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viernes, 26 de abril de 2024

SERIE PASEOS POR LOS PARQUES Y JARDINES DE MADRID CLVIII: TEUTÁN, UN MUSEO ABIERTO, 2ª PARTE.


Aunque no es una escultura, sí podemos hablar de monumento, en particular en el tramo que vemos en la foto de portada. El Canal de Isabel II que se puso en funcionamiento en la segunda mitad del siglo XIX, impulsado por Juan Bravo Murillo, traía las aguas a Madrid desde la sierra por un conducto que aún se conserva y que ha aumentado sus puntos de extracción de aguas. El nombre le viene de que fue durante el reinado de Isabel II cuando se construyó e inauguró. La foto corresponde al Acueducto de Amaniel, que salvaba el desnivel entre dos puntos y, precisamente donde vemos en la foto, la Acequia del Norte conocida como canalillo, pasaba bajo sus arcos en el único punto que pisaba terreno de lo que hoy es Tetuán, de hecho, la foto está tomada desde la acera de enfrente que ya corresponde al distrito de Moncloa-Aravaca.


Al otro lado del Acueducto se encuentran los JARDINES DE CARLOS PARIS, que guardan la escultura que vemos sobre estas líneas, dedicada al escritor y filósofo bilbaíno, fallecido el 31 de enero de 2014, Presidente del Ateneo de Madrid y fundador en 1976 de la Asociación Vecinal Solidaridad Cuatro Caminos-Tetuán; el autor de la obra es Víctor Manuel Delgado Martínez.

Salimos del Parque por la calle más cercana al lugar de la escultura, que será la de Aranjuez y subimos por ésta en busca de la calle Abel y a la altura del número 17 nos encontramos con una casa de un estilo muy particular en cuya fachada se encuentra una artística placa instalada por la Academia de las Bellas Artes en recuerdo del escultor Marceliano Santamaría que allí residió cuando eso era casi campo al completo. Casi enfrente, en la esquina con la calle Beire, se encontraba el taller del pintor, animador cultural y escultor Julio Álvarez cuyo seudónimo era Abel Beire, veremos luego una obra suya. De ambos hablamos en agosto de 2021 en una entrada sobre Tetuán.

Podemos girar ahora por las calles Olite y Castillo Santero, para salir a la avenida de la Reina Victoria, donde se alzan dos edificios de la Cruz Roja los cuales separa la avenida de Pablo Iglesias, enfrente vemos un monumento realizado en piedra que es un homenaje al fundador de la UGT y del PSOE, Pablo Iglesias, ubicado donde estuvo en su tiempo "el partidor" que daba inicio y derivaba el exceso de caudal del Canal hacia las dos Acequias de Madrid construidas al efecto, las cuales recorrían las huertas que rodeaban el municipio hasta derramar el sobrante en dos arroyos: la del Norte o "canalillo" que lo hacía junto al aliviadero del Canal YII en la Huerta del Obispo, desde donde corría en busca del Manzanares, y la del Este que serpenteaba por detrás del antiguo Hipódromo y la Guindalera hasta alcanzar el Abroñigal. Para saber más sobre ampos, pincha aquí.

La Cruz Roja es un edificio levantado como la Casa de Socorro San José y Santa Adela entre finales del XIX y principios del XX, estilo neomudéjar, obra del arquitecto José Marañón Gómez-Acebo con los fondos económicos testados para este fin por doña Adela Balboa (los nombres propios de ambos figuran como santos titulares del lugar). Pero al agotarse el dinero en 1911, fue la reina Victoria Eugenia, esposa de Alfonso XIII, quien se preocupó por llevar el proyecto adelante variando el nombre al de la Cruz Roja, institución que se estaba desarrollando en ese momento. Ante la fachada se instaló un conjunto escultórico en 1925 diseñado por Julio González Polo, el cual representa el espíritu de la época y función: la duquesa de la Victoria, dama de la reina, sostiene a un herido en las guerras africanas, sobre ellos la Cruz Roja y a ambos lados un soldado de Regulares y otro del Tercio de Marruecos y, amparándolos a todos, el Escudo Real. Realizado en piedra caliza coloreada, se asienta sobre un pedestal en una zona acotada por unos jardines.


