Érase que se era, tal vez, en una de esas islas escondidas en algún archipiélago que para nosotros sería exótico, en el Caribe, en el Índico, en una costa del sur o del norte de cualquier continente, o de un lago interior de cuyo nombre no quiero acordarme, allí, vivía una niña negra que nació impedida. Puede que no fuera una niña, sino un niño y los que dicen que "era tan guapo que parecía una niña" le confundieran, como tampoco era cierto que ella fuera de color, no, ella era negra. El hecho de que naciera con la piernas inertes, hizo que nunca pudiera jugar con los otros niños y niñas a correr, saltar o fútbol.
Un día cayó en sus manos un cuento, lo trajo una maestra que vino a la aldea a enseñarles a leer. Era una historia escrita en 1836 y publicada en Copenhague en abril de 1837 dentro de la colección de "Cuentos de hadas contados para niños". En el tercer tomo se encontraba el cuento de Andersen titulado "La Sirenita" y él/ella encontró un emparejamiento singular con la protagonista. Como ella, él/ella quería salir a la superficie, pero sentía sus piernas atadas a la nada, entonces pensó que la cola de pez era la solución ideal y, mientras el resto de niños y niñas de la aldea jugaban al fútbol, o corrían o saltaban, él/ella tejió con sus propias manos los viejos retales de tela, para conseguir su propia cola de Sirena, que le quedó, por cierto, muy colorida.
En 2021 el muralista alemán Case Maclaim pintó un mural en el pasaje de la Caja de Ahorros, en el centro de Madrid, inspirado en sus historias infantiles entre las que se encontraba La Sirenita, durante la Feria de Arte Urbano 'Urvanity art' organizada por el COAM. Aunque introdujo elementos de su propia fantasía.
"Un nuevo personaje de un cuento de hadas aún desconocido", explicó el mismo autor que usó aerosoles de colores. Confesó la esperanza de que su obra "anime especialmente al público joven a idear su propia historia". "Creo que la verdadera belleza de los cuentos de hadas es que depende de nuestra imaginación el aspecto y los movimientos del personaje y esa versión no es realmente discutible, ya que es como una huella dactilar, muy única y personal."
Maclaim, que conocía la historia de La Sirenita desde niño, quedó impresionado cuando supo que la nueva versión cinematográfica del cuento, recibía feroces críticas por la actriz protagonista, una cantante negra de 19 años llamada Halle Bailey. Críticas de odio por parte de adultos intolerantes. El realismo plasmado en este mural, algo tiene que ver con ello, el realismo con que dibuja la figura, en silla de ruedas y con una cola de Sirena tejida con sus propias manos, inspira tesón y lucha.
(autor del texto en letras rojas y la fotografía del mural. El resto, título y declaraciones del muralista, aparecen en la publicación de la revista semanal de CERMI en 2021, ver aquí)

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