lunes, 6 de enero de 2020

DIA DE REYES 2020

- Y de regalo de Reyes ¿qué vas a querer?

- Cosas no imprescindibles, porque de las otras ya tengo.

- ¿Qué son?

- La vida, la risa, la conciencia, la edad, la familia...

- ¿Y que te puedo regalar?




- Un paraguas, un libro, un paseo, un viaje, una postal desde lejos, una sonrisa, un pez nadando río arriba, la sombra del árbol que plantamos y el árbol también, una canción, el tic tac del reloj en el silencio de la habitación después de hacer el amor, una reunión con amigos que se fueron, un álbum de fotos lleno de recuerdos, un coche nuevo, el sol del amanecer, el sol del atardecer, el sol de mediodía, cada uno en un bote que abrir cuando yo quiera el que yo quiera abrir, una tostada de pan de pueblo con mermelada, un café, un juego de bolos que compartir, una baraja de cartas aunque no sea española, un cuento susurrado al oído antes de apagar la luz, un beso en la frente, un beso en los labios (aunque ambos sean imprescindibles, también los pongo con los prescindibles, por si acaso un día te cansas de mi y te vas, para devolvértelos en una caja azul), un elefante que vuele, una nube que me lleve a cruzar el cielo, una hamaca, una caja de rotuladores y un bloc para pintar, una joya, un sofá para tumbarme a soñar, una tele con la que distraerme, una radio que me hable en mi soledad y en tu compañía, un jersey azul, unos calcetines negros, la manopla que se me perdió para volver a tener el juego completo, un canario que me silbe, un perro que me labre, un gato que me maúlle, una faja nueva, un sombrero para el verano y una bufanda para el invierno. Un billete inverso que en vez de llevarme me traiga a mis hijos, a un viejo amigo; o mejor.... si, que me lleve a mi a donde volver a ver a mis mayores, a mis tiempos de niño, pero con la vuelta cerrada, para saber que no me he ido definitivamente, aún no. Y un poco de tiempo, en pastillas efervescentes, para tomarlas cuando lo necesite y así poder hacer tantas cosas soñadas y no desarrolladas por falta de tiempo. ¡Ah! y unas gafas de madera y otras de sol, para cuando no quiera ver y para cuando algo me deslumbre poder ver la realidad y no dejarme llevar. También un camión de plástico cargado de bombonas de juguete, una caja de "indios", un futbolín y un cojín de dormir. Una poesía hecha por ti, un libro dedicado a mi. Quiero un botellín de felicidad con tapón como el de las viejas botellas de gaseosa, para tomar a sorbitos y luego cerrarlo hasta la próxima vez y que no se escape el aire. Quiero volver a ver a esa persona que se fue antes de tiempo y volver a reír un ratito a su lado. Quiero... tantas cosas que no se si va a poder ser, todas son prescindibles, salvo la vida, la conciencia, la edad..., pero sin alguna de ellas es difícil vivir y sin el resto casi imposible...

- Está bien.

- Y quiero no tener que acabar mi carta, pues aún me quedan cosas por pedir y me iré acordando y las iré poniendo, si no es mucho pedir.

- No es mucho, no.

- Pues entonces, así en mi vida, lo haré.



@ by Santiago Navas Fernández

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