"Los artistas crean y cuando lo hacen al aire libre se trata de incluir el contexto urbano en su arte". Robin Balkan Kru (www.balkankru.com).
Cerca de la estación de Chamartín, en unos solares donde se acumulan chabolas, en una zona sobre la que recae un inmenso proyecto de desarrollo urbanístico desde hace años y a la sombra (alargada) de las torres icónicas de la última conquista especulativa, descubrimos paseando unos murales ¡efímeros! de autor desconocido, al menos para mi.
Valga la frase de Balkan Kru para describir mejor lo que vemos, un arte ¡efímero!, como lo son las chabolas que hay delante de esos murales, como lo son las personas que las habitan y las que los miramos desde lejos, como lo es el terreno donde están asentadas en espera de las grúas y las máquinas de obra que lo transformarán en viviendas "legales" a un módico precio más el tocho especulativo.
¡Efímeras! fueron las casas de ladrillo y autoconstrucción que un día se levantaron por esta zona, habitantes del desaparecido pueblo de Chamartín de la Rosa, el cual también tuvo un ¡efímero! cementerio por aquí cerca.
Todo es efímero en el arte, aunque las obras permanezcan años, su tendencia es a desaparecer, incluso para las pinturas rupestres si no se cuidan y protegen, que son los primeros murales que realizó un ser humano cuando habitaba las cuevas.
La vida también es efímera. Y desgraciadamente para algunos, las vidas ajenas ni siquiera son eso, no les merece ninguna atención o les molestan y deciden por su cuenta y poder, acabar con ellas.
Disfrutemos los murales mientras existan, pero no olvidemos que delante, lo que hay, son infra viviendas donde mal viven seres humanos como nosotros. Y que en Madrid, esto es lo más razonable en coste por metro cuadrado que han podido encontrar, lo otro es puro negocio, gentrificación, especulación... y personas sin hogar.
@ 2026, by Santiago Navas Fernández.


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