Junto a la Plaza de Castilla se encuentra el PARQUE DEL CUARTO DEPÓSITO, perteneciente a la Comunidad de Madrid y sede de la Sala de Exposiciones de la Fundación Canal, del que partimos para nuestro recorrido, el cual visitamos en otro momento (ver aquí) con especial atención a su Rosaleda. Iremos desde este Parque hasta la Plaza de Castilla, colindante sí lo sé, pero nosotros vamos a hacer un recorrido que consiste en bajar por un lado de la Castellana y subir por el otro, fijándonos en jardines, edificios y monumentos de esta peculiar vía.
Poco después de comenzar, nos topamos con el único Centro Comercial interior de esta gran avenida, el Castellana 200 que adopta dicho nombre por el número del Paseo que ocupa. Una fachada de cristal nos sorprende, pues mirándolo desde abajo, vemos como sus paneles adoptan la forma de unas olas que parecen moverse reflejando el propio Paseo, los árboles y el tráfico de vehículos que pasan por la calzada otorgándole mayor sensación de movimiento. El Paseo de la Castellana está ajardinado, así que no insistiremos en ese tema, ya sabes que por sus laterales te puedes encontrar zonas de sombra, áreas de juego infantiles, bares y terrazas donde disfrutar de un tranquilo descanso bajo castaños, cedros, etc. Por eso no voy a pararme en cada esquina o rotonda que crucemos.
Vamos a desviarnos a mano derecha tras pasar el edificio y llegaremos a la calle del Doctor Fleming pasando por la calle de Juan Hurtado de Mendoza para encontrarnos con el PARQUE DE SAN FERNANDO, construido en torno a la Parroquia de tal advocación. No quiero pasar sin señalar unos jardines que hay en las fincas particulares de enfrente, aún más frondosos que el propio Parque. Pero fijémonos en el de nuestra ruta, podremos encontrar una zona de juegos infantiles, la terraza de un bar y la estatua AL NIÑO del escultor Santiago de Santiago Hernández, regalada en 1979 por el artista a UNICEF y al Ayuntamiento de Madrid, que fue instalado en este Parque a su inauguración, en un principio sobre un estanque con fuente, luego fueron retirados ambos quedando solamente la composición escultórica y, por fin más tarde, tal como se ven ahora dentro de un pequeño jardín.
Seguimos por la calle del Dr. Fleming en busca de los JARDINES DEL DOCTOR FLEMING. La verdad es que más parece una zona fresca de los propios portales a los que da sombra, que unos jardines públicos, amplios y dotados de zona infantil, paseos, bancos y alguna terraza. Pero poco más. Si seguimos por esta calle, tras cruzar la del profesor Waksman, nos encontramos con el área infantil Manuel de Falla, en la calle del mismo nombre.
Están a la espalda del Ministerio de Hacienda y Función Pública (al menos a la fecha del paseo, con el tiempo podría cambiar el nombre), impresionante edificio por sus paneles de hormigón y ventanales que rompen la estructura gris pero sin disolver las líneas rectas que no se cruzarán jamás. Levantados en 1979 según proyecto del arquitecto catalán Antonio Perpiñá Sebriá (1918 – 2004) incluye una torre de veintiséis plantas dejando amplios espacios hacia el lado oeste donde se instalaron unos jardines con láminas de agua, de ellas una tenía una escultura del artista José Luis Sánchez que en su momento contaba con unos nebulizadores a su alrededor que hacían el efecto de que flotaba, hasta que una mala decisión determinó que se cerrasen los jardines con una verja que ocupó parte de la acera y desaparecieran jardines y láminas de agua, impidiendo el paso de los paseantes. Antonio Perpiñá nos lo volveremos a encontrar cuando visitemos AZCA (ver aquí) y también es autor de la Ciudad de los Poetas (ver aquí), cerca de la Dehesa de la Villa, ente otros trabajos; Sánchez es un escultor famoso que entre otras cosas nos dejó las verjas de la Parroquia de los Sagrados Corazones que ahora veremos.
De ahí desembocamos junto al Colegio San Agustín en la calle del Padre Damián y el paseo de La Habana hacia la Plaza de los Sagrados Corazones. Antes de entrar en ella y a la vista del estadio de futbol Santiago Bernabeu, descubrimos un curioso panel en el lateral de la Parroquia del nombre de la plaza. Hay que señalar que aquí existía una iglesia de estilo neo mudéjar que fue derribada ¡para ampliar la calle! increíble ¿verdad?, bueno pues entre 1962 y 1965 se levantó la actual Parroquia de los Sagrados Corazones según diseño del arquitecto Rodolfo García-Pablos González-Quijano, autor de otras cuantas parroquias más por toda la ciudad. En cuanto al estadio y su historia, mejor leerlo en realmadrid.com, y, si así lo estimas, un paseo por su sala de triunfos siempre es algo curioso de ver. En cualquier caso, hay que decir que fue levantado con el nombre de Estadio de Chamartín según concurso convocado en 1944 que ganaron los arquitectos Manuel Muñoz Monasterio y Luis Alemany Soler, a los que acompañó el ingeniero Carlos Fernández Casado, y que nació con una capacidad para 100.000 espectadores, eso sí, recordar que no estaban sentados. Desde entonces no ha parado de remodelarse y crecer, o sea, que si lo humanizamos ¡no representa la edad que tiene!
