del Arroyo. La calle Arroyo desemboca en un gran solar que hace un gran arco en el Paseo de la Dirección, frente al Parque Rodríguez Sahagún. Pero no vamos a bajar, sino a girar hacia la izquierda, podríamos coger la calle Alfalfa, la calle Esperanza Sánchez Carrascosa (llamada así por la propietaria de los terrenos) o la calle de Pinos Baja, cualquiera de ellas nos llevará hacia la calle Capitán Blanco Argibay, yo recomiendo la de Pinos Baja porque es la que está más arbolada con Aligrustres del Japón y Ciruelos púrpura.


En el cruce con la calle Antonio Lanzuela y la de Esperanza Sánchez Carrascosa, hay un jardín cubierto con Plátanos de sombra, zona de juegos y arriates que actúan como asiento a falta de bancos (cosa que ya hemos visto en otro sitio ¿verdad?, debe ser que la espalda entre la gente de este distrito es superior a la de otros lugares o eso pretende quien no los pone). Las casas que dan directamente al jardín son unas privilegiadas. Como no tiene nombre aparentemente, lo voy a llamar con el del pintor que da el suyo a la calle: Jardín de Antonio Lanzuela Gómez (1818-1890), miembro de la "Academia del Gato", grupo de tertulia que se reunía en el Café de Levante y que se constituyó hacia 1869 entre diversos artistas de varias disciplinas, reconocido por los 50 romances compuestos en sus reuniones, sobre temática histórica de Madrid (figuran en los archivos de la Comunidad de Madrid).


Tomamos allí mismo la calle Ladera para diriginos a la Plaza de Calicanto y al jardín que hay al lado con la calle Cantueso de por medio, donde abunda el falso Plátano, el Plátano de sombra, el Aligustre del Japón, el Ciprés y la Tuya oriental entre otros. Al otro lado está la calle Pedro Medrano (1769-1840) en recuerdo del abogado y poeta argentino que participó en el Cabildo abierto de 1810 y declaró la indepencia del país en 1816, así que podemos llamarlo el Parque de la Plaza de Calicanto, o el Jardín de Pedro Medrano. Aunque he de reconocer que la lindante calle Soto Yoldi es la que me tiene sugestionado, parece que fuera a desaparecer engullida en un gran solar que abarca desde la calle de Capitán Blanco Argibay por arriba hasta el Paseo de la Dirección por abajo de la cuesta, con alguna construcción que parece resistir cual aldea gala de Astérix y Obélix; por un lado la calle Isabel Serrano, nombre que consta desde 1941 y fue en honor a una de las propietarias de esos terrenos y por otro la calle Sorgo, que visitaremos más adelante, mientras languidece la calle Acónito de la cual vemos lo único que queda en la foto debajo de este texto. Así que visto lo visto, casi prefiero llamar al jardín Parque de Soto Yoldi.


La calle Acónito va a dar a la espalda del edificio de viviendas sociales que vemos en la otra imagen, en cuyas aceras de los laterales han puesto alcorques con árboles muy jóvenes y algunos bancos que están a la espera de recibir su sombra. Sin duda es una gran apuesta y tendrá su premio (o sus frutos, mejor dicho) pero también es verdad que queda mucho espacio que podría ser ocupado por juegos infantiles o de gimnasia, claro que... estamos frente al Parque Rodríguez Sahagún y se supone que ya los hay allí.


Casi en dicho punto se unen la calle Alberdi con la calle Reyes Aizquibel. Del primero no puedo decir nada, pues como apellido tiene mil posibilidades, pero volveremos a esta calle. Del segundo sí aunque poco, fue un funcionario de Correos que por alguna razón figuraba en el Grupo de los Nueve (existe la travesía de los Nueve, se ve en la foto superior, paralela a la calle de los Voluntarios Catalanes une la calle Genciana con calle de la Guzmania en este mismo barrio) del cual hablamos en el paseo por Almenara a cuenta de la calle que allí hay, Manuel Marchamalo, que era el que mantenía el espíritu de la tertulia que formaban el tal Grupo de los Nueve. Lo curioso de esa calle de Reyes Aizquibel, es que se eleva en paralelo al Paseo de la Dirección y para "salvar" el talud que se crea, tiene unos jardines verticales. Tampoco vayamos a hacer cabriolas, que estamos al lado del futuro sky lane = pasta gansa, así que hay que tenerlo bonito.


De hecho, Reyes Aizquibel se une con el Paseo de la Dirección en una rotonda que ya está completamente acabada y ajardinada, es digna de verse... ¡y, sobre todo, de copiarse en otras ubicaciones que hay por el distrito sin adorno ninguno!. Esto a pesar de que las obras no están acabadas y podría caerle "una miejita polvo a las flores" (entiéndase el sentido irónico). También desemboca aquí la calle del Capitán Blanco Argibay, por la que vamos a subir.