Aunque está en el límite del distrito, hay que nombrar que recientemente Metro de Madrid rescató una seña de identidad del negocio y junto a la Glorieta de Cuatro Caminos por la dicha avenida de la Reina Victoria, nos encontramos con este tótem original de Antonio Palacios, aunque no sea el que se instaló en la inauguración del servicio en 1919 a la inauguración de la primera línea, Sol - Cuatro Caminos, es un recuerdo entrañable. Si entrásemos a la estación veríamos la remodelación reciente que ha recuperada el estilo inicial con los azulejos diseñados por el citado, cuyo 150 aniversario se celebra este año. Para más, consulta la web oficial en https://www.centenariopalacios.es/ Detrás del Tótem, vemos unos edificios que son los famosos "Titánic"construidos en los primeros años 20 con diseño de los arquitectos Julián Otamendi y Casto Fernández Shaw; sobrepasaban los 35 metros (más de 10 plantas) lo cual dio lugar a discusiones sobre la viabilidad de tales alturas pues "quitaban la vista y el fresco de la sierra". Hasta la construcción del edificio de Telefónica en Gran Vía, fueron los rascacielos de Madrid. Su diseño imitaba los edificios de viviendas colectivas norte americanos, incluyendo diseños de fachadas diferentes, calles en lugar de patios y jardines como símbolo de modernidad, dotados de los últimas propuestas urbanísticas. 

Enfilamos la acera de los pares de la calle Juan Bravo Murillo hasta encontrarnos con los Baños Públicos, uno de los dos únicos edificios que se conservan en Madrid con este fin, ambos de titularidad municipal, pero que fueron comunes en sus tiempos debido a la falta de servicios en numerosas viviendas. En ellos y por una módica cantidad, si acaso, se podía duchar la gente aportando su toalla y jabón, sin tener que calentar al fuego el agua como ocurría en sus domicilios. A la entrada de dichos Baños se encuentra una escultura de Abel Beira, dedicada "A la mujer", sobre un pedestal que colocó la Junta Municipal de Distrito, casi única obra visible hoy día del mencionado artista al cual conocí personalmente y del que dediqué una entrada en otro blog, ver aquí.

Un poco más adelante, llegando casi a la altura de Metro de Estrecho (era como se llamaba esta zona incluso antes de que existiera Tetuán), nos desviamos a la paralela plaza del poeta Leopoldo de Luis donde hace muy pocos años se produjo una intervención artística promovida por la embajada de la República Dominicana en Madrid y que la llenó de pinturas murales muy coloridas y alegóricas, del grupo de jóvenes artistas dominicanos. Una de las razones, es que Tetuán alberga una colonia de inmigrantes de esta nacionalidad muy importante, quizá la mayor de Europa. Al fondo de la foto superior, vemos el mural "Ausencias" que Suso33 dibujó durante una de las ediciones de murales por barrios promocionadas por el Ayuntamiento.

Casi desde la misma plaza se ve asomar la cúpula de la Iglesia de los Salesianos de Estrecho, como se les conoce vulgarmente, al final de la calle Goiri. La Cúpula de la Iglesia es la segunda más grande de Madrid tras la de San Francisco el Grande y está adornada en su interior con pinturas de Santiago Padrós, donde podemos ver representados a la Virgen María, San Francisco de Sales, los apóstoles, etc. La Parroquia es obra de Joaquín Saldaña y López, inaugurada por Alfonso XIII en 1931 y actualmente considerada BIC. Durante la Guerra Civil sirvió como acuartelamiento militar a la 5ª Brigada capitaneada por Enrique Líster, siendo restaurada tras acabar el conflicto. Alrededor de la entrada a la iglesia hay unos jardines que sirven de recibimiento con alguna escultura de motivo religioso.