Vamos a fijarnos en un llamativo monumento que hay en un lateral de la plaza, de ubicación muy reciente. Se llama El árbol de la vida, es obra del escultor Jaume Plensa, instalado en diciembre de 2020 en honor al esfuerzo realizado por los sanitarios durante la Pandemia del COVID-19, a cuya inauguración acudieron autoridades nacionales y locales.
De aquí bajaremos a la cercana Plaza de Quito, donde en un reducido espacio se ha situado una zona de juegos infantiles, una fuente y un monumento a José Martí, para que no olvidemos a pesar del nombre, que estamos junto al Paseo de La Habana. La fuente se instaló en 1975 y está rodeada de un pequeño jardincillo, cuenta con varias bandejas y 16 surtidores. El monumento a José Martí es obra del escultor cubano José Villa Soberón, formado en Praga y que desarrolló su trabajo en La Habana, y del arquitecto cubano Rómulo Fernández Villoldo; es un obsequio del gobierno cubano a España, elaborada en la isla y trasladado para su montaje e inauguración por el alcalde Juan Barranco en 1986; se trata de un monolito de cuatro caras acabadas en dos bandas que se abren, en posición contraria al sentido del paseo de La Habana. Rematada en acero y mármol verde, destaca la cara de José Martí, la estrella de la bandera cubana, las bandas que suben hacia el cielo y las inscripciones de autoría, con una frase del poeta y libertador homenajeado.
José Julián Martí Pérez (La Habana, 1853-Dos Ríos, 1895) era hijo de valenciano y tinerfeña, fue un político, filósofo, poeta, periodista y escritor que se acabó de formar en España a donde fue desterrado en 1871, por su mal estado de salud tras varios años de cárcel en su Cuba natal; su azarosa vida le llevó a residir en París, Méjico, Nueva York, etc. mientras salía y entraba de su país, fraguando su fama de escritor por la que recibió el sobrenombre de “el Apóstol”, con el que es conocido en Cuba. Fundó el Partido Revolucionario Cubano en 1892 desde su exilio en Nueva York. Es considerado como uno de los libertadores de su país.
Seguimos bajando por el Paseo de La Habana hasta su inicio en el cruce con el Paseo de la Castellana, justo donde encontramos la Fuente de los Peces, una cuña ajardinada con una fuente de seis caños que son peces escupiendo agua y seis surtidores más sobre un pequeño estanque rodeado de vegetación al que no se puede acceder; fue realizada en 1957 al tiempo que el edificio Huarte, ante el que se encuadra, como solución al encuentro entre las dos avenidas, obra del arquitecto Felipe Heredero Igarza. Delante nuestro tenemos el puente para tráfico de vehículos que salva el Paseo de la Castellana por alto, uniendo las calles de Raimundo Fernández Villaverde y de Joaquín Costa. Dedicada la primera a quien ocupó diferentes ministerios como miembro del Partido Conservador, se opuso a la proclamación de la I República y fue Presidente del Consejo de Ministros entre 1903 y 1905; la segunda recuerda al regeneracionista y republicano que incidió políticamente desde su trabajo y sólo, al final de su vida, optó por un puesto de diputado que no llegó a ocupar debido a su delicada salud. Ya veis, dos políticos opuestos que se dan la mano por encima del tráfico.
Enfrente, a donde cruzaremos, se alzan los primeros grandes edificios de AZCA, que se prolonga por dicha acera en dirección a la Plaza de Castilla, pero nos vamos a saltar esta zona, pues ya la recorrimos en su día, ver aquí.
Como el resto del Paseo y Plazas, la de Lima se encuentra ajardinada en su rotonda central. Sin embargo en sus laterales podemos encontrar cosas muy curiosas, por ejemplo, antes de llegar al Estadio Santiago Bernabeu está el edificio Lima, obra del arquitecto Fernando García Mercadal finalizado en 1956, el cual resolvió el espacio de entrada con unas cuñas ajardinadas, en la más grande instaló la estatua de una Llama, animal típico de Perú, realizada en piedra caliza por el malagueño José María Palma Burgos, conocido por otras aportaciones en la ciudad, hijo y hermano de famosos imagineros.