Otra de las curiosidades que nos encontramos es esta entrada a la calle Crotón o más bien callejón, pues su uso es en exclusiva para acceder a las casas bajas que vemos al final, ocultas por el bloque moderno, así los futuros residentes del sky-lane no las ven... 



Nos encontramos a continuación con la calle Sorgo en contacto con el gran solar que dijimos cuando hablamos de la Plaza Calicanto, en su cruce con la calle Pando y hasta que sube a Capitán Blanco Argibay, pasado el dicho cruce intermedio, consta de escaleras y algo parecido a unos jardincillos (y según la foto sobre este texto una rampa, aunque sea un poco basta), son manifiestamente mejorables, tal vez se quede para cuando se haga "la gran manzana" en el tal solar. La calle Sorgo alcanza una buena altura elevada sobre su paralela que es la calle Alberdi, y para certificarlo vale ver en la foto superior las escaleras de la calle de Felipe Mora, perpendicular a ambas. 


Si andamos un poco la calle Alberdi encontramos un "callejón" que se llama calle Nueva a Espaldas de Felipe Mora, lo ves por un cartel que lo dice así, si te asomas, verás que hay varias casas bajas y hasta un bloque de tres alturas, eso sí, no aparece por ningún callejero aunque la busques. Está delimitada por uno se esos solares de la calle Alberdi y las traseras de las casas de la calle que cita en el propio cartel, que no es oficial, así que mi pregunta es ¿esta calle existía o la han colocado ahí los extraterrestres la pasada noche?


Pero hablemos de la situación de la calle Alberdi que hoy en día consiste en la reserva de solares para futuros proyectos como viviendas de protección oficial, miradores, jardines... de hecho está perfectamente formada en su alineación, con las aceras y zonas de aparcamiento construidas e incluso con los alcorques para futuros árboles y los espacios reservados para jardines donde se crían plantas a su libre albedrío en mitad de rosales poco o nada cuidados, y bancos y farolas que sufren la ausencia de viviendas. De la cantidad de árboles que existían antes de la reurbanización tras la expropiación, se conserva solamente una morera centenaria que vio a los vecinos reunirse a sus pies y, seguramente, a montones de niños recoger sus hojas para los gusanos de seda que guardarían en una caja de zapatos llena de agujeros; bueno, pues la Casa Vecinal de Tetuán ha pedido al alcalde de Madrid y a la Presidenta de la Junta Municipal, que la protejan para conservarla ¿sencillo? ¡sencillísimo, basta con prohibir talarla! Nos sumamos a tan justa iniciativa.


Volvemos a la calle Sorgo. Acaba donde empieza la calle Cantueso, ambas cuentan con algún arbolado, pero lo singular es que ésta última también recibe mediante escaleras otras calles que confluyen y suben desde la zona de Marqués de Viana. Hay una tercera calle que se junta con las de Sorgo y Cantueso, la calle Cosmos. Su bonito nombre no creo que tenga relación con el hecho de que, lo poco que queda de ella, está en una zona elevada sobre Alberdi, el Paseo de la Dirección y el Parque Rodriguez Sahagún, formando lo que yo llamaría EL MIRADOR DEL COSMOS. Desde su altura se puede ver la sierra y los diferentes barrios del Pilar, Valdezarza, Saconia, Dehesa de la Villa, Francos Rodríguez, etc. En las fotos sobre este texto podemos distinguir donde se encuentra el mirador natural dicho y cómo se ven desde él las torres del sky lane en construcción. La foto que encabeza este artículo está tomada desde allí y nos muestra un gran campo de visión sobre el horizonte.


Ya que hemos hablado de las escaleras para acceder a la calle Cantueso y que las tendremos que usar para ir al Mirador del Cosmos posiblemente, vamos a hacer un repaso por ese entorno. En las fotos sobre este texto vemos las de la calle Crisantemo y las de la calle Agave, además ésta, pasada la moto que aparece en la foto, tiene una pequeña construcción con unas escaleras que nos permiten acceder a la calle Agracejo, la cual vemos en la foto a continuación de este texto.


En otros casos se ha resuelto de otra forma. Por ejemplo la calle Genciana se divide en varios viales, incluso uno en cuesta para bajar desde la calle Azucenas hasta el Huerto de Tetuán, que vemos en la otra foto sobre este texto.


La solución es muy original y digna de encomio, pues ha aprovechado la cuesta para construir unos pequeños jardines que sirven como descanso para el vecindario donde podemos encontrar árboles como el Almez, Ciruelo púrpura, Laurel, etc. además de jardineras y bancos; yo lo llamaría Jardín Cuesta Genciana. Aún queda un solar junto a la calle Matadero y la calle Angel Puech. También éstas enmarcan el CEIP Juan Ramón Jiménez, en la calle Marqués de Viana. Al lado encontramos la calle del Trébol que sube desde la de Marqués de Viana y de repente, un estrecho paso con escaleras nos meten en otro tramo de la misma calle que desemboca en la calle Azucenas. Y paralela a la del Trébol y con las mismas conexiones, la calle del Robledo de repente se convierte en la calle de la Abadesa. Cosas que sólo ocurren en Valdeacederas.