Subimos hasta la calle de Francos Rodríguez, antigua Vereda de Carabineros en los tiempos lejanos del XIX, la cual se fue llenando de grandes edificios señoriales como el de la famosa Vaquería, en cuya fachada podemos ver dos lecheras cargando sus respectiva cántaras realizadas sobre la fachada del edificio levantado por el arquitecto Gustavo Fernández Balbuena en 1923. Se trata de dos figuras a escala natural realizadas en cerámica policromada, posiblemente en la Escuela de los hermanos Alcántara en Moncloa, gozan de todo lujo de detalles, son simétricas y desprenden alegría y desenfado enmarcadas con ladrillo apandillado. La fachada en su conjunto está protegida dados sus numerosos rasgos artísticos.

Seguimos por dicha calle en dirección Dehesa de la Villa y nos encontramos con la Biblioteca Manuel Vázquez Montalbán, que guarda en su interior una escultura simulando libros en pie sobre una plataforma de granito, denominada "Palabras pétreas"de la artista Esther Pizarro, diseñada como homenaje al poeta Leopoldo de Luis fue ubicada en un primer momento en la plaza de su nombre, pero tuvo que ser trasladada aquí para evitar su deterioro.

Damos un salto, bajamos por la calle Ofelia Nieto por ejemplo y seguimos hasta la parte baja de la del Marqués de Viana. A lado derecho, está la calle Almortas y en el número 2 se encuentra la famosa composición muralista de Spy "Cámaras", denominada así por haber ubicado unas 150 cámaras de vigilancia sobre el lateral de un edificio, obra que creó dentro del proyecto titulado "Paisaje Tetuán" en 2013, mismo que el citado antes de Suso33. De este y otros te dejo más información en la sección "Murales" cuya pestaña la encuentras en la parte superior del blog.



A un lado de nuestro caminar hasta aquí, hemos dejado el PARQUE AGUSTÍN RODRÍGUEZ SAHAGÚN prácticamente único en el distrito por lo que ya merece una mención especial. Por él transcurre entre otros, el Canal de Isabel II del que hablamos, formando acueductos, puentes y pequeñas piscinas y acequias. Pero sobre todo esconde una escultura de Eduardo Chillida erigida en homenaje al que fuera alcalde de Madrid y político de la UCD hasta su temprano fallecimiento, que da nombre al Parque. Inaugurada en enero de 1995 bajo el título de "Estela Funeraria", se trata de una estructura de acero de oxidación controlada que al llegar a cierta altura se abre en tres troncos que se retuercen y abren, pudiendo interpretarse como un árbol adulto que quiere crecer, pero que se ha quedado en su estructura más básica. Ubicado en una pradera elevada, junto al camino se ubicó una placa en su recuerdo. Este año es el centenario de su nacimiento, no sabemos aún que el Distrito vaya a hacerle un homenaje aunque está pedido por el grupo municipal Más Madrid y aprobado.


Podemos aprovechar para recorrer este Parque y tras cruzar la avenida de Asturias, pasear por el PARQUE DE LOS PINOS, hoy día integrado en el citado, aunque su visión nos hace comprender que éste no es más que la adaptación de unos terrenos naturales. Pero lo llamativo son los Capirotes que encontraremos, testigos de los túneles de captación de agua anteriores al Canal de Isabel II y que datan de 4 ó 5 siglos anteriores, sin que nadie se ocupe de su mantenimiento.


La calle que bordea el Parque es la Vía Límite, las casas bajas que ves de nueva construcción, emulan las que hubo en su momento. Desde la plaza que forman, puedes atravesar en busca de la calle Mártires de la Ventilla para subir a la plaza donde se encuentra el Centro de Formación Padre Piquer. Ante él se alza la estatua de San Francisco Javier, realizada en bronce por el escultor Pablo Serrano Aguilar en 1969, se levanta sobre una peana que protege la obra anclándola al suelo para evitar males mayores. El encuadre resta mucho a la estatua, pues ni el fondo ni el entorno lo acompañan, no obstante el detalle y la actitud realista del representado, realza la obra.