Enfrente, delante del Bernanbeu, se sitúan los JARDINES DEL MUNDIAL 82, creados para conmemorar dicho acontecimiento, la intención era la de plantar un árbol de cada país participante, por cierto, y antes de seguir ¿cuál crees que es el árbol que mejor representa a España?, si no lo sabes, vuélvete a leer tooooooodos los artículos de esta serie, porque lo he destacado en cada entrada donde nos encontramos tan peculiar especie. En los Jardines del Mundial se han reunido especies de los países participantes que fueron: Alemania, Argelia, Argentina, Austria, Bélgica, Brasil, Checoslovaquia, Camerún, Chile, El Salvador, Escocia, España, Francia, Honduras, Hungría, Inglaterra, Irlanda del Norte, Italia, Kuwait, Nueva Zelanda, Perú, Polonia, U.R.S.S. y Yugoslavia (alguno ya ni lo encuentres en los mapas).
Volvemos al Paseo de la Castellana para encaminarnos hacia el final de nuestro recorrido. Nos vamos a encontrar con un singular edificio "de colores", es el INE, aunque a la hora de escribir esta visita no se ve porque está en obras, es un curioso edificio cuyo final es incierto debido a que ha fallado el mantenimiento durante tanto tiempo que milagro es que no haya habido una desgracia y que aún se mantenga en pie. En 1973 se construye el edificio que albergaría el Instituto Nacional de Estadística creado en 1946 en la entonces Avenida del Generalísimo, dicha institución operó por primera vez como Comisión Estadística del Reino en 1856, creada por Decreto del General Narváez como Presidente bajo el reinado de Isabel II, el fin era establecer un censo de población y, poco a poco fue ampliando sus contenidos, hasta que bajo el II Plan de Desarrollo franquista (1969-1972) obtuvo sede propia. Con el paso del tiempo, el edificio se quedó anticuado y nada práctico, con lo que se planteó su remodelación integral que ganó el proyecto de Ruiz-Larrea y Asociados, estudio de arquitectura ecológica y sostenible, de hecho, entre otras remodelaciones, se instalaron placas solares, la cubierta que protege un jardín elevado, etc. Así que fue entre 2004 y 2008 cuando se desarrolló este proyecto.
Y con la singular aportación del artista José María Cruz Novillo, autor de logotipos tan conocidos como los del PSOE o Correos y varios billetes de curso legal (ver en cruznovillo.com), a través del DIAFRAGAMA DECAFÓNICO DE DÍGITOS que recubre la fachada y laterales del edificio de una marejada de colores y números, se transformó un edificio sobrio y feo en algo artístico y original. El sistema de Cruz Novillo aprovecha la consistencia de los datos estadísticos para jugar con ellos y crear un lenguaje propio a la vista de todo el que pase por el Paseo de la Castellana. Básicamente, unos paneles en los cuales cada color se asocia con una nota musical y un dígito del 0 al 9, elaboran una melodía interpretable; al mismo tiempo, usando paneles de 2x1 (rectangulares) y de 1x1 (cuadrados) para números enteros o decimales respectivamente, cada uno de un color y por tanto, representando al dígito correspondiente, expone una cifra estadística a una fecha determinada según una relación preconcebida (por ejemplo la extensión de España, el número de matriculaciones en tal año, etc.); cada cifra va precedida de un panel gris numerado desde el 001 hasta el 058, así que únicamente tienes que saber a que cifra se refiere y a continuación traducir el color a su dígito, separando los paneles rectangulares (números enteros) de los cuadrados (decimales) con una coma imaginaria. No es complicado, más bien singular, pues lo que en principio parece un recubrimiento original (que por otro lado sirve para aislar al edificio), es en realidad una construcción en clave. El INE tiene publicado un folleto donde se explica paso a paso esta relación de colores, números, cifras y datos estadísticos que podéis consultar aquí.
Y llegamos al punto final: la Plaza de Castilla que conoceremos en otra zancada cuyo enlace está aún en preparación. Y con esto ya… ¡hemos acabado por hoy! Lo dejamos en la misma puerta de los Juzgados de Plaza de Castilla, por si acaso alguien no ha quedado satisfecho y me quiere denunciar. No olvidéis consultar los enlaces propuestos:
madrid.es/Jardines-de-San-Fernando
madrid.es/Jardines-del-Doctor-Fleming
madrid.es/Jardines-del-Mundial
@ 2021 by Santiago Navas Fernández




























No hay comentarios:
Publicar un comentario