Tan cerca ...



Sinopsis: Nadie es culpable mientras no se sienta así, y de todas formas, habría que verlo ...

María es una mujer de su época, víctima de la educación y las costumbres, la religión, el convencionalismo social de un pueblo cualquiera. Es una mujer que se asusta sí piensa que incumple aquello para lo que la educaron: ser una buena madre y fiel esposa. Desde su lugar de nacimiento sale un día hacia se Madrid tras de su marido, con un hijo de la mano y otro en la barriga, huyendo del amor que la ha vuelto patas arriba toda su vida y valores, que le ha llegado demasiado tarde para lo que ella puede asumir, incapaz de seguirle a él, a Samuel, ha preferido huir con el que se ha casado, no sin cariño. Y cuando el recuerdo del amor truncado aparece, una pared se levanta en su mente mostrándola cuál es su destino, su deber y ocultando sus fantasías y sus realidades.

Pero la vida no va a ser generosa con ella ni con su familia. En el Madrid del desarrollo, su historia se torcerá trágica.

Comentario: El libro está escrito, pero está en revisión. Sólo puedo añadir, que la gente como María sí existen.

Pero como para muestra vale un botón, ahí va el inicio del capitulo primero:

"¿Y ahora qué, Dios mío?. Era la pregunta que se hacía continuamente. Encerrada entre los escasos 35 metros cuadrados de su maltrecha vivienda, pintada de un amarillo triste, según lo definió su padre la única vez que lo visitó. Un friso de plástico barato hasta media altura intentaba darle carácter al estilo de la época, los cuadros de compromiso comprados al chamarilero que una vez al mes pasaba con su camión por el barrio cambiando, vendiendo o comprando enseres viejos y casi nuevos, a pesar de lo que el vendedor contara. Apenas dos habitaciones, una más grande, otra menos, con respectivas camas acosadas entre un armario metido de forma casi imposible, la pared y un montón de bolsas y trastos diversos. Un saloncito-comedor-salón de juegos, cocina unipersonal y escueto baño resumían los últimos dieciséis años de su vida. Colores deslucidos para una existencia que siempre la recibió vuelta de espaldas, recuerdos entre tristes y agrios, que le llenaban la mente de nostalgias de otro tiempo que pudo haber sido distinto, que debió haber sido diferente, pero que no llegó a ocurrir. Esa obcecada cobardía que siempre la persiguió, el qué dirán, la falta de decisión para sus cosas, pero sobre todo, la escasa confianza de sus mayores, temerosos de lo extraño, huidizos a la novedad, cobardes ante el cambio."

Seguiremos hablando.

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