Subimos desde aquí en busca de la plaza de Castilla de la que tanto hemos hablado en este blog, cruce de caminos, guarda diferentes estructuras, monumentos y estatuas que no se pueden dejar de visitar si aún no lo has hecho. En 1960 se reorganizó la plaza ubicando el monumento dedicado a Calvo Sotelo que hoy podemos ver en un lateral, como homenaje a éste personaje asesinado en 1936. Cinco años antes de su inauguración se había convocado una suscripción popular para recaudar fondos, y se organizó un concurso que ganó el arquitecto Manuel Manzano-Monís Mancebo con el escultor Carlos Ferreira de la Torre. El monumento se realizó en granito y representa al homenajeado en el centro de un semicírculo en actitud como de romper unas cadenas sobre su rodilla; tras él, un obelisco truncado corona y estiliza la forma y detrás, otra figura femenina representa el dolor; los laterales representan figuras en relieve y todo el conjunto se acompaña con fuentes, surtidores y otros elementos que proponen el recuerdo, incluidas las escaleras que suben desde la acera. Posteriormente, se instaló la gran Columna de Calatrava, dorada, que mandó construir Blesa para conmemorar el tercer centenario de Caja Madrid y regaló al Ayuntamiento en 2009, son 93 metros de altura en bronce recubierto de pan de oro que girando simulaba una ola, pero la aventura duró tres meses antes de pararse, su coste de mantenimiento es tan alto que así se dejó indefinidamente.


Bajamos por la calle de Bravo Murillo hasta llegar a la plaza de La Remonta en la que nos adentramos. Al igual que la plaza de Castilla, ésta es un lugar con mucha historia que identifica a Tetuán aunque es conocida por algunos cronistas como "la peor plaza de Madrid" debido a su diseño actual. Aquí se ubicó un cuartel militar que con el tiempo sería dedicado a la unidad de caballería de la policía, que es de donde le viene el nombre. De hecho, a la entrada encontramos unos paneles alegóricos instalados cuando se construyó la plaza siendo alcalde José Barranco. El mural es obra del artista Juan Manuel Sánchez Ríos, miembro de la Escuela Oficial de Cerámica de Madrid.


Y para acabar, cruzamos la plaza y salimos por la parte de atrás, donde encontramos casi escondida la escultura dedicada a los maestros ladrilleros. Tetuán antes de serlo incluso, se fue construyendo aleatoriamente y por sus propios vecinos, en casas bajas de autoconstrucción y con las indicaciones de quién sabía algo de la ciencia de levantar casas. Pero en un momento determinado aparecen los "maestros ladrilleros" que con su ingenio van dando forma al neomudéjar, del cual cada vez quedan menos ejemplos porque la piqueta especuladora los derriba para construir modernos edificios. Realizada para valorar el trabajo efectuado en la remodelación anterior de la plaza, diseño del arquitecto Álvaro Hernández; en 1998, el también arquitecto Josep María Adell Argilés remató este espacio bajo un edificio de viviendas de protección oficial con la estatua realizada por el arquitecto y escultor Juan Bordes Caballero; sobre un espacio preparado en ladrillo visto y con un fondo  hundido para dar sensación de profundidad, se instaló una figura humana enmarcada por cuatro laterales, todo realizado en acero corten como si fuera una reja en voladizo sobre el agujero del cosmos. Para reafirmar el significado, en cada uno de los cuatro lados figuran las siguientes palabras: proporción, simetría, modulación y conmensuración. Lo financió la Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas.


Y hasta aquí nuestro recorrido, nos despedimos con la imagen del edificio de la Junta de Distrito que fue la sede el antiguo Ayuntamiento de Tetuán de las Victorias. Si quieres ver la 1ª parte de este recorrido por Tetuán, pulsa aquí.



@ 2024, by Santiago Navas Fernández.

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