Pero volvamos hacia atrás. La calle Genciana recibe en una esquina a la calle Miosotis que viene con algunos Árboles de los farolitos y otros varios, y a la calle Benjamín, rodeando una vieja casa de claro estilo neomudéjar madrileño de primeros del siglo, tal y como se hacían las viviendas los inmigrantes por esta zona; el peligro si no se protege, es que acabe sumándose al solar que la envuelve para acabar siendo un bloque más de viviendas modernas, de momento sus ocupas la defienden cual castillo almenado y fortificado. Más abajo, Miosotis se cruza con la calle Almortas, calle Andrea Puech y Agave dejando un gran espacio como para hacer una rotonda arbolada, aunque solo sea como la cercana Plaza de Gilhou, en la que nos podremos sentar (si no somos muchos) e incluso, si el sol ayuda, tomar algo de sombra de sus Aligustres, Olmos o Cedros, lo llamaremos a pesar de ser tan escaso el Jardín de Gilhou. Apellido de origen francés, como el del famoso industrial establecido en Asturias o el financiero que compró el Palacio de Pastrana a la duquesa de dicho título, para quedarse a vivir en Chamartín de la Rosa, conocido como Palacio de Gilhou, tras lo dicho, adquiriría numerosas tierras y comercios.



La calle Almortas acaba un poco más arriba junto a la calle Torres, en un callejón que alberga dos viviendas a las que se accede mediante escaleras. Como todas las que hemos visto, por más o por menos, se podrían aligerar de tanto acerado con un pequeño esfuerzo en jardineras como poco y añadiéndolas unas rampas que faciliten su acceso por personas con dificultad, carritos de compra y/o de niños. Y llegando al Paseo de la Dirección nos encontramos con esta pared tan original, mírala de cerca y te sentirás "mil vigilado/a". Delante tenemos un gran solar.


Salimos a la calle Marqués de Viana y comprobamos que hay grandes solares libres, pero también algunos jardines. Estamos en el límite del barrio, la parte que nos corresponde de el Paseo de la Dirección llega hasta la calle de Carmen Portones, llamada así por ser los terrenos de su propiedad, supongo que igual que la de Luis Portones un poco más arriba, con la que hace esquina, aunque ésta pertenece al barrio de Berruguete.


En resumen: hemos visto como en este barrio, al igual que en el de Almenara y en otros, abundan las calles referidas a plantas, sean flores, árboles o arbustos. Existen calles de más de un siglo, que tienen nombre de los propietarios de aquellos terrenos donde se trazaron. Hemos visto calles en remodelación, ensanchándolas como Müller, Capitán Blanco Argibay, Pinos Baja, etc. que además van ganando sombra por medio de arbolado. Hemos visto algunos jardines, casi todos sin nombre y me he permitido, humorísticamente, ponerles uno: Parque de la Remonta, Jardín del Toro, Parque de las Azucenas, Jardín del Plátano, Jardín del Arroyo, Jardín de Antonio Lanzuela Gómez, Parque de Soto Yoldi, Mirador del Cosmos y el Jardín de la Cuesta Genciana. Pero en realidad, debe ser a quien corresponda buscar un nombre que identifique con algún hecho o persona estos lugares. Solo hemos encontrado dos sitios con nombre propio, el JARDIN DE LUIS JAVIER BENAVIDES y el HUERTO URBANO DE TETUAN. Ya sólo nos queda conocer el futuro de Marqués de Viana, que según noticias que hemos comentado al principio, está siendo sometido a una valoración para hacer un bulevar central, lo cual puede ser algo más que una buena idea. Y para acabar, una foto de la morera centenaria de la calle Alberdi con la solicitud por parte de la Casa Vecinal de Tetuán que comentamos anteriormente y a la que me sumo:



Muchas gracias por acompañarme en este recorrido y aquí os dejo un índice de esta serie de Tetuán por si queréis repetir:

Para ir al artículo primero sobre Tetuán, pincha aquí.
Para ir al recorrido por el barrio de Berruguete, pincha aquí.
Para ir al recorrido por el barrio de BellasVistas, pincha aquí.
Para ir al recorrido por el barrio de Cuatro Caminos, pincha aquí.
Para ir al recorrido por el barrio de Castillejos, pincha aquí.
Para ir al recorrido por el barrio de Almenara-Ventilla, pincha aquí.

@ 2021, by Santiago Navas Fernández